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Información Sobre VIH/SIDA

HIV FAQs [Inglés]

¿Qué es el VIH?

Cada letra representa las siguientes palabras:

V – Virus: Ya que este organismo es un virus, lo que significa que una de sus características es que no puede reproducirse por si mismo. Se reproduce controlando la maquinaria de las células humanas.

I – Inmunodeficiencia: Ya que los efectos del virus crean una deficiencia en el sistema inmunológico del cuerpo para que éste no funcione correctamente.

H – Humana: Ya que este virus sólo puede infectar a los humanos.
Los investigadores creen que el VIH es el virus que causa el SIDA. Ya que la mayoría de los investigadores creen que el VIH es la única causa de SIDA, generalmente nos referimos al VIH como “el virus del SIDA”.

Al igual que otros virus, el VIH ataca a las células del cuerpo. Lo que diferencia al VIH de otros virus es que el sistema inmunológico no puede deshacerse del VIH ya que el virus ataca al propio sistema inmunológico (el que normalmente estaría encargado de eliminar el virus).

En la actualidad, existen tratamientos médicos que pueden demorar el grado al que el VIH debilita al sistema inmunológico y que pueden prevenir o curar algunas de los males relacionados con el estado avanzado de la enfermedad. Al igual que con otras enfermedades, la detección temprana permite más opciones de cuidado médico preventivo y de tratamiento.

¿Qué es el SIDA?

El término SIDA se refiere al estado más avanzado de la infección causada por el VIH.

Cada letra representa las siguientes palabras:

S – Síndrome: Porque alguien con SIDA puede experimentar un amplio rango de enfermedades y diversas infecciones oportunistas.

I – Inmuno: Porque afecta al sistema inmunológico del cuerpo, la parte del cuerpo que generalmente trabaja combatiendo gérmenes como las bacterias y los virus.

D – Deficiencia: Porque el sistema inmunológico se vuelve deficiente (lo que significa que el sistema inmunológico no funciona correctamente).

A – Adquirida: Porque es una condición con la que uno se infecta o que se adquiere, no es transmitida por los genes.

El SIDA debilita gravemente la capacidad del cuerpo para combatir infecciones y algunos cánceres. Ésto significa que la gente diagnosticada con SIDA puede tener infecciones oportunistas, que son causadas por microbios como virus y bacterias, que normalmente no enferman a los individuos sanos. El sistema inmunológico de una persona con SIDA está amenazado a tal punto que un tratamiento médico podría ser necesario para prevenir o tratar enfermedades graves.

La definición de SIDA de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC)

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), son un organismo del gobierno de los Estados Unidos, responsable de determinar a quién le otorga la clasificación de SIDA. Los CDC también son responsables de realizar un seguimiento de la propagación del VIH y del SIDA en los Estados Unidos.

La definición de SIDA desarrollada por los CDC incluye las siguientes condiciones:

1. Una persona debe ser VIH positiva, Y
2. Debe tener un recuento de células CD4 menor que 200 y/o una o más enfermedades oportunistas.
3. Un resultado positivo para la prueba del VIH no significa que la persona tenga SIDA. Un diagnóstico de SIDA lo hace un médico utilizando los criterios citados previamente.

Las Mujeres y el VIH

A pesar de que las mujeres tienen muchos de los mismos problemas de salud que los hombres, las infecciones y problemas ginecológicos son muy comunes y con frecuencia son los primeros síntomas de enfermedad por VIH en la mujeres.

Las manifestaciones ginecológicas más frecuentes en VIH son:

  • Candidiasis vaginal: Este es el síntoma más común en las mujeres. Un sistema inmunológico normal generalmente controla la candidiasis. Sin embargo, el sistema inmunológico debilitado de las mujeres con VIH permite que la candida florezca y que padezca episodios de candidiasis frecuentes, a repetición y crónicos. Los síntomas incluyen picazón, enrojecimiento, inflamación y a veces un flujo espeso y blanco.
  • Enfermedad pélvica inflamatoria (EPI, o PID, siglas en inglés): Es una infección en el útero, las trompas de Falopio o en los ovarios. Generalmente es causada por episodios de gonorrea o clamidia que no son tratados y la infección sube hasta el útero a través del cuello uterino. Sin embargo, varios organismos diferentes pueden causar EPI las mujeres VIH positivas han experimentado EPI por tuberculosis, citomegalovirus (CMV) y MAC (Mycobacterium avium). Las mujeres con VIH son más susceptibles a padecer EPI y ésta es generalmente más grave y tarda más en curarse. Los síntomas en la mayoría de las mujeres son leves e incluyen aumento de sensibilidad abdominal, dolor durante el acto sexual, fiebre baja y flujo vaginal.

¿Todas las personas que tienen VIH, finalmente desarrollan SIDA?

No lo sabemos con seguridad. Los estudios demuestran que la mayoría de las personas que no reciben tratamiento, se enfermarán en algún momento. Sin embargo, con atención médica rutinaria y con otros factores relacionados con el estilo de vida, como apoyo emocional, muchos supervivientes a largo plazo han estado viviendo con el VIH desde hace más de 20 años. Al usar los medicamentos en las primeras etapas de la infección y gracias a que se desarrollan nuevos medicamentos, ha sido posible posponer y quizás hasta prevenir el desarrollo de la enfermedad.

Preguntas Frecuentes

¿Cómo se transmite el VIH?

El VIH se puede transmitir de una persona infectada a otra a través de:

1. Sangre (incluyendo la sangre de la menstruación)
2. Semen
3. Secreciones vaginales
4. Leche materna

La sangre contiene la concentración más alta de virus, seguida por el semen, luego los fluidos vaginales y finalmente la leche materna, que solamente puede infectar a los infantes.

¿Cuáles son las actividades que permiten la transmisión del VIH?

