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Para nosotros, por nosotros

5 de julio de 2023

Desde los primeros años de la epidemia, nuestra comunidad se unió para ayudarnos y apoyarnos mutuamente, sin poder contar con la ayuda irregular del gobierno, la sanidad pública y los grupos de ayuda social en general. Ese legado sigue vivo hasta hoy, ya que la gente de nuestras comunidades se siente atraída por las causas que más nos apasionan. Son nuestras comunidades las que llevan el peso del trabajo: este movimiento lo impulsan activistas queer, supervivientes de larga duración, miembros de la comunidad LGBTQ, personas que consumen sustancias, gente negra y queer, y un montón de aliados.

Celebramos los numerosos grupos y programas de la SFAF que atraen a activistas y líderes comunitarios, becarios remunerados y personas en formación: así nos aseguramos de que el trabajo lo sigan llevando a cabo las personas que más se preocupan por nuestras comunidades. 

Programa de formación en prácticas clínicas 

Esta primavera, hemos dado la bienvenida a una nueva promoción de 12 becarios a nuestro programa de prácticas clínicas, un programa remunerado que ofrece formación sobre el trabajo clínico (como las pruebas y el asesoramiento sobre el VIH y la hepatitis C, y la preparación de muestras de laboratorio), la dinamización de grupos y la organización de eventos. A lo largo de las cuatro meses que dura el programa, los becarios van rotando por sesiones de formación en nuestra clínica de salud sexual « Magnet », en nuestro centro de reducción de daños y con nuestros grupos de participación comunitaria, adquiriendo así valiosas habilidades laborales prácticas. 

«El objetivo de este programa es reducir las barreras de acceso para la gente que quiera trabajar en salud pública o en una organización sin ánimo de lucro como San Francisco AIDS Foundation, y crear vías de acceso al empleo», dijo Traye Turner, responsable de asistentes clínicos de Black Health. «Todos los que forman parte de nuestro programa quieren hacer este trabajo y quieren aportar algo a la comunidad. Ver eso ha sido muy alentador y realmente inspirador». 

«Estamos generando un cambio y viendo mucho crecimiento y desarrollo personal», dijo Veronika Fimbres, responsable de los auxiliares clínicos y los voluntarios. «Están aprendiendo habilidades que podrán usar más adelante para otras cosas; no es solo algo temporal para su trabajo actual. Son habilidades que se quedarán con ellos y les acompañarán el resto de sus vidas. Hay una gran sensación de logro». 

Turner dijo que el programa atrajo a un grupo muy variado de personas: gente de todas las edades, razas, géneros e identidades sexuales, estatus respecto al VIH y orígenes, que tenían algún tipo de conexión o afinidad con el trabajo en las comunidades a las que presta servicio San Francisco AIDS Foundation. 

«La diversidad del grupo —y las experiencias vividas por las personas que forman parte del programa— enriquecen de verdad la experiencia», dijo Turner. «Muchas veces, los participantes comparten entre ellos sus propias experiencias y puntos de vista para profundizar en lo que estamos aprendiendo como grupo. Cuando hablamos de la reducción de daños, la gente compartió ejemplos de sus propias vidas sobre personas que conocían y que tenían problemas con las drogas, o sobre sus propios problemas personales. Formar parte de esta formación no solo les ayuda a desarrollar habilidades para trabajar con la comunidad, sino que también les ayuda a replantearse su relación consigo mismos y con los demás». 

Educación sobre la reducción de riesgos para personas transgénero y servicios relacionados con el consumo de drogas 

Seth Katz, coordinador de programas comunitarios de nuestro programa de Servicios de Acceso a Jeringuillas, dirige un programa de seis meses para miembros de la comunidad trans y no binaria a los que se les paga por trabajar como «satélites» en el intercambio de jeringuillas. Los participantes llevan recursos e información esenciales sobre reducción de daños y prevención de sobredosis a la comunidad —por ejemplo, a los hoteles SRO u otros espacios comunitarios que frecuentan— para garantizar que las personas que no pueden acudir a los centros de reducción de daños o a los puntos de acceso a jeringuillas sigan teniendo acceso a los suministros seguros que necesitan. 

