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Las fisuras anales se pueden tratar

19 de julio de 2018

No te quedes callado si sientes un dolor agudo y punzante cuando practicas sexo anal pasivo o al ir al baño. A veces se producen desgarros en el canal anal que duelen como un corte de papel —se llaman fisuras anales— y se pueden tratar. Es importante tratar las fisuras anales porque el riesgo de infección por el VIH es mayor si te expones al virus durante el sexo anal.

«Las fisuras anales no son algo de lo que se hable mucho en la comunidad gay», dijo Pierre-Cédric Crouch, enfermero practicante y director de enfermería de la clínica de salud sexual Magnet en San Francisco AIDS Foundation. «La gente hace de pasivo, se les rasga un poco la piel y les duele. Y simplemente piensan que es una consecuencia de tener sexo. La gente debería saber que las fisuras anales se pueden tratar y que hay cosas que puedes hacer para ayudar a que se curen».

¿Qué es una fisura anal?

Una fisura anal es un pequeño desgarro en el canal anal.

Pueden sangrar… y mucho. El dolor, la posible vergüenza y el hecho de ver sangre saliendo del culo pueden resultar emocionalmente traumáticos para mucha gente, lo que hace que sufran en silencio en lugar de buscar tratamiento.

Ilustración médica de una fisura anal
Imagen de A.D.A.M.

La abertura del ano (el trasero) no es perfectamente redonda, dijo Crouch. Tiene forma de óvalo y, hacia la parte inferior del óvalo, la piel queda oprimida. Las fisuras anales suelen producirse en esa zona oprimida. Como la piel queda oprimida, no llega mucho riego sanguíneo a esa zona. Si te produce un desgarro, la falta de riego sanguíneo puede impedir que se cure.

«A algunas personas, si se les produce un desgarro, se les cura solo y se recuperan sin problemas. A otras, en cambio, la fisura no se cura bien por sí sola. Cada vez que tienen una relación anal, la fisura se vuelve a abrir y permanece abierta de forma crónica. Esto puede ser bastante doloroso».

¿A qué se deben las fisuras anales?

Las fisuras anales se deben a un traumatismo en el canal anal. Este traumatismo puede deberse al estreñimiento (al hacer fuerza al intentar ir al baño) o a practicar sexo anal. Puedes sufrir fisuras si te lo hacen muy fuerte durante el sexo o si tienes una deposición muy voluminosa.

¿Cuál es el tratamiento para una fisura anal?

Las fisuras pequeñas pueden curarse solas sin necesidad de ningún tratamiento. Si tienes una fisura muy grande, puede que tengas que ir al proctólogo para que te opere. Las fisuras pequeñas y medianas se tratan con una crema que dilata los vasos sanguíneos y estimula el flujo sanguíneo hacia la fisura. Esto favorece la curación.

Las enfermeras especializadas de Magnet, la clínica de salud sexual gestionada por San Francisco AIDS Foundation, recetan un medicamento llamado nifedipina que se mezcla con lidocaína para formar una pasta. Te dicen que te pongas un poco de esa pasta en el trasero tres veces al día, durante un máximo de seis semanas, aunque la mayoría de las fisuras se curan en dos o tres semanas. La lidocaína es un anestésico, así que la crema adormece la zona y, al mismo tiempo, ayuda a que se cure.

¿Es caro el tratamiento?

El medicamento cuesta unos 40 dólares. A las personas que reciben tratamiento en Magnet y que no tienen seguro médico, San Francisco AIDS Foundation les ofrece el tratamiento de forma gratuita.

¿Cómo me tratan?

¡Habla con tu médico! «La gente no debería sufrir en silencio», dijo Crouch. Si sientes dolor al practicar sexo anal, acude a un médico que se entienda con la comunidad queer para que te eche un vistazo.

Si estás en la zona de la bahía de San Francisco, puedes acudir a la clínica de salud sexual Magnet para recibir tratamiento para las fisuras anales, en Strut (470 Castro Street , en San Francisco), un programa de San Francisco AIDS Foundation.