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Separar a las personas que viven con el VIH de los niños es vergonzoso y estigmatizante

26 de julio de 2019

Una fundación pide a la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. que elimine y aclare su política

SAN FRANCISCO, 26 de julio de 2019 — La organización « San Francisco AIDS Foundation » condena la práctica de separar a los padres o tutores de sus hijos en la frontera, sobre todo en el caso de las personas que viven con el VIH. Ayer, el director de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP), Brian Hastings, confirmó que su agencia sigue directrices para separar a las personas de sus hijos en función de su estado serológico respecto al VIH. Estas noticias son inquietantes y vergonzosas. Una política así también genera un estigma y una discriminación más generalizados que frenan los esfuerzos para acabar con la epidemia del VIH.

«La epidemia del VIH siempre ha sido una cuestión de justicia sanitaria, y es algo que trasciende nuestras fronteras», dijo Joe Hollendoner, director ejecutivo de San Francisco AIDS Foundation. «Las personas que llegan a EE. UU. se ven marginadas por los mismos sistemas estructurales que perpetúan la transmisión del VIH e impiden que la gente reciba la atención sanitaria que necesita. La justicia sanitaria y la inmigración van de la mano. No hay motivo para separar a nadie por su estado serológico respecto al VIH. Estas separaciones injustas, vergonzosas y discriminatorias en la frontera están mal, hay que ponerles fin y hay que exigir responsabilidades al Gobierno».

Ayer, durante una audiencia del Comité Judicial de la Cámara de Representantes sobre la supervisión de la separación de familias y la custodia a corto plazo por parte del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. bajo la administración de Trump, el diputado Jamie Raskin (Maryland) preguntó a Hastings si, según las directrices oficiales, el hecho de ser seropositivo al VIH se utiliza como motivo para separar a las familias en la frontera. En el vídeo de la audiencia, el diputado Raskin preguntó: «Si una madre o un padre es seropositivo, ¿basta eso por sí solo para justificar la separación de su hijo?». Hastings respondió: «Sí. Según las directrices, se trata de una enfermedad contagiosa».

En respuesta a la petición de aclaración sobre la política para que el VIH quede excluido de la lista de enfermedades contagiosas que dan lugar a la cuarentena y a la separación familiar, el Departamento de Salud y Servicios Humanos respondió que no existe ninguna directriz al respecto y que Hastings se equivocó en su declaración. El Departamento de Seguridad Nacional aún no ha emitido ningún comunicado ni ha desmentido las informaciones que indican que se está separando a familias por su estado serológico respecto al VIH.

Los comentarios de Hastings, aunque sean inexactos en cuanto a la política de la CBP, perpetúan el estigma y los mitos sobre cómo se transmite el VIH. El VIH no se transmite por el aire ni por el agua, ni a través de la saliva, el sudor, las lágrimas o los besos, ni por compartir aseos, comida o bebida. El VIH se transmite a través de la sangre, el semen, el líquido preseminal, los fluidos rectales, los fluidos vaginales y la leche materna. La mayoría de los contagios por VIH se producen a través de relaciones sexuales o del uso de jeringuillas. Además, las personas que viven con el VIH y tienen la carga viral suprimida de forma duradera no pueden transmitir el VIH.