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Reflexiones sobre los primeros 100 días del brote de MPX de 2022

26 de agosto de 2022

El 18demayodeeste año, hace más de tres meses, se notificó en Estados Unidos el primer caso aislado de nuestro brote actual de MPX. Esa agencia estatal comunicó el caso a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, y se informó al mundo de que «el caso NO suponía ningún riesgo para la población y que la persona afectada había sido hospitalizada y se encontraba en buen estado».

Sin embargo, en las semanas siguientes, en nuestro país empezó a extenderse el MPX. En ese momento, se abrió una ventana de oportunidad crucial.

Verás, a diferencia de otras crisis de salud pública que están surgiendo ahora en nuestro país, teníamos un punto de referencia. Estados Unidos y otros países de todo el mundo ya habían sufrido brotes anteriores de MPX. Sabíamos cómo el MPX podía pasar de ser un único caso hospitalizado a un brote generalizado y, de ahí, a convertirse en endémico en un país. Pero no solo eso: conocíamos y teníamos acceso a una vacuna, así como a un protocolo para las pruebas y el tratamiento del MPX.

La semana siguiente, los medios nacionales se hicieron eco de un brote sin precedentes de MPX entre hombres cis y trans, y personas no binarias con redes sociales y sexuales similares, que se relacionaba con varias fiestas LGBTQ+ en Europa. Hasta ese momento, el MPX no había provocado brotes generalizados fuera de África.

Al entrar en junio, un mes ampliamente reconocido en todo Estados Unidos como el del Orgullo LGBTQ+, ya se veía venir. Teníamos los datos que iban llegando de otros países, contábamos con los conocimientos y la experiencia en materia de salud pública… lo que NO teníamos era una actuación rápida ni un liderazgo federal audaz en materia de salud pública.

Esa oportunidad inminente para evitar la propagación del MPX empezó a esfumarse. Nuestra comunidad se quedó, una vez más, desamparada y se vio obligada a movilizarse y luchar por los recursos que tanto necesitamos en un momento de crisis de salud pública.

Este momento inaceptable de nuestra historia se podía haber evitado. Pasaron 78 días desde que se notificó el primer caso de MPX en nuestro país hasta que se tomó la decisión de declarar una emergencia de salud pública a nivel federal. 78 días en los que nuestra comunidad sufrió una angustia, una ansiedad y un dolor extremos.

Hoy se cumplen100 días desde que se notificó el primer caso de MPX en el brote actual en EE. UU. En este tiempo, hemos registrado casi 16 000 casos de MPX en todo el país, de los cuales más de 3 000 se han dado aquí, en California.

San Francisco AIDS FoundationLa clínica de salud sexual de la SFAF ( Magnet), situada en el barrio de Castro, sigue teniendo una media de más de 10 000 personas que cumplen los requisitos en nuestra lista de espera para recibir la primera dosis de la vacuna, sin que haya una indicación clara, semana tras semana, de cuándo llegará nuestra próxima asignación. Estas asignaciones insuficientes y con plazos irregulares hacen que sea casi imposible planificar el funcionamiento y crean barreras innecesarias y perjudiciales para poner en marcha una estrategia eficaz y crucial, basada en la equidad, para las pruebas, la vacunación y el tratamiento del MPX.

San Francisco, California, y nuestro país siguen sufriendo escasez de vacunas, incluso con la nueva estrategia de administración intradérmica —que la SFAF apoya totalmente como una herramienta más para que más personas que lo necesitan reciban la vacuna—, pero también seguimos sintiendo la necesidad de reconocer que esta estrategia conlleva retos muy reales en cuanto a la formación del personal y la equidad.

La SFAF sigue defendiendo la equidad en nuestra respuesta. Sabemos que las comunidades negras y de color se están viendo afectadas de forma desproporcionada por el MPX en todo el país y aquí mismo, en San Francisco. Mientras seguimos promoviendo la justicia lingüística en nuestra lucha por la justicia sanitaria para todos, la mayoría de nuestras pruebas, dosis de vacunas y tratamientos se destinan a las comunidades BIPOC.

Gracias a la creación y puesta en marcha de la línea de atención MPX de la SFAF, seguimos recibiendo cada día mensajes de cientos de miembros de la comunidad que tienen miedo y que buscan con ansiedad la segunda dosis. Estamos comprometidos a ofrecerla, pero solo podremos hacerlo cuando haya suministros suficientes. Mientras tanto, y a falta de una respuesta biomédica sólida (una vacuna), estamos proporcionando a nuestra comunidad información, recursos y derivaciones, así como consejos y recomendaciones para reducir el riesgo de forma positiva en el ámbito sexual, que necesitan para mantenerse más seguros durante este tiempo.

Y, por último, es importante que reconozca la fortaleza de las personas LGBTQ+ en estos momentos. Cada día escuchamos historias muy impactantes y dolorosas sobre cómo el MPX está afectando a las vidas de nuestra comunidad. Personas que se están recuperando y que notarán las secuelas de esta experiencia durante muchos años. Más allá de las secuelas físicas que puedan quedar en sus vidas, muchas han sufrido el estigma y están experimentando los efectos sociales del aislamiento en su salud física, emocional y mental. A otras, el aislamiento les ha hecho perder la estabilidad, afectando a la seguridad de su trabajo, su sustento y el techo bajo el que viven.

Lo que necesitamos ahora mismo, más que nunca, es dejar de oír que se están manteniendo debates sobre salud pública acerca de cómo proporcionar de forma eficaz los recursos esenciales para una respuesta más coordinada a nivel federal ante el MPX.

En cambio…

Necesitamos actuar, necesitamos vacunas y tenemos que acabar con todos los trámites burocráticos que aún quedan y que siguen perjudicando a nuestras comunidades.