Ir al contenido

Los trabajadores de primera línea cuentan su experiencia al vacunarse contra la COVID-19

A principios de este año, la SFAF recibió la autorización del Departamento de Salud Pública de California para administrar la vacuna contra la COVID-19. Desde entonces, se está vacunando a los trabajadores de primera línea para que puedan seguir prestando servicios esenciales. 

Algunos de nuestros empleados han compartido por qué es importante vacunarse y qué significa para ellos este momento.

¿Por qué decidiste vacunarte? 

Louis Smith (él, le, lo) — orientador sobre prestaciones relacionadas con el PrEP y el VIH, y orientador de vinculación: Me vacuné no solo porque me he vacunado en este sistema sanitario toda mi vida, sino porque llevo seis años trabajando en el campo de las enfermedades infecciosas y la salud pública. Y, aun así, seguía teniendo dudas sobre si vacunarme hasta que eché un vistazo a los estudios de Pfizer y Moderna. Recuerdo que me decidí al leer el estudio de Pfizer. Las cifras eran buenas, muy buenas, sorprendentemente buenas. Así que, cuando empezaron a apuntar nombres en el trabajo, dije: «Apúntame». 

Vincent Crisostomo (él, le, lo) Director de Servicios para Personas Mayores: Aunque me gustaría decir que la decisión de vacunarme fue algo totalmente personal, la verdad es que confío en la ciencia. En lo personal, he perdido a varios familiares por la COVID-19, incluido mi padre en septiembre de 2020. Mi madre, que dio positivo en COVID-19 en agosto de 2020, está en una residencia de cuidados especializados. Si alguna vez quiero ir a verla, quiero asegurarme de no ponerla en riesgo a ella, al personal ni a ninguno de los residentes. 

¿Por qué era importante para ti vacunarte? 

Kyle Temple (él, le, lo), director sénior del Proyecto Stonewall: Vacunarme no es solo para protegerme a mí mismo, sino para aportar mi granito de arena a la protección de la comunidad.

Vincent Crisostomo: Llevo viviendo con el VIH desde octubre de 1987, así que esta es la segunda pandemia que he vivido. Se han perdido tantas vidas por culpa del VIH y ahora por la COVID-19, personas que ya no tendrán la oportunidad de vacunarse ni de beneficiarse de su desarrollo. Lo hice tanto por ellos como por mí mismo. Además, mi madre me pidió que intentara seguir con vida para que pudiéramos vernos al menos una vez más.

Louis Smith: Ponerme la vacuna me pareció algo histórico y sentí que era algo que podía hacer por mi cuenta, al margen de los demás y de todo lo que estaba pasando. Mi opinión sobre esta enfermedad es bastante sencilla: quiero que desaparezca. Eso me pareció muy importante. No se trataba de hacer una declaración. Se trataba, en realidad, de hacer algo para intentar acabar con esto. 

¿Qué le dirías a alguien que tiene dudas sobre vacunarse? 

Vincent Crisostomo: Llevo más de 33 años viviendo con el VIH. Hasta ahora, llevo 11 meses sin contagiarme de la COVID-19. Tengo muy claro que no necesito vivir con otro virus. Si llegara a contraer la COVID-19, vacunarme hará que los síntomas sean menos graves. Además, en todos los estudios que hicieron para probar las vacunas, nadie murió. Eso es importante. Para acabar con la amenaza de la COVID-19, debería vacunarse el mayor número posible de personas. Por eso animé a mi madre a vacunarse y por eso me vacuné yo.

Louis Smith: ¿Cómo te cuidas y quién te cuida? Tienes que saber por qué la gentela gente está dudando. ¿Hay buenas razones para que la gente se muestre reticente? ¡Claro que las hay! Yo también dudé. Aparte de la asistencia sanitaria de clase media que tuve de pequeño, mi sistema de salud era mi tía. Cada vez que teníamos dudas sobre algo que nos recetaba el médico, la llamábamos. Ella es pediatra, así que sus recomendaciones coincidían bastante con las del gobierno federal.

Kyle Temple: Lo que ha quedado claro durante el último año es que estamos muy unidos unos a otros, y que nuestro bienestar como personas depende del bienestar de nuestros vecinos, amigos, familiares y miembros de la comunidad. Nadie estará a salvo hasta que hayamos alcanzado un punto de inflexión en la inmunidad. No llegaremos a ese punto hasta que un cierto porcentaje de nuestra comunidad haya desarrollado inmunidad. Una vez que eso ocurra, espero (y deseo con todas mis fuerzas) que yo, junto con todos los demás, podamos volver a abrazar a nuestros seres queridos, cenar en casa y disfrutar de todo lo demás que podemos hacer cuando no tenemos que preocuparnos por contraer un virus mortal. 

—