Hazle una mamada a tu pareja habitual o lánzate a ese encuentro sexual anónimo y caliente, SIN MIEDOS. Doxy PEP está aquí para asegurarse de que puedas chupársela, follar y que te follen, Y ADEMÁS para prevenir las ITS.
¿Para quién es?
Doxy PEP está pensado para hombres homosexuales, bisexuales o heterosexuales cisgénero, así como para personas trans, no binarias y TGNCI+* que quieran protegerse contra la gonorrea, la clamidia y la sífilis. Ahora mismo, Doxy PEP se está probando con mujeres cisgénero; te mantendremos al tanto de los avances en cuanto tengamos más información.
¿Cómo funciona?
Si te tomas dos pastillas (de 100 mg cada una) del antibiótico doxiciclina («Doxy») entre las primeras 24 y 72 horas después de haber tenido relaciones sexuales, ya sea como activo, pasivo o versátil, puedes frenar el contagio y la propagación de las ETS. Una dosis de Doxy PEP te protegerá en todas las relaciones sexuales que tengas en las próximas 24 horas. No tomes más de dos pastillas (una dosis) en un periodo de 24 horas.
¿Cuánto cuesta?
Es un medicamento genérico que cuesta menos de 20 dólares el tratamiento. Echa un vistazo a GoodRx para conseguir cupones que te ayuden a reducir el coste de tu receta.
¿Cómo lo consigo?
- Los clientes de SFAF pueden llamar al 415-487-3131 o visitar nuestra página web para obtener más información.
- La gente de San Francisco puede conseguir Doxy PEP en la San Francisco City Clinic.
- El resto puede conseguirlo a través de sus proveedores médicos privados.
Si tu médico, enfermero o profesional sanitario no conoce el tratamiento Doxy PEP, enséñale este documento.
¿Necesitas más información?
Aquí tenemos mucha más información.
¿QUÉ ES LO QUE NO SABEMOS?
La Doxy PEP es una estrategia de prevención relativamente nueva. Actualmente se está investigando más a fondo la resistencia a los medicamentos con la Doxy PEP, y sin duda es algo que deben tener en cuenta tanto el público como las organizaciones sanitarias a medida que aumenta el uso de esta estrategia. La Doxy PEP es una decisión personal y cada uno tendrá que sopesar las ventajas (prevención de las ITS) frente a los posibles riesgos (incluidos los efectos secundarios del medicamento), como ocurre con cualquier decisión médica.