En la IAS 2019, Erin Wilson, Dra. en Salud Pública (DrPH) y Máster en Salud Pública (MPH), presentó nuevos datos sobre la incidencia del VIH entre las mujeres trans de San Francisco, recopilados como parte del estudio Trans*National. Las tasas de incidencia entre las mujeres trans jóvenes fueron especialmente altas, y todas las seroconversiones que se produjeron en el estudio se dieron entre mujeres trans de color.
Entre 2016 y 2019, ocho de las 412 mujeres trans incluidas en el estudio experimentaron una seroconversión, lo que supone una tasa de incidencia global de 1,4 por cada 100 personas-año. Cinco de esas ocho seroconversiones se dieron entre mujeres latinas, y las jóvenes de entre 18 y 24 años tuvieron la tasa de incidencia más alta (3,88) de todos los grupos de edad. En San Francisco, la prevalencia del VIH entre las mujeres trans se ha mantenido entre el 30 % y el 35 % desde 1997.
«San Francisco es una ciudad pequeña con muchos servicios para las personas trans», dijo Wilson. «Esta elevada tasa de transmisión sigue produciéndose a pesar del acceso sin precedentes a procedimientos médicos de reafirmación de género y a servicios sociales».
Wilson y sus colegas analizaron el uso que hacían los participantes de los servicios de afirmación de género para ver si existía alguna relación entre el uso de estos servicios y la reducción del consumo de sustancias y de los problemas de salud mental, dos factores que pueden influir en el riesgo de contraer el VIH.
Aunque el uso de servicios de afirmación de género era elevado —la mayoría de las personas había recurrido a servicios como el tratamiento hormonal, la depilación, los implantes o la cirugía—, no parecía que el hecho de recurrir a estos servicios tuviera ningún efecto protector sobre la salud mental o el consumo de sustancias.
Un gran porcentaje de las mujeres que participaron en el estudio padecía depresión, trastorno de estrés postraumático (TEPT) y ansiedad. Alrededor del 35 % de las personas declararon tener síntomas de malestar psicológico grave. Casi la mitad de las participantes afirmaron haber consumido alcohol en exceso, el 17 % declararon haber consumido metanfetamina, el 17 % consumían drogas de discoteca y un porcentaje menor consumía crack, heroína y otras drogas.
Los servicios de afirmación de género y el acceso a la atención sanitaria no son suficientes para reducir el riesgo de contraer el VIH entre las mujeres trans, dijo Wilson.
Cuando se les pidió que eligieran una cosa que cambiarían para las mujeres trans de la Bahía de San Francisco, las mujeres que participaron en el estudio mencionaron, por este orden: el fin del estigma y la discriminación, la aceptación y la vivienda. Casi el 40 % de las mujeres del estudio no tenían una situación de vivienda estable, y casi el 70 % vivían por debajo del umbral de la pobreza.
«Vemos estos enormes factores estructurales en una ciudad donde hay muchísimas iniciativas de prevención del VIH y un montón de servicios para las personas trans», dijo Wilson. «La última frontera para abordar el riesgo de contraer el VIH y las necesidades asistenciales de las mujeres trans pasará por abordar grandes factores estructurales como el estigma, la discriminación, la violencia y la vivienda, tanto en la asistencia sanitaria como en la sociedad».
Fuentes:
Wilson, E. y otros. Incidencia del VIH persistentemente elevada entre las mujeres trans, San Francisco. IAS 2019 . Número de programa LBPEC22.
Wilson, E. y otros. Más allá de la atención para la reafirmación de género: abordar las causas fundamentales del riesgo de contraer el VIH y la enfermedad entre las mujeres transgénero de la cohorte Trans*national. IAS 2019, resumen MOBS0104.