Janessa Broussard, enfermera especializada, dedica tiempo cada semana a atender llamadas telefónicas de personas trans que siguen un tratamiento hormonal y que tienen dudas, preocupaciones y diversas necesidades no cubiertas relacionadas con su salud sexual y la atención para la afirmación de género. Para Broussard, estas llamadas de seguimiento son una extensión natural del servicio de control de niveles hormonales que puso en marcha en el centro de salud « San Francisco AIDS Foundation » en diciembre de 2018, del que ya se han beneficiado 23 personas.
«Repasamos los resultados de sus análisis hormonales para ver si las dosis de hormonas que están tomando les están dando los resultados que quieren y si son seguras. Y ahí es cuando se desata la avalancha de preguntas».
Los clientes comparten sus historias y las situaciones por las que están pasando. Hablan de lo que les va bien o mal con las hormonas y expresan sus miedos sobre su uso. Broussard es quien tiene que buscar respuestas y dar consejos realistas.
Broussard dice que los clientes preguntan cosas como cuáles son los efectos a largo plazo de las hormonas en la salud, cómo afectan a la salud reproductiva y si corren el riesgo de quedarse embarazadas si toman testosterona.
El consejo de Broussard para los hombres trans que mantienen relaciones sexuales con hombres cis o mujeres trans es que usen algún método anticonceptivo, como Depo-Provera o Nexplanon, al empezar con la terapia hormonal. Es normal que se produzcan cambios en el ciclo con el uso de testosterona, pero al principio puedes sentir algo de ansiedad, preguntándote si este cambio forma parte de la transición o es un indicio de embarazo. Para algunos, puede que sea necesario seguir usando anticonceptivos más allá de este periodo inicial de la terapia hormonal.
Muchas veces, los clientes preguntan cuándo pueden esperar ver y notar cambios gracias a las hormonas, y si es seguro que aumenten sus dosis. Muchas veces, los análisis de niveles hormonales revelan que los clientes están tomando dosis muy por debajo de los niveles eficaces. Broussard atribuye esto a una especie de «control de acceso» por parte de los profesionales sanitarios que no están bien informados sobre las terapias hormonales para personas trans.
«El profesional puede justificar su tratamiento porque sí que le ha recetado hormonas a su cliente. Pero le receta dosis muy, muy bajas, así que en realidad no está ofreciendo una atención personalizada ni adaptando la terapia hormonal para satisfacer de verdad las necesidades de sus clientes. Al final, me llegan comentarios de clientes que empiezan a dudar de sí mismos y se preguntan: “¿Soy solo yo? Estoy esperando ciertos cambios y no están ocurriendo, y no noto ninguna diferencia”».
Broussard suele poder tranquilizar a la gente diciéndoles que pueden aumentar sin problemas la dosis de hormonas que toman, basándose en los resultados del análisis de sangre de la clínica. Parte del problema es que la atención hormonal para las personas trans no está establecida ni es «competencia exclusiva» de una especialidad médica concreta.
«Hay un conflicto sobre dónde “corresponde” la prescripción de hormonas», dijo Broussard. «Y las compañías de seguros pueden ser muy restrictivas en cuanto a a quién pueden acudir los pacientes. Muchas veces, los profesionales que atienden a personas con VIH recetan hormonas, porque quieren poder atender todo lo que podamos en nuestras clínicas a personas que pueden ser especialmente vulnerables. Pero la gente debería poder acceder a las hormonas donde quiera o donde se sienta más cómoda».
Para Broussard y el equipo de salud sexual, ofrecer servicios de control de los niveles hormonales y apoyo a la comunidad trans no solo mejora la salud y la seguridad de las personas que toman hormonas, sino que también abre las puertas a las personas trans que podrían beneficiarse de otros servicios sanitarios y comunitarios que se ofrecen en el mismo centro.
«Queremos ser un lugar al que la gente acuda para lo que necesite en materia de prevención del VIH, pruebas y tratamiento de ITS y otras necesidades. Si lo que te hace venir son los servicios hormonales, y esa es tu prioridad, podemos atenderte en eso y también preguntarte sobre el VIH, la prevención u otras necesidades de salud sexual que puedas tener».
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San Francisco AIDS Foundation ofrece una variedad de servicios pensados específicamente para personas trans, incluidas aquellas que se identifican como de género no binario, genderqueer, de género no conforme y de género expansivo.
Se ofrecen análisis para comprobar los niveles hormonales:
Magnet en « Strut », calle Castro, 470, San Francisco
Lunes y sábados, de 10:00 a 18:00
Martes, miércoles y jueves, de 10:00 a 20:00
Viernes, de 10:00 a 13:00 y de 15:00 a 18:00
Oficina central de la SFAF, 1035 Market St., Suite 400, San Francisco
Martes, miércoles y jueves, de 15:00 a 17:30
Centro de Reducción de Daños
(para personas que se inyectan drogas)
117 6th St., San Francisco
De martes a viernes, de 11:00 a 13:00
Unidad móvil de pruebas
Varios barrios de San Francisco
Llama al 415-487-8037 para consultar la disponibilidad