1. Contacto sexual sin protección
2. Contacto directo con la sangre, incluyendo agujas para inyectarse drogas, transfusiones de sangre, accidentes de trabajo en el ambiente médico y ciertos productos derivados de la sangre
3. De madre a bebé (antes o durante el parto, o a través de la leche materna).
4. Coito sexual (vaginal y anal): En los genitales y en el recto, el VIH puede infectar a las membranas mucosas directamente o entrar en el cuerpo a través de heridas y lastimaduras causadas durante el coito (muchas de las cuales pueden pasar desapercibidas). El coito vaginal y anal son prácticas de alto riesgo.
5. Sexo oral (boca-pene, boca-vagina): La boca es un ambiente inhóspito para el VIH (en semen, fluido vaginal o sangre), lo que significa que el riesgo de transmisión a través de la garganta, encías y membranas bucales, es menor que a través de la vagina o de las membranas anales. Sin embargo, se han documentado casos de transmisión oral del VIH, por lo que no podemos decir que entrar en contacto bucal con semen, fluido vaginal o sangre infectados esté libre de riesgo. El sexo oral está considerado una práctica de bajo riesgo.
6. Compartir jeringas para inyectarse: Una inyección puede pasar sangre directamente al torrente sanguíneo de una persona. Es una manera muy eficiente de transmitir un virus sanguíneo. Compartir agujas se considera una práctica de alto riesgo.

¿Cuánto tiempo después de exponerme al virus debo hacerme la prueba de VIH?

El tiempo que demora una persona que se ha infectado con el VIH en tener una conversión serológica (resultado positivo) para los anticuerpos anti-VIH se conoce como “período ventana”.

Estudios recientes han demostrado que una prueba tomada por lo menos a las 12 semanas (3 meses) de la última exposición al virus proveerá resultados correctos. Basándose en esos estudios, muchas clínicas en California y otros lugares usan un período ventana de 3 meses.

En algunos casos extraordinarios, es posible que una persona se tome hasta seis meses en producir anticuerpos y casi siempre se trata de una persona que tiene el sistema inmunológico muy dañado debido a otra enfermedad, así como la leucemia.

¿Qué significa esto para usted?

Si usted obtiene un resultado negativo en una prueba tomada a los 3 meses o más de su última exposición al virus, puede asumir que no tiene el virus. Si, por alguna razón, siente inquietud sobre confiar en un resultado a los tres meses, puede decidir hacerse otra prueba a los 6 meses.

Escuché que hay varias clases de pruebas de VIH, ¿Cómo sé cual debo hacerme?

El método aceptado para diagnosticar la infección con VIH es la combinación de las pruebas de anticuerpos anti-VIH Elisa/Western Blot. Esta combinación busca los anticuerpos desarrollados para combatir al VIH. Hay dos maneras de realizar estas pruebas. A través de una extracción de sangre o del método “Orasure” (se obtiene una muestra de la mucosa oral con una almohadilla de algodón tratada, que se coloca entre la mejilla y la encía inferior durante dos minutos). Ambos métodos brindan resultados confiables.

Otro tipo de prueba mediante la extracción de sangre (pinchazo en el dedo) se llama “Oraquick,” también se la conoce como “prueba rápida”. Esta prueba de anticuerpos brinda resultados que son 99.6% precisos y además pueden obtenerse en 20 minutos. Permite ofrecer resultados y consejería el mismo día. Sin embargo, debe saber que si el resultado es “preliminarmente positivo”, hay muchas posibilidades de que usted esté infectado, pero deberá hacerse una prueba confirmatoria para asegurarse.

En algunos lugares de California cobran para hacer este tipo de pruebas, pero hay otros lugares en donde se la puede hacer gratis. Para averiguar sobre sitios de diagnóstico puede llamar a la Línea de Información sobre SIDA de California al 1-800-367-AIDS.

Otra prueba de la que escuchará hablar es la de la carga viral. Éstas son usadas por los médicos para monitorear a los pacientes que ya han obtenido un resultado positivo para la prueba de anticuerpos. Las pruebas de carga viral son muy costosas y no deben usarse para determinar si uno es VIH positivo.

Nota: Una persona que obtenga un resultado positivo en una prueba de carga viral no puede recibir una carta de diagnosis del VIH basándose en esos resultados. Aún tendrá que hacerse la prueba de anticuerpos y resultar positivo/a para obtener la diagnosis. Se requiere la carta de diagnosis para poder inscribirse a la mayoría de las Organizaciones de Servicios de SIDA y para calificar para muchos programas de asistencia gubernamentales.

¿Hay algo que pueda hacer para mantenerme sano?

La respuesta breve es Sí. Hay cosas que puede hacer para mantenerse saludable.
El apoyo emocional es muy importante para las personas VIH positivas, ya que rompe el aislamiento y brinda una manera segura de compartir sentimientos e información práctica.

¿Existe una cura para el VIH/SIDA?

Aunque ha habido muchos avances en los tratamientos y terapias en años recientes que han proveído mejoras impactantes en la calidad y expectativa de vida de las personas con VIH/SIDA en los Estado Unidos y otros países desarrollados, no hay todavía cura.

¿Qué es la enfermedad por el VIH?

La enfermedad por VIH es el término que se usa ampliamente para describir las enfermedades o condiciones causadas por la infección con el virus de inmunodeficiencia humana; sin tratamiento, la enfermedad típicamente progresa lentamente, desde una infección sin síntomas hasta el SIDA. En general este proceso lleva unos diez años, pero puede variar ampliamente de persona a persona.

¿Cómo se disemina el VIH?

Para que la transmisión del VIH ocurra deben existir tres condiciones:

1. El VIH debe estar presente…

La infección sólo puede ocurrir si una de las personas involucradas está infectada con el VIH. Algunas personas piensan que ciertas conductas (como por ejemplo el sexo anal) puede causar SIDA incluso si el VIH no está presente. Esto no es cierto.

2. …en cantidad suficiente…

La concentración de VIH determina si habrá infección. Por ejemplo, en la sangre el virus se encuentra en alta concentración. Una pequeña cantidad de sangre es suficiente para infectar a alguien. Se necesita una mayor cantidad de otros fluidos corporales para que ocurra la transmisión del VIH.

3. …y debe penetrar en la corriente sanguínea.

Para infectarse no es suficiente entrar en contacto con un fluido infectado. La piel sana, sin heridas, no permite que el VIH entre en el cuerpo: es una barrera excelente contra el VIH. El VIH sólo puede entrar en una cortadura abierta o herida, o al entrar en contacto con las membranas mucosas del ano o del recto, de los genitales, de la boca y de los ojos.

¿En qué partes del cuerpo se encuentra el VIH?

Al ver las dos primeras condiciones para la transmisión del VIH (El VIH presente y en suficiente cantidad), examinemos algunos de los llamados “fluidos corporales” que pueden contener VIH.
“Fluidos corporales” infecciosos

El VIH puede ser transmitido de una persona a otra a través de:

1. Sangre (incluyendo la sangre de la menstruación)
2. Semen
3. Secreciones vaginales
4. Leche materna

La sangre contiene la mayor concentración de virus, seguido de cerca por el semen y los fluidos vaginales. Éstos son los tres fluidos básicos que infectan a los adultos con el VIH.
El riesgo de transmisión con estos fluidos aumenta o disminuye dependiendo de la manera en que entran en el cuerpo de otras personas, lo que se describirá a continuación.