El grupo, llamado THREADS (Transgender Harm Reduction Education And Drug Use Services), ofrece grupos semanales de apoyo social y de aprendizaje, gestión de casos con requisitos mínimos de acceso y formación para el desarrollo de capacidades, en los que los participantes adquieren habilidades laborales, aprenden sobre temas relacionados con la reducción de daños y descubren formas de apoyar y cuidar de su comunidad. 

«Como coordinadora del programa, que he gestionado varias ediciones de las promociones de THREADS, he tenido el increíble privilegio de ver de primera mano este apoyo comunitario, este crecimiento, este empoderamiento, esta defensa de los derechos y este espíritu de compañerismo en acción», dijo Katz. «Cuando los participantes del programa me cuentan cómo están ayudando a miembros de la comunidad que, de otro modo, tendrían poco o ningún acceso a recursos, suministros y apoyo —debido a la transfobia como factor determinante de la salud—, me recuerda por qué hago este trabajo y por qué seguiré haciéndolo el resto de mi vida». 

Katz contó la experiencia de un participante del programa que se esforzó por conseguir —y finalmente logró— un empleo a tiempo completo en el ámbito de la reducción de daños y la salud pública durante su paso por THREADS. Pero, según dijo, no todo lo que los participantes obtienen a través del programa es de carácter «profesional». 

«También he visto a gente alcanzar sus metas personales. Por ejemplo, he acompañado a participantes cuando se han hecho su primer corte de pelo que refleja su identidad de género. He visto a participantes conseguir una vivienda por primera vez en años. Y he estado con participantes en reuniones de defensa de derechos con políticos locales, hablando de temas que nos afectan a nosotros y a nuestras comunidades». 

Programa de formación en prácticas clínicas de Stonewall 

Dentro de nuestro programa de tratamiento del consumo de sustancias, Stonewall, hay un programa de prácticas clínicas para estudiantes matriculados en carreras de orientación psicológica, psicología, trabajo social y programas relacionados con el consumo de alcohol y drogas. Las personas que se unen al programa están interesadas en conocer mejor los tratamientos de salud mental y de consumo de sustancias basados en la reducción de daños que ofrece Stonewall a hombres gais, bisexuales y trans que tienen relaciones sexuales con hombres.

«El trabajo de asesoramiento en reducción de daños es innovador», dijo Robert Holum, LMFT, director del Programa de Formación en Prácticas Clínicas. «Requiere unas sólidas habilidades de pensamiento crítico, fortaleza interior y un profundo compromiso para involucrar tanto la cabeza como el corazón en el trabajo. Nuestro programa de prácticas clínicas ofrece a los consejeros noveles una introducción rica, matizada y con una base teórica sólida al asesoramiento en reducción de daños. Lo hacemos poniendo en práctica nuestros valores, considerando a las personas que consumen drogas como seres humanos completos que merecen compasión, empatía y apoyo. Nuestros participantes se benefician de la energía, el entusiasmo, la experiencia vivida y las perspectivas frescas que aportan nuestros becarios a nuestro trabajo. Dondequiera que nuestros becarios decidan ir tras terminar su estancia con nosotros, se llevan consigo nuestra formación y nuestros valores, dando ejemplo a otros profesionales de cómo ofrecer una atención altamente cualificada y compasiva a nuestras comunidades. Antiguos becarios se han puesto en contacto conmigo años después para decirme que nuestro programa de prácticas clínicas fue la mejor y más inspiradora experiencia formativa de su carrera».

Becarios clínicos de Stonewall
Robert Holum, director del Programa de Formación de Becarios Clínicos de Stonewall (el de más a la izquierda), junto a los becarios del curso 2021-2022 (de izquierda a derecha): Paul Smith, Julie Willoughby, Kiana Hernández, Sam Grady y Rio Bauce.

Holum explicó que muchos becarios clínicos vienen directamente de las comunidades a las que atendemos: son personas que consumen o han consumido drogas y que ellas mismas practican la reducción de daños; pueden ser queer, trans o no binarias, BIPOC, personas que viven con el VIH y compartir otras identidades con nuestros clientes. 

