Una nueva investigación presentada en la CROI 2021 muestran el impacto que puede tener la atención sanitaria de reafirmación de género en las personas transgénero que viven con el VIH. En un estudio realizado con personas trans que viven con el VIH en la ciudad de Nueva York y que estaban dadas de alta en Medicaid, las que se habían sometido a cirugía tenían cada vez más probabilidades de lograr la supresión viral. Medicaid cubre las cirugías de reafirmación de género desde 2015.
Según Cristina Rodríguez-Hart, doctora y máster en Salud Pública, del Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad de Nueva York, es probable que el aumento de la supresión viral se deba a que la cirugía de reasignación de género reduce el estigma y otras barreras para acceder a la atención del VIH. Además, estas cirugías pueden fomentar las prácticas de autocuidado, facilitar la participación en el sistema sanitario y permitir a los profesionales sanitarios hacer un seguimiento de los resultados clínicos del VIH.
«Si pensamos que la cirugía de reasignación de género está relacionada con una mejor salud mental, y que una buena salud mental es clave para seguir con el tratamiento del VIH y lograr la supresión viral, estos resultados tienen sentido», dijo Rodríguez-Hart a San Francisco AIDS Foundation. «Respetar la identidad de una persona y sus deseos sobre el tipo de atención sanitaria que necesita es fundamental para crear relaciones de confianza entre los profesionales sanitarios y sus pacientes. Al descubrir que la cirugía de reafirmación de género se asocia con altas tasas de supresión viral y supresión viral sostenida, contamos con otra herramienta para empoderar a las personas transgénero a fin de que alcancen un estado de salud óptimo».
El estudio incluyó datos de 1.730 personas trans que viven con el VIH, afiliadas a Medicaid, y que recibieron atención médica para el VIH en la ciudad de Nueva York entre 2013 y 2017. Un total de 185 se sometieron a cirugía de reasignación de género, clasificada como cirugía de pecho, cirugía de genitales, ambas cirugías o cualquier otro procedimiento.
Según el estudio, las personas trans que viven con el VIH y están afiliadas a Medicaid presentaron tasas de supresión viral más bajas (75 %) que las personas trans que viven con el VIH y no están afiliadas a Medicaid (83 %), las mujeres cisgénero (82 %) y los hombres cisgénero (86 %). Los datos de las personas del estudio que no estaban afiliadas a Medicaid procedían de los datos de vigilancia del VIH de 2017.
Sin embargo, las tasas de supresión viral entre las personas trans inscritas en Medicaid que se habían sometido a una cirugía de reasignación de género eran mucho más altas que las de toda la población de personas trans que viven con el VIH y están en Medicaid (85 % frente a 75 %).
Los investigadores también analizaron las tasas de supresión viral en distintos momentos antes y después de la operación. En general, la supresión viral solía aumentar antes de la operación, algo que los investigadores atribuyeron a que los profesionales sanitarios fomentaban o exigían la supresión viral como condición para la intervención. Por eso, les interesaba especialmente saber si se mantenían unas tasas más altas de supresión viral después de la operación.
Entre las personas trans que se sometieron a una cirugía de reasignación de género con cobertura de Medicaid, la supresión viral aumentó antes de la cirugía y se mantuvo alta un año (86 %) y dos años (88 %) después de la misma.
«Aunque cabría esperar que la supresión viral aumentara antes de la cirugía, el hecho de que se mantuviera fue una buena noticia», dijo Rodríguez-Hart en la CROI.
Las personas que se sometieron tanto a la cirugía superior como a la inferior presentaron las tasas más altas de supresión viral, tanto antes como después de la intervención. Las 20 personas (el 100 %) que se sometieron a ambas cirugías presentaban supresión viral un año después de su última intervención; el 95 % la presentaba dos años después de su última intervención.

«Hasta ahora se sabía muy poco sobre la relación entre la supresión viral y la cirugía. Estos resultados sugieren que las barreras para acceder a la atención del VIH podrían haber disminuido gracias a la cirugía de reasignación de género. Someterse a una cirugía de reasignación de género —un proceso que implica múltiples interacciones con el sistema sanitario— puede ofrecer más oportunidades de aceptación, experiencias positivas con los profesionales sanitarios y un mejor control de los resultados relacionados y no relacionados con el VIH», dijo Rodríguez-Hart durante la presentación.
Este estudio, además de otras investigaciones que demuestran los beneficios para la salud mental y física que la atención de reafirmación de género aporta a las personas trans, refuerza la necesidad de que la atención que reafirma el género sea accesible y esté disponible para todo el mundo, independientemente de su capacidad económica.
«Durante demasiado tiempo, algunas aseguradoras, responsables políticos y profesionales sanitarios han puesto trabas al acceso a la atención sanitaria de reafirmación de género, lo que ha hecho que la gente acuda a servicios menos seguros o que ni siquiera reciba atención», declaró Rodríguez-Hart a San Francisco AIDS Foundation. «Que tu apariencia exterior coincida con cómo te sientes por dentro no es una cuestión de preferencia, sino un tema vital para las personas transgénero. Nuestra investigación pone de manifiesto la importancia de establecer buenas prácticas clínicas y políticas de salud pública basadas en la ciencia y libres de estigma. Esperamos que esta