La leche materna puede contener altas concentraciones del virus, pero en estos casos, la transmisión depende de quién y cómo. Un adulto puede ingerir una pequeña cantidad de leche materna con un riesgo mínimo. Pero un bebé, con un cuerpo pequeño y con un sistema inmunológico que se está desarrollando, consume una gran cantidad de leche materna en relación a su peso corporal. Por lo tanto, un bebé corre el riesgo de contraer el VIH, mientras que un adulto probablemente no.

“Fluidos corporales” posiblemente infecciosos

Fluido pre-seminal (pre-eyaculatorio): El VIH puede ser transmitido de una persona infectada a otra a través de fluido pre-seminal (pre-eyaculatorio). El fluido pre-seminal es un líquido claro que lubrica la uretra del hombre. Es producido por una glándula diferente a la que produce el semen. El fluido pre-seminal puede contener pequeñas cantidades de VIH, y por lo tanto tiene un riesgo potencial. Sin embargo, en la práctica, el riesgo es mucho menor que a través de la sangre, el semen o los fluidos vaginales. Al igual que en todas las situaciones de transmisión, el riesgo depende de hacia dónde vaya el fluido.

“Fluidos corporales” no infecciosos

1. Saliva
2. Lágrimas
3. Sudor
4. Heces
5. Orina

Estos fluidos y sustancias no pueden transmitir el VIH. El sudor no contiene VIH.

Los otros fluidos no contienen suficiente cantidad de VIH como para infectar a otra persona. Ésto es independiente de cómo ingresen al torrente sanguíneo. No se han documentado casos de transmisión de VIH a partir de estos fluidos. Vea más abajo para más información.

Maneras de prevenir que el VIH entre en el cuerpo

1. Sexo con protección (por ej.: usar un condón durante las relaciones sexuales)
2. No compartir agujas
3. Masturbación
4. Abstenerse de tener relaciones sexuales

Para más información vea las secciones sobre las maneras de reducir el riesgo de contraer el VIH a través del contacto sexual y del uso de drogas inyectables.

Formas de transmisión del VIH

Analizando la tercera condición para que ocurra la transmisión (debe ingresar al torrente sanguíneo), existen tres maneras primarias en que esto ocurre:

1. Contacto sexual sin protección
2. Contacto directo con la sangre, incluyendo agujas para inyectarse drogas, transfusiones de sangre, accidentes de trabajo en el área de la salud y ciertos productos derivados de la sangre.
3. De madre a hijo (antes o durante el parto o a través de la leche materna).

Rutas sexuales de transmisión

Las tres maneras principales de transmitir el VIH sexualmente son:

1. Sexo vaginal
2. Sexo anal
3. Sexo oral (de muy bajo riesgo, ver a continuación)

El sexo vaginal y anal: Las membranas mucosas del ano y de la vagina de la pareja receptiva (pasiva), son una ruta eficiente hacia el torrente sanguíneo. El VIH también puede penetrar a través de las lesiones diminutas que ocurren durante el acto sexual (que generalmente no se notan).

El sexo anal: El sexo anal es más riesgoso que el vaginal, ya que las membranas del ano son más delgadas, las roturas suceden con más facilidad y el ano no tiene lubricación natural. Pero ambas son rutas eficientes para el virus.

Se supone que para el integrante de la pareja que penetra (el activo), el VIH puede ingresar a través de la mucosa del meato (el orificio de la uretra). Se cree que los hombres no circuncidados puedan correr un mayor riesgo de infectarse por varias razones. Por ejemplo, quizás no les hayan informado cómo usar un condón correctamente. Ya que el hombre no circuncidado tiene prepucio y el circuncidado no, se tienen que poner el condón de manera diferente. Los hombres no circuncidados deben retractar la piel del prepucio antes de ponerse un condón. Si no se retracta la piel es más fácil que el condón no funcione, a pesar de que no hay evidencias que apoyen esta teoría.

Los hombres no circuncidados que tienen sexo sin protección quizás corran un mayor riesgo de infectarse ya que el VIH del fluido infectado puede permanecer debajo del prepucio por un período más largo de tiempo. El refugio que el prepucio ofrece al VIH puede convertirse en un ambiente favorable para que el VIH sobreviva. El área protegida que está debajo del prepucio puede proteger al VIH del aire y mantenerlo a la temperatura del cuerpo.

El sexo oral (boca-pene, boca-vagina): El riesgo derivado del sexo oral es mínimo ya que por varias razones, la boca es un ambiente inhóspito para el VIH. La saliva contiene enzimas que destruyen el virus; además la piel de la boca es más gruesa que la del ano o la vagina. Existen, sin embargo, algunos casos documentados de transmisión oral del VIH. Estos casos son atribuidos a la eyaculación en la boca (por ejemplo, exposición al semen, y no exposición al fluido vaginal o pre-seminal).

Recibir sexo oral no es riesgoso ya que uno solo se expone a la saliva.

Rutas no sexuales de transmisión

En la actualidad, las rutas no sexuales de transmisión del VIH son:

1. Compartir agujas con usuarios de drogas inyectables
2. De madre a hijo

Compartir agujas para inyectarse: Esta es una conducta de muy alto riesgo ya que una aguja puede pasar sangre directamente de una persona al torrente sanguíneo de otra. Es una manera muy eficiente de transmitir un virus sanguíneo. Por favor vea la sección sobre las maneras de reducir el riesgo al inyectarse drogas para obtener información más detallada sobre el uso de drogas inyectables y las maneras de disminuir el riesgo de infectarse con el VIH.
Pinchazos con agujas: Desde hace varios años, se viene realizando un estudio con más de 2000 trabajadores del área de la salud para determinar el riesgo que corren al exponerse a personas con SIDA. Más de 1000 de estos trabajadores han sufrido un pinchazo accidental con un aguja que fue usada en una persona con VIH. El resto tuvo una exposición en alguna de las membranas mucosas, como por ejemplo haber recibido una salpicadura de sangre en la cara, con sangre o vómitos.

