San Francisco AIDS Foundation expresa su decepción por el veto del gobernador de California, Jerry Brown, al proyecto de ley 186 de la Asamblea (AB 186). El AB 186 fue aprobado por ambas cámaras de la Asamblea Legislativa estatal y habría permitido a San Francisco poner en marcha programas piloto de prevención de sobredosis para evitar las muertes por sobredosis de opiáceos. Doce californianos mueren cada día por sobredosis accidental de drogas, lo que constituye la principal causa de muerte entre las personas menores de 50 años en EE. UU.
«La decisión del gobernador Brown de vetar el proyecto de ley AB 186 es irresponsable y pone en peligro un montón de vidas», dijo Joe Hollendoner, director general de « San Francisco AIDS Foundation ». «Insinuar que esta política es demasiado blanda e implica que el tratamiento de la adicción debería ser punitivo en lugar de compasivo y basado en las mejores prácticas».
«El próximo gobernador de California», siguió diciendo Hollendoner, «tiene que apoyar la creación de centros de prevención de sobredosis y otras medidas de salud pública que aborden de forma eficaz las epidemias del VIH y los opiáceos en California. La organización « San Francisco AIDS Foundation » se compromete a seguir colaborando con la alcaldesa Breed y nuestros socios comunitarios para que los centros de prevención de sobredosis sean una realidad en San Francisco».
Los programas de prevención de sobredosis son centros designados donde la gente puede llevar drogas que ya tiene y consumirlas bajo la supervisión de expertos. En los 120 centros que hay por todo el mundo, no se ha producido ninguna muerte por sobredosis. En un centro de Vancouver, el 30 % de sus usuarios se inscribió en un tratamiento para trastornos por consumo de sustancias.
En San Francisco, 22 500 personas se inyectan drogas y el 70 % de ellas tiene hepatitis C activa. Está demostrado que los programas de prevención de sobredosis reducen la transmisión de la hepatitis C y del VIH. Reducir los riesgos asociados al consumo de drogas y facilitar el acceso al tratamiento hace que comunidades enteras sean más seguras y saludables. En 2017, un estudio realizado por Amos Irwin y sus colegas reveló que un solo centro de prevención de sobredosis podría ahorrarle a San Francisco 3,5 millones de dólares en costes sanitarios.[1]
[1] Irwin, A., Jozaghi, E., Bluthenthal, R. N. y Kral, A. H. (2017). Análisis de costes y beneficios de un posible centro de inyección supervisada en San Francisco, California, EE. UU. Journal of Drug Issues, 47(2), 164-184. doi:10.1177/0022042616679829