A principios de mayo, un incendio en el Rose Hotel, en la esquina de la 6.ª con Minna (cerca de Mission), obligó a cerrar nuestro Centro de Reducción de Riesgos, que se encuentra en el mismo edificio. Ni el personal ni los huéspedes del hotel resultaron heridos en el incendio, que se produjo un domingo por la tarde. El local permanecerá cerrado hasta que se reparen los daños causados por el fuego, el humo y el agua, y hasta que se complete la eliminación del moho.
«Esto ha resultado ser un reto difícil para nuestro equipo, con repercusiones para las personas a las que atendemos», dijo Ro Giuliano, director de salud para personas que consumen drogas (PWUD) y de los Servicios de Acceso a Jeringuillas. «Somos el programa de acceso a jeringuillas más grande de la ciudad, con personal que forma parte de la comunidad y que ofrece servicios de salud y de reducción de daños muy accesibles y sin barreras. Aquí no hay obstáculos para conseguir suministros, recursos, información ni atención: ni controles de seguridad, ni hay que registrarse. Esperamos volver a estar en marcha en este espacio lo antes posible».
El Centro de Reducción de Daños de la SFAF ofrece recursos prácticos y solidarios a las personas que consumen drogas, y su personal proporciona material para inyectarse y fumar de forma más segura, material para la prevención de sobredosis, cuidados de heridas y pruebas del VIH y de ITS, tratamiento contra la hepatitis C y mucho más.
En un año normal, el equipo establece unos 60 000 contactos con los participantes en el Centro de Reducción de Daños y en los distintos puntos móviles y de atención sobre el terreno. El último año fiscal, distribuyeron más de 40 000 dosis de Narcan, el medicamento para revertir las sobredosis, registraron más de 7 000 casos de sobredosis revertidas y realizaron más de 1 800 pruebas de hepatitis C.
Mientras el Centro de Reducción de Daños esté cerrado, el equipo ofrecerá sus servicios en un punto móvil situado en el 1235 de Mission St., de martes a viernes, de 11:00 a 15:00.
«Ya estamos llegando a la gente en la nueva ubicación», dijo Giuliano. «Por suerte, hemos podido encontrar una plaza de aparcamiento cerca de donde se reúne la gente, así que nuestros equipos están a tope. Nuestro personal aporta resiliencia a este trabajo y es capaz de adaptarse a los cambios, a veces difíciles, que se nos presentan».