De todas estas personas, solo 21 mostraron signos de infección con el VIH (determinado con una prueba de anticuerpos). Una de esas personas fue una enfermera que sufrió varias pinchaduras accidentales, incluyendo un episodio en el que se tropezó y cayó sobre una jeringa llena de sangre y todo el contenido de la misma entró en su cuerpo. Otro fue un empleado de un laboratorio que estaba trabajando con un tubo de ensayo con sangre infectada, que se rompió y le cortó un dedo, exponiendo la sangre infectada a su propia sangre. Este estudio demuestra que es difícil contraer el VIH.

Transfusiones de sangre: En los Estados Unidos, la sangre donada se analiza para determinar la presencia de anticuerpos contra el VIH tipo 1 desde marzo de 1985 y contra el VIH tipo 2 desde 1992. Esta técnica ha eliminado prácticamente el riesgo de contraer el VIH a través de una transfusión. Garantizar la seguridad de la sangre es un proceso de alta tecnología que requiere al menos nueve pruebas específicas: procesamiento, etiquetado y almacenamiento apropiados, y un control vigilante de calidad. Las donaciones de rutina son analizadas en la actualidad para el VIH y la hepatitis C mediante el análisis de ácido nucleico (NAT, siglas en inglés).

Tratamiento para la hemofilia: La hemofilia es una enfermedad genética por la cual las personas (en su mayoría hombres), pierden la capacidad de coagular la sangre. Para controlar esta condición, los hemofílicos usan un factor de coagulación, el Factor VIII. Cada dosis de Factor VIII contiene sangre de varios donantes. En la actualidad, más del 90% de los hemofílicos en los Estados Unidos ha sido infectado con el VIH, al recibir Factor VIII contaminado durante los primeros años de la epidemia. En la actualidad, se trata al Factor VIII para matar al VIH. Además, existen productos sintéticos que cumplen la misma función y que no ofrecen ningún riesgo de transmisión del VIH.

Otros productos derivados de la sangre: Además de la sangre completa, las plaquetas han transmitido el virus. Sin embargo, el análisis actual de la sangre debería prevenir todos o casi todos los casos. Ningún otro producto derivado de la sangre puede transmitir el VIH. La gammaglobulina o las vacunas contra la hepatitis B no transmiten el VIH. La gammaglobulina puede transmitir en forma temporaria los anticuerpos contra el VIH, pero no el propio virus. Estos anticuerpos desaparecen en unos meses.

Inseminación: El semen de donantes es analizado para determinar si tiene anticuerpos contra el VIH cuando es recolectado. El semen luego se congela. Se requiere que el donante regrese a los seis meses para hacerse una segunda prueba de anticuerpos contra el VIH, para confirmar el primer análisis. El semen no se usa hasta que se completa el procedimiento.

Transmisión materno infantil

El número de niños con SIDA debido a la transmisión perinatal en los Estados Unidos llegó a su pico máximo con 954 casos en 1992 y disminuyó un 95%, a 48 casos en 2004, en parte debido a la efectividad de asegurarse de que se les ofrezca un análisis de VIH a las mujeres embarazadas, y si resultan positivas, de que reciban tratamientos que puedan disminuir significativamente el riesgo de transmisión del VIH al recién nacido. Los CDC informan que el grado de transmisión perinatal puede ser reducido a menos del 2% si las mujeres saben que son VIH positivas y reciben los tratamientos apropiados para prevenir la transmisión.
La transmisión perinatal del VIH continua ocurriendo en la mujeres que no reciben cuidado perinatal o en las que no se les ofrece una prueba voluntaria del VIH. La mayoría de las infecciones perinatales de VIH pueden ser atribuidas a la falta de análisis del VIH y tratamiento a tiempo de las mujeres embarazadas.

Por años, las mujeres VIH positivas y embarazadas tenían muy pocas opciones con relación al parto. La forma más segura de parto para prevenir la transmisión del VIH al bebé era la cesárea. Hoy, más y más mujeres VIH positivas tienen partos vaginales. Existen guías sobre quién debería y quién no debería tener un parto vaginal. Tenga en cuenta que estas son sólo guías y que su doctor puede proponer algo diferente.

Se recomienda un nacimiento por cesárea si:

1. No se conoce la carga viral o es mayor que 1000 copias/ml a las 36 semanas de embarazo
2. No se han tomado medicamentos anti-VIH durante el embarazo
3. No ha habido cuidado prenatal antes de las 36 semanas de embarazo
4. Se debe concertar una cesárea antes de que se produzca la ruptura de membranas (de la bolsa)

Se puede hacer parto vaginal si:

1. Ha habido cuidado prenatal durante el embarazo
2. La carga viral es menor que 1000 copias/ml a las 36 semanas de embarazo
3. Se han tomado medicamentos anti-VIH durante el embarazo

Si usted es VIH positiva y está embarazada, asegúrese de recibir cuidado prenatal apropiado durante el embarazo y pregúntele a su doctor si el parto vaginal es una buena opción para usted.

La leche materna puede contener pequeñas cantidades de VIH y mientras que pequeñas cantidades de leche materna no representan un riesgo de infección para los adultos, son rutas posibles de transmisión para los bebés. Las madres VIH positivas deberían consultar con su doctor acerca del riesgo de transmisión del VIH a su bebé mediante la leche materna.

Maneras en que NO se transmite el VIH

Picaduras de insectos: El VIH no es transmitido por mosquitos, moscas, garrapatas (ticks), pulgas, abejas o avispas. Si un insecto que chupa sangre, pica a una persona con VIH, el virus muere inmediatamente en el estómago del insecto (a medida que digiere la sangre). El VIH sólo puede vivir en las células humanas.

Los mosquitos no pueden transmitir el VIH por dos motivos:

1. El mosquito chupa sangre e inyecta saliva. La sangre de una persona no es inyectada en la siguiente víctima del mosquito.
2. El VIH muere inmediatamente en el cuerpo del mosquito. La gente se confunde porque la malaria se reproduce en el aparato digestivo del mosquito, usando al mosquito como parte de su ciclo de vida. El VIH no lo hace.

Estos hechos se confirman al ver los patrones de infección. En zonas donde los mosquitos son comunes y donde prevalece el VIH, el número de casos de SIDA en esas poblaciones no difiere del de otras zonas. Si los mosquitos transmitieran el VIH, se vería una desproporción de casos de VIH entre los niños y los ancianos de esas zonas.

Contacto casual/Compartir alimentos o utensilios: El VIH no se transmite a través del contacto diario y casual. Al no transmitirse por la saliva, es imposible contraer el VIH al compartir vasos, tenedores, un sandwich o una fruta.

