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Me voy a poner la vacuna contra la viruela del simio… en cuanto consiga una

26 de julio de 2022

Me voy a poner la vacuna contra la viruela del simio… en cuanto consiga una.

Cuando apareció un nuevo virus y titulares como «La viruela del simio va en aumento en la comunidad LGBTQ» aparecieron en mi móvil, me puse en alerta. Aunque, en realidad, no fueron los medios de comunicación los que me avisaron primero. De hecho, mi propia comunidad ya estaba comentando lo que se avecinaba.

No sabíamos qué era ni qué significaba, de dónde venía ni cómo iba a cambiar exactamente nuestras vidas. Joder, ni siquiera sabíamos cómo pronunciarlo con seguridad. La gente se preguntaba: «¿Monkeypox? ¿Monkeyqué?».

Después de haber pasado por dos años y medio de pandemia del nuevo coronavirus, muchos estamos hartos de las recomendaciones de salud pública. Sin embargo, que estemos cansados de todo esto no cambia el hecho de que un nuevo virus se está propagando rápidamente por todo el mundo, y también por San Francisco. 

La viruela del simio, una variante mucho más leve de la viruela, ha afectado últimamente de forma desproporcionada a la comunidad gay y bisexual, ya que varios eventos importantes del colectivo queer en Europa podrían haber facilitado la propagación dentro de la comunidad. Sin embargo, la viruela del simio puede afectar a cualquiera, y el contagio puede producirse por contacto con fluidos corporales, costras o erupciones infecciosas, objetos contaminados como ropa o ropa de cama, o gotículas respiratorias si estás muy cerca de la persona infectada. 

Aunque la viruela del simio puede afectar a cualquiera, sé perfectamente por qué está afectando a la comunidad LGBTQ. Me da risa cuando los medios dicen que las «fiestas» contribuyeron a propagar el virus entre nuestra comunidad en Europa. No puedo evitar recordar mis propios momentos en espacios queer, sobre todo en Berlín, como el Kitkat Club. Cada vez que conozco a un chico gay que dice que ha estado en Berlín, siempre le pregunto: «¿Has estado en el Kitkat Club?». Ir al Kitkat Club es como entrar en una sociedad secreta, pero te daré una pincelada: al entrar, los invitados deben quitarse casi toda la ropa antes de adentrarse en un almacén lleno de pasadizos secretos, habitaciones oscuras, estribos y colchones, lo que lo convierte en el parque de atracciones para adultos perfecto para algunas de las fiestas más desinhibidas sexualmente. 

Hubo un meme muy gracioso que se hizo viral cuando salió la vacuna contra la COVID-19; mostraba la piscina del Kitkat Club y decía: «Si has estado en esta piscina, no hace falta que preguntes qué lleva la vacuna contra la COVID-19». Así es Europa. No se me ocurre ningún sitio comparable que influya tanto en la cultura, las actitudes y la exploración sexual en Estados Unidos como algunos de los clubes sexuales queer más grandes de Europa. De alguna manera, ese es también el lugar perfecto para un virus que se contagia fácilmente y que provoca fiebre, dolores de cabeza e inflamación de los ganglios linfáticos, seguidos de una erupción de ampollas llenas de pus.

Sin embargo, de lo que tampoco veo que se hable es de que no es solo el sexo lo que hace que este virus sea tan fácil de contraer. Literalmente, puedes contagiarte del virus al tocar a alguien que tenga las llagas. Puede ser un familiar, un amigo o un compañero de trabajo. No es de extrañar que las personas LGBTQ sean más propensas a tener amigos que entiendan sus experiencias compartidas a la hora de buscar aceptación y sentido de pertenencia. Y tampoco me sorprende que los hombres queer, por ejemplo, me parezcan más cariñosos de forma platónica, ya que no encajamos en esos moldes heteronormativos y homófobos que dicen que los hombres no pueden ser expresivos. La homofobia crea las circunstancias que empujan a las personas queer a lugares, tanto sexuales como no sexuales, donde nos sentimos acogidos y a salvo, y estos lugares también acaban convirtiéndose en vectores del virus.

Entonces, sabiendo que solo por ser queer estoy en riesgo, ¿dónde está mi vacuna? 

A diferencia de la COVID-19, cuando se recomendó a todo el mundo que se pusiera mascarilla hasta que los investigadores pudieran desarrollar una vacuna eficaz contra el virus, ya disponemos de tratamientos para combatir con eficacia la viruela del simio. «Una campaña de vacunación rápida y específica —que identifique a los estadounidenses en riesgo y los convenza de vacunarse— tiene muchas más posibilidades de frenar el brote de viruela del simio», escribió Mónica Gandhi en The Atlantic.

Durante semanas, las únicas personas que podían recibir la vacuna eran aquellas que habían estado expuestas a la viruela del simio. Eso no fue suficiente. A estas alturas, el virus ya se habría propagado. Hace muy poco, la alcaldesa London Breed le ha pedido al secretario de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., Xavier Becerra, que envíe más suministros. Con más suministros, San Francisco podría sin duda abordar el problema de forma adecuada. «San Francisco tiene ahora 141 casos diagnosticados de viruela del simio, más que la mayoría de los estados», escribió en Twitter. 

At least for now, the global death toll remains low as well as the date rate (<~1%), and cases are manageable, but there’s concern for what may lie ahead if the outbreak can’t be controlled and we can clearly predict that gay and bisexual men such as myself will continue to be disproportionately affected. The World Health Organization already reports dramatic increases in the spread of monkeypox cases globally, and locally, the organizer of a San Francisco Pride event last month reported that one person who attended one of their events tested positive for monkeypox. At the end of July, there were around 200 cases of monkeypox in San Francisco. 

En este momento, todavía estamos en las primeras fases del brote de viruela del simio. ¡Ahora es cuando podemos cambiar el rumbo de este virus! Como nos enseñó la COVID-19, no todas las comunidades tuvieron el mismo acceso a la información, a las pruebas y a las vacunas, lo que se reflejó en el número desproporcionado de muertes que causó el virus. ¿Es esta otra oportunidad para que nos tomemos en serio las recomendaciones de salud pública y lo hagamos bien esta vez?


Información y novedades sobre la viruela del simio de San Francisco AIDS Foundation

La viruela del simio se está propagando en nuestra comunidad y queremos asegurarnos de que tengas toda la información que necesitas sobre lo que está pasando. Las dosis de la vacuna son limitadas, pero puedes registrarte por internet para apuntarte a la lista de espera de la vacuna contra la viruela del simio. Recibe información importante sobre pruebas, tratamiento y prevención de la SFAF.