«Cuando los becarios comprenden de primera mano las vidas y las dificultades de nuestros participantes, a menudo pueden fomentar en ellos un sentimiento más profundo de conexión y seguridad, lo que les permite abrirse con más libertad», dijo Holum. «Estos becarios también enriquecen nuestras sesiones de formación clínica con los conocimientos y la sabiduría que han adquirido a través de su propia experiencia vital. Según mi experiencia, cuando la gente encuentra la recuperación en lo que respecta al consumo de sustancias o la salud mental, suele tener muchas ganas de volver atrás y ayudar a los demás. Algunos antiguos participantes de Stonewall han vuelto a estudiar para convertirse en terapeutas especializados en alcoholismo y drogadicción, y unos cuantos se han incorporado aquí como becarios clínicos. Para nosotros ha sido una experiencia maravillosa dar la bienvenida de nuevo a antiguos participantes que están preparados para trabajar como terapeutas y ser testigos de su crecimiento personal desde una perspectiva totalmente nueva».

Programa de Embajadores entre Compañeros

Para mejorar el acceso a los servicios en nuestra oficina principal de Market Street, los «embajadores entre iguales» ayudan a los participantes a orientarse por el espacio y a encontrar los servicios que necesitan. Al dar prioridad a las personas negras, indígenas y de color, a las personas trans y no binarias, y a los miembros de la comunidad hispanohablante, los embajadores entre iguales aportan competencia cultural y lingüística a los trámites de acogida de los visitantes. 

El programa, que dura un año, incluye un componente formativo para que los embajadores aprendan a manejar los sistemas tecnológicos, a desarrollar habilidades interpersonales —como la comunicación para calmar los ánimos— y a conocer las mejores formas de poner en contacto a los clientes con los servicios. Al cabo de seis meses, los participantes en el programa reciben una carta de referencia y ayuda para redactar currículos y cartas de presentación.   

«Hemos tenido mucho éxito al ver cómo los embajadores han usado las habilidades que han aprendido en el programa para optar a otras oportunidades laborales», dijo Eduardo Siqueiros, que dirigía el programa de embajadores entre iguales. «Muchos de nuestros participantes han seguido formándose profesionalmente y coinciden en que el programa de embajadores ha sido parte del éxito que han logrado. Es genial destacar el esfuerzo y la dedicación de todos los embajadores al programa: se toman su papel muy en serio y creo que eso se refleja en los buenos comentarios que recibimos de nuestra comunidad y de los clientes en San Francisco AIDS Foundation ». 

Promotores de salud latinx

Como parte de nuestro programa de salud para la comunidad latinx, los trabajadores sanitarios comunitarios desempeñan un papel activo a la hora de involucrar a toda la comunidad en su faceta de «promotores de salud». Los participantes salen a la calle —a ferias de salud, festivales y espacios comunitarios— para compartir información actualizada sobre el VIH y su prevención, así como sobre otros temas de salud como la viruela del simio y la COVID-19. 

El grupo ofrece cursos de formación sobre el VIH para los miembros de la comunidad que quieran convertirse en promotores de salud; estos cursos se imparten varias veces al año en español. 

El programa empezó en 2018 con un grupo inicial de 16 inmigrantes latinos que habían estado o seguían sin hogar. Hablar en español con las personas que viven en la calle, con respeto y entendiendo lo que significa ser inmigrante desde una perspectiva cultural, nos permite tender puentes hacia los servicios, explicó Jorge Zepeda, director de Latinx Health.


¿Te apetece participar? 

El Programa de Prácticas Clínicas de Stonewall abre el plazo de inscripción en enero de cada año, y las solicitudes se van admitiendo a medida que se reciben. Consulta más información sobre el programa de formación.

THREADS es un programa de intercambio de jeringuillas creado por y para personas transgénero que consumen drogas. Para más información, ponte en contacto con Seth en skatz@sfaf.org. 

Si quieres más información sobre el Programa de Formación en Prácticas Clínicas, ponte en contacto con Traye en tturner@sfaf.org.