Tres estudios de contacto en el hogar, en los Estados Unidos, Europa y África, han demostrado que el SIDA no se transmite a través de actividades comunes, incluso en casos de hacinamiento. Todos los estudios analizaron hogares en los que vivía alguien con SIDA para ver si algunas de las otras personas también eran VIH positivas (excluyendo a las parejas sexuales). En muchos de estos hogares, las personas con SIDA eran bebés. Los niños siguieron jugando con los hermanos de la manera en que juegan los niños: luchando, peleando, escupiendo, compartiendo ropas y alimentos, al igual que muchas otras actividades. Ninguno de los otros miembros del hogar mostraron signos de infección. El estudio demuestra que no es fácil contraer SIDA y que incluso el contacto íntimo entre niños que viven juntos no es suficiente para transmitir el virus.

Donación de sangre: Siempre se usan agujas esterilizadas para extraer sangre de los donantes de sangre, para evitar la transmisión del VIH.

Nadar en piscinas y bañeras/tinas: Las sustancias químicas que se usan en las piscinas y en las tinas matan al VIH instantáneamente, si no es que el agua caliente (y el tiempo) ya no lo mataron.

Mascotas/Animales: Los humanos son los únicos animales que pueden tener VIH. A veces, las personas creen que pueden contraer el VIH de mascotas u otros animales, porque los animales transportan virus que producen deficiencias inmunológicas similares (por ej.: el virus de inmunodeficiencia felina o FIV (siglas en inglés) en gatos y el virus de inmunodeficiencia simia en monos). Sin embargo, el FIV no puede ser transmitido a las personas y el VIH tampoco se transmite de humanos a mascotas como perros o gatos. (Con excepción de los monos chimpancé que se usan para hacer investigaciones y que pueden infectarse con el VIH). Su sangre representa un riesgo para los investigadores que trabajan con ellos. Se han reportado dos casos de transmisión de SIV a investigadores, pero no se sabe si dicho virus provocará enfermedad en ellos.

Contacto con saliva, lágrimas, sudor, heces u orina: La transmisión sólo puede ocurrir cuando una gran cantidad de VIH ingresa al torrente sanguíneo a través de cortaduras o de membranas mucosas. Estos “fluidos corporales” no contienen VIH o la cantidad de VIH es muy pequeña como para resultar en infección.

El VIH no se transmite mediante la saliva. Hay mucha evidencia que apoya dicha información. En un estudio de 79 hombres con SIDA, sólo se encontró VIH en la saliva de uno. Este hombre tenía neumonía, candidiasis y otras lesiones en la boca y en la garganta. Incluso en este hombre, el nivel de virus encontrado en la saliva fue 10,000 veces menor que el nivel en la sangre. A este estudio podemos agregar la evidencia del sinnúmero de personas que han tenido contacto con la saliva de personas VIH positivas o con SIDA. Este contacto ha ocurrido mediante besos, al compartir alimentos y a través de otras actividades. No se ha encontrado ningún tipo de evidencia de que esta clase de contacto haya transmitido el VIH ni una sola vez. Estudios recientes sugieren que la saliva contiene una enzima que mata el VIH. Por cierto, muchas cosas suceden en la boca que la transforman en un lugar inhóspito para el virus: ácidos, enzimas, fricción, dilución, aire y mucho más.

¿Sobrevive el VIH fuera del cuerpo?

Generalmente, cuando la gente pregunta: “¿Por cuánto tiempo puede sobrevivir el VIH fuera del cuerpo?”, quiere decir que han entrado en contacto con algún fluido que creen que puede contener el VIH y tienen miedo de haberse infectado. Casi siempre estas preguntas son acerca de un contacto casual, y sabemos que el VIH no se transmite excepto durante relaciones sexuales sin protección, compartiendo agujas o mediante la exposición importante y directa a sangre infectada.

El tiempo de supervivencia del VIH fuera del cuerpo depende de:

1. La cantidad de VIH presente en el fluido corporal
2. Las condiciones a las que se someta el fluido

En un laboratorio, se ha podido mantener al VIH viable (capaz de infectar) por un período de hasta 15 días, incluso después de que el fluido corporal se había secado. Sin embargo, estos experimentos incluyeron una concentración extremadamente alta del virus, que fue mantenida a temperatura y humedad estables. Es muy improbable que estas condiciones existan fuera del laboratorio. El VIH es muy frágil y muchas sustancias comunes pueden matarlo, como el agua caliente, el jabón, el cloro y el alcohol.

Las posibilidades de infectarse con el VIH al manipular un fluido corporal son muy pequeñas, ya que el fluido tendrá acceso al torrente sanguíneo muy raramente. Sin embargo, cualquiera que manipule sangre, semen o fluidos vaginales debe evitar tocarlos con la piel abierta/lastimada o evitar que entren en contacto con las membranas mucosas (como las de la zona del ojo).
Los derrames de sangre deben ser limpiados con agua y jabón y luego con cloro. Para mayor seguridad, la persona que limpie el derrame debe usar guantes de látex y debe lavarse las manos después de hacer la limpieza.

El aire no “mata” al VIH, pero la exposición al aire, seca el fluido que contiene el virus y eso destruye o descompone la mayoría del virus muy rápidamente. Los CDC informan que secar el VIH reduce la cantidad de virus de un 90% a un 99% en pocas horas.

Debe notarse que el VIH puede sobrevivir por varios días en una pequeña cantidad de sangre que permanece en una aguja después de su uso, ya que la sangre está atrapada y el aire no la puede secar. Como resultado, el uso de agujas es muy riesgoso en cuanto a la transmisión del VIH se refiere; las mismas brindan una ruta directa al torrente sanguíneo. Idealmente, las agujas nunca se deberían re-usar, pero si se vuelven a usar, se deberían limpiar con cloro o alcohol antes de re-usarlas. Para obtener más información sobre este tema, lea la sección Reducción del riesgo por inyección de drogas.

¿Existe alguna píldora que pueda prevenir el contagio del VIH?

Desde 1996, el gobierno federal ha recomendado que a los trabajadores de salud que se exponen al VIH a través del pinchazo con jeringas se les ofrezcan medicamentos antirretrovirales para prevenir la infección con el VIH. Durante un lapso corto de tiempo después de la exposición al VIH, las partículas virales están presentes en ciertas células del cuerpo. Si se puede demorar la replicación del virus (hacer copias del virus), durante ese período, es posible que el virus no pueda establecer una infección permanente en el cuerpo de la persona. Cuanto antes se comience el tratamiento, más posibilidades existen de que se interrumpa la transmisión del VIH. Se debe tomar una combinación de 3 medicamentos anti-VIH dentro de las 72 horas de haberse expuesto y continuar el tratamiento por 28 días. A ésto se lo conoce como profilaxis post-exposición o PEP (siglas en inglés).

En 2005, los CDC dieron a conocer guías para el uso de medicamentos anti-VIH para personas que se expusieron al VIH a través de actividades sexuales de alto riesgo o que compartieron agujas con usuarios de drogas inyectables. Las guías recomiendan esto sólo en circunstancias limitadas:

1. Una exposición de alto riesgo debe haber ocurrido entre una persona no infectada y una persona que se sabe que es VIH positiva.
2. El individuo debe obtener tratamiento dentro de las 72 horas (no más de 3 días) de la exposición.
3. En primer lugar, PEP NO debe interpretarse como un sustituto de las prácticas para evitar la exposición al virus, como son el uso consistente y correcto de condones, la abstinencia sexual o monogamia con una pareja no infectada, y el uso de jeringas estériles para inyectarse drogas.
4. No se recomienda PEP para aquellos que no tuvieron una exposición que los pone a un alto riesgo de infección con el VIH y tampoco es apropiada para aquellos que tienen conductas que los exponen al VIH con frecuencia.

Es importante hacer notar que PES no es simplemente una “pastilla del día siguiente” para aquellos que hayan tenido sexo sin protección. Para que sea efectiva, se debe tomar una combinación de tres antirretrovirales durante 28 días y se debe comenzar a tomarla dentro de las 72 horas después de la exposición.

¿Puedo contraer el VIH por medio de tatuajes, perforaciones en el cuerpo (piercing), acupuntura, electrólisis o al afeitarme?

Cualquier procedimiento en el que una o más personas usen una aguja u hoja de afeitar puede representar un riesgo teórico de transmisión del VIH debido a la posibilidad de que el instrumento contenga sangre infectada. Sin embargo, se puede disminuir el riesgo mediante el uso de procesos rutinarios de esterilización. No se ha documentado ningún caso en los Estados Unidos de alguien que se haya infectado a través de tatuajes o perforaciones en el cuerpo.

Los artistas que hacen tatuajes, los que hacen perforaciones, los estilistas de cabello y peluqueros, los masajistas, las manicuras y pedicuros y los acupunturistas son definidos por los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, siglas en inglés) como “trabajadores que ofrecen servicios personales” (PSW, siglas en inglés). Los CDC han establecido precauciones universales para los PSW, similares a las de los trabajadores del área de la salud, que son diseñadas para proteger contra el VIH y otras enfermedades sanguíneas como la hepatitis B y C tanto a los trabajadores como a sus clientes. Las guías establecen que todo instrumento diseñado para penetrar la piel, como las agujas para hacer tatuajes o acupuntura deben ser usadas sólo una vez y luego desecharlas o deben ser limpiadas y esterilizadas después de cada uso.

Si alguno de esos procedimientos le causa temor, deber discutir sobre las precauciones para el control de infecciones con el proveedor del servicio. Al obtener servicios tales como hacerse un tatuaje o recibir acupuntura, usted puede traer sus propias agujas para asegurarse de que estén esterilizadas.

En California, los establecimientos que brindan servicios personales pueden estar regulados a nivel local, por lo que si alguien tiene preguntas sobre cualquier procedimiento en un establecimiento, puede llamar al departamento de salud pública local.

¿Por qué practicar sexo más seguro?

La mayoría de las personas se inclina a pensar que la gente que practica sexo más seguro son aquellas que tienen temor de adquirir el VIH de sus parejas porque no saben si las parejas sexuales son o no VIH positivas, o aquellas que saben que su pareja o parejas son VIH positivas.

Riesgo de Contraer el HIV a Través de Actividades Sexuales

Evaluación del riesgo

A veces, las preguntas sobre la transmisión no se pueden responder con un sí o un no (por ejemplo: “Esto es siempre riesgoso, aquello nunca es riesgoso”). La respuesta generalmente incluirá las siguientes preguntas, volviendo a las condiciones necesarias para la transmisión del VIH:

  1. ¿De qué sustancia se trata (“fluido corporal”)?
  2. ¿Puede contener suficiente cantidad de VIH como para causar la infección?
  3. ¿En qué parte del cuerpo?

A continuación se dan algunos ejemplos de situaciones comunes y de qué manera la información sobre la transmisión lo puede ayudar a establecer su riesgo.

Ejemplos: Caso 1

Un hombre practica sexo oral sin condones con otro hombre. Su pareja eyaculó en la boca. Él no sabe si su pareja es VIH positivo o no.

  • ¿Estuvo presente el virus? No lo sabemos, porque no sabemos si su pareja estaba infectada.
  • ¿Hubo suficiente concentración? Sabemos que el semen estuvo presente, que tiene una alta concentración de VIH.
  • ¿Pudo pasar el VIH al torrente sanguíneo? Si el VIH hubiera estado presente, hubiera podido entrar al cuerpo a través de las membranas mucosas en la boca, o a través de orificios o heridas.
  • ¿Cuál fue el nivel del riesgo? Si la pareja era VIH negativa, no hay riesgo. Por otra parte, si la pareja era VIH positiva, existe un posible riesgo ya que el semen entró en contacto con la boca. Teniendo en cuenta que hay muy pocos casos de transmisión del VIH a través del sexo oral, el riesgo en este ejemplo es relativamente bajo.

Si el hombre está muy preocupado por el incidente, es importante que recuerde que hubo algo de riesgo, pero que el riesgo no fue muy alto. Si él piensa que no hubo ningún riesgo y considera que puede seguir practicando sexo oral sin protección, es importante que sepa que si bien el riesgo fue bajo, el mismo estuvo presente.

Ejemplos: Caso 2

Una mujer se enteró de que su compañero de drogas es VIH positivo. Ellos sólo compartieron agujas una vez. Ella cree que él se infectó después de que ellos se dejaron de ver.

  • ¿Estuvo presente el virus? No lo sabemos, porque no sabemos cuándo fue que él se infectó.
  • ¿Hubo suficiente concentración? Sí. El VIH en la sangre se puede transmitir si dos personas comparten agujas.
  • ¿Pudo pasar el VIH al torrente sanguíneo? Sí. Compartir agujas ofrece una ruta directa para que el VIH llegue al torrente sanguíneo.
  • ¿Cuál fue el nivel del riesgo? Alto, si la pareja ya estaba infectada con el VIH cuando compartieron la aguja.

Es importante que ella sepa que hubieron muchas posibilidades de alto riesgo.

Ejemplos: Caso 3

Una mujer está preocupada de que pueda haber contraído el VIH de un colega. Ella bebió de la misma taza. Ella cree que su colega es homosexual (gay).

  • ¿Estuvo presente el virus? No lo sabemos. No podemos juzgar si la persona está infectada o no en base a su orientación sexual.
  • ¿Hubo suficiente concentración? No. Incluso si él estuviera infectado, ella hubiera estado en contacto con su saliva. La saliva no transmite el VIH.
  • ¿Pudo pasar el VIH al torrente sanguíneo? En este caso, la pregunta no tiene relevancia debido a las respuestas a las dos preguntas anteriores. Especular sobre heridas en la boca confundirían más la situación.
  • ¿Cuál fue el nivel del riesgo? NO hubo ningún riesgo. Ella no puede contraer el VIH al tomar de la misma taza que una persona infectada.

Etapas de la Enfermedad por el VIH

El VIH es un continuo

La mayoría de nosotros piensa sobre las enfermedades en términos muy simples: si me siento enfermo, estoy enfermo; si me siento sano, estoy sano.

Sin embargo, debido a que el VIH puede causar cambios sutiles en el sistema inmunológico mucho antes de que la persona se sienta enferma, los doctores han adoptado el término “enfermedad por VIH” para abarcar el espectro completo del VIH, desde la infección inicial hasta el desarrollo del SIDA (que también se llama “enfermedad avanzada por VIH”).

El continuo del VIH que se describe a continuación es representativo de la experiencia de muchas personas con VIH. El tiempo que tarda cada individuo en atravesar estas etapas varía. En la mayoría, el progreso de la enfermedad es relativamente lento, y lleva varios años desde la infección hasta desarrollar una depresión inmunológica grave.

Infección

Una vez que una persona se ha expuesto al virus, el VIH entra en el torrente sanguíneo y comienza a instalarse en las células. Es aquí cuando ocurre la infección con el VIH
Una persona con VIH es infecciosa en todo momento. Además, una persona no necesita tener síntomas o verse enferma para tener VIH. De hecho, las personas se pueden ver muy sanas durante muchos años, a pesar de que tengan VIH en su cuerpo. La única manera de averiguar si uno está infectado es haciéndose una prueba para diagnosticar el VIH.

Infección primaria (o infección aguda)

La infección primaria con VIH es la primera etapa de la enfermedad por VIH, generalmente dura de una a dos semanas, cuando el virus se instala por primera vez en el cuerpo. Algunos investigadores usan el término infección aguda con VIH para describir el período de tiempo entre la infección y el desarrollo de anticuerpos (proteínas que el sistema inmunológico produce en respuesta a la infección) contra el virus (generalmente de 6 a 12 semanas) y que puede ser detectado con una prueba de VIH.

Hasta un 70% de las personas recién infectadas con VIH experimentarán síntomas “similares a los de la gripe” durante esta etapa. Estos síntomas que generalmente duran pocos días pueden incluir fiebre, escalofríos, sudores nocturnos y erupciones en la piel. Después, la persona infectada vuelve a verse y sentirse completamente bien. El 30% restante de las personas no tiene síntomas de infección aguda o los síntomas son tan leves que ni se dan cuenta.
Debido a las características generales de estos síntomas, los mismos pueden deberse a otros motivos y no al VIH, como por ejemplo a una gripe. Por ejemplo, si estuvo en una sitaución de riesgo de infeccción con el VIH hace unos días y ahora tiene síntomas de gripe, es posible que se deba al VIH, pero también es posible que tenga alguna otra infección viral. Si usted cree que pudo haber estado expuesto al VIH, considere llamar a la Línea de Información sobre SIDA para consultar si estuvo en una situación de riesgo y determinar si debería hacerse una prueba de VIH. En California puede llamar a la Línea de Información sobre SIDA al 1-800-367-AIDS. En otros estados puede llamar a la Línea Nacional de Información sobre SIDA de los CDC al 1-800-342-AIDS.

Durante la infección aguda del VIH, el virus llega hasta los ganglios linfáticos. Se cree que este proceso tarda de tres a cinco días. Luego el VIH se replica activamente (hace copias de sí mismo) y libera partículas virales nuevas al torrente sanguíneo. Esta explosión de replicación rápida del VIH generalmente dura dos meses. Las personas tienen una “carga viral” (cantidad de virus en el cuerpo) muy alta durante esta etapa. Sin embargo, las personas con infección aguda por VIH no obtendrán un resultado positivo en la prueba de anticuerpos, ya que el cuerpo demora aproximadamente de uno a tres meses para producir los anticuerpos para combatir el VIH.

Algunas personas que temen haberse expuesto al VIH recientemente, quizás quieran saber más sobre las pruebas de carga viral PCR y ARN, que miden directamente la presencia del virus en lugar de los anticuerpos y por lo tanto se pueden usar durante la etapa aguda de la infección. Las pruebas de carga viral generalmente son usadas por los médicos, para controlar el progreso de la enfermedad por VIH en el cuerpo (lo que ayuda a los pacientes VIH positivos a hacer elecciones sobre estrategias apropiadas de tratamiento). La mayoría de las personas que quieren conocer su estado de VIH no necesitan una prueba de carga viral. La prueba de anticuerpos es la manera más barata, fácil y confiable de conocer el diagnóstico de VIH. Los individuos que han estado expuestos al VIH recientemente y que tienen síntomas consistentes con la infección aguda por VIH pueden solicitar a sus doctores una prueba de carga viral. Este análisis puede ayudar a identificar la infección con el VIH durante el “período ventana”, antes de que se desarrollen los anticuerpos para combatir el VIH, sin embargo, en definitiva se deberá hacer un análisis de anticuerpos para confirmar los resultados de la prueba de carga viral.

Algunos doctores ofrecen tratamiento a las personas recién infectadas (aquellas que están en la fase aguda de la infección con VIH) con una combinación de medicamentos anti-VIH. Los investigadores no están de acuerdo en si el tratamiento anti-VIH durante la etapa de infección primaria es útil. Aunque algunos investigadores son optimistas sobre el efecto del tratamiento anti-VIH bien temprano, también les preocupan los efectos secundarios de los medicamentos, los efectos a largo plazo en el cuerpo y la posibilidad de desarrollar un virus resistente a los medicamentos, si las personas usan medicamentos anti-VIH potentes antes de enfermarse debido a la enfermedad por VIH. Debería consultar con su doctor para tomar una decisión informada sobre cuándo comenzar a tomar medicamentos anti-VIH.

Conversión serológica

Este término se refiere al momento en que el sistema inmunológico de una persona VIH positiva responde a la infección mediante la producción de anticuerpos contra el virus. La mayoría de las personas desarrollan anticuerpos dentro de los tres meses de haberse infectado y en algunos casos dentro de los seis meses.

Si se hace una prueba de anticuerpos antes de que la conversión serológica haya finalizado, el resultado puede dar “falso negativo” porque aún no se han desarrollado suficientes anticuerpos. Un período ventana de tres meses entre la infección y la producción de anticuerpos es normal para la mayor parte de la población. Muy, muy raramente (sólo en unos pocos casos o nunca), una persona puede tardar hasta seis meses en desarrollar anticuerpos. Para asegurarse de su estado de VIH, hágase una prueba de anticuerpos tres o más meses después de que se expuso a la infección con el virus. Para más seguridad, vuelva a repetirse la prueba seis meses después de haberse expuesto al virus.

La etapa asintomática

Después de la etapa aguda de infección con el VIH, las personas infectadas se siguen viendo y sintiendo bien por mucho tiempo, generalmente años. Durante esta etapa, lo único que indica que usted está infectado con el VIH es que su resultado será positivo para la prueba de anticuerpos y podría tener ganglios linfáticos inflamados.
Ésto significa que usted se ve y se siente sano, pero puede infectar a otros a través de las relaciones sexuales sin protección o al compartir agujas (especialmente si no se ha hecho la prueba y no sabe que está infectado).

A pesar de que una persona infectada puede parecer perfectamente sana, el VIH está activo y durante esta etapa, continúa debilitando el sistema inmunológico. En algunas personas, el virus parece dañar lentamente al sistema inmunológico, lo que lleva varios años. En la mayoría de las personas, sin embargo, en algún momento se produce un descenso rápido del sistema inmunológico y el virus se multiplica rápidamente. Este daño se puede observar en los análisis de sangre antes de que se experimentan los síntomas.

Las personas VIH positivas deberían obtener atención médica y comenzar a controlar el sistema inmunológico lo antes posible, después de recibir un resultado positivo. Los análisis inmunológicos periódicos, como el recuento de CD4 y la carga viral, le pueden brindar a usted y a su médico un mejor panorama de su salud inmunológica y del progreso de la enfermedad, y puede ayudarlo a tomar decisiones inteligentes sobre su tratamiento.

Obtener atención médica temprana puede ofrecerle mejores posibilidades de supervivencia y mejor calidad de vida. Se aconseja que las personas con VIH vean a un médico regularmente, aunque se sientan bien, ya que el virus puede estar dañando el sistema inmunológico. La atención rutinaria y temprana permite que las personas VIH positivas y sus proveedores de atención médica estén en control de su tratamiento antes de que aparezcan síntomas.

La etapa sintomática temprana y media

Cuando el sistema inmunológico se ve comprometido por la infección con VIH, muchas personas comienzan a experimentar síntomas leves, como erupciones en la piel, fatiga, sudores nocturnos, pérdida de peso, úlceras en la boca, infecciones por hongos en la piel y en la uñas. La mayoría, pero no todos, experimentará síntomas leves de este tipo, antes de desarrollar enfermedades más serias. Si bien el pronóstico varía mucho, dependiendo de varios factores, en general se cree que lleva de cinco a siete años para que aparezcan los primeros síntomas leves de enfermedad. Estos síntomas marcan las etapas temprana y media de la etapa sintomática de la enfermedad por VIH.

A medida que la enfermedad avanza, algunas personas pueden enfermarse mucho, aunque no hayan sido diagnosticadas con SIDA (la etapa tardía de la enfermedad por VIH). Los problemas típicos incluyen candidiasis oral o vaginal crónica, lesiones herpéticas recurrentes en la boca o en los genitales, fiebres continuas, diarrea persistente y pérdida significativa de peso.
Estos síntomas no son necesariamente específicos del VIH o del desarrollo de SIDA. Sin embargo, deben ser motivo de preocupación para las personas que son VIH positivas. Generalmente, los síntomas ocurren cuando el virus ya ha causado un daño considerable en el sistema inmunológico. Por eso las personas con VIH no deben esperar hasta que aparezcan síntomas para recibir tratamiento médico. Las personas con un alto riesgo de infectarse con el VIH tampoco deben esperar a que aparezcan síntomas antes de hacerse una prueba para determinar su estado.

Etapa tardía de la enfermedad por VIH (SIDA)

Cuando el daño al sistema inmunológico es más grave, las personas VIH positivas pueden padecer infecciones oportunistas (se llaman “oportunistas” porque son causadas por organismos que generalmente no producen enfermedad en personas con un sistema inmunológico normal, pero que se aprovechan para emerger en las personas con un sistema inmunológico comprometido). Algunas de las infecciones oportunistas más comunes incluyen la neumonía por Pneumocystis carinii (PCP), el complejo Mycobacterium avium (MAC), el citomegalovirus (CMV), la toxoplasmosis, y la candidiasis.

De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), se puede dar un diagnóstico de SIDA a una persona VIH positiva que tenga un recuento de CD4 menor que 200/mm3 ó antecedentes de una “enfermedad definitoria de SIDA” (como una de las infecciones oportunistas mencionadas antes).

Es importante tener en cuenta que esta definición de SIDA puede aplicarse a personas VIH positivas que nunca experimentaron síntomas de enfermedad por VIH.
Recibir un diagnóstico de SIDA no implica que la persona diagnosticada morirá pronto; algunas personas han vivido muchos años después del diagnóstico. Ésto es aun más cierto en la actualidad, gracias a la disponibilidad de la terapia antirretroviral sumamente activa (TARSA), que ha ayudado a alargar la vida de miles de personas que viven con VIH/SIDA. Además, muchas infecciones oportunistas pueden ser prevenidas o tratadas con éxito. Ésto ha aumentado substancialmente la longevidad y calidad de vida de las personas que viven con VIH/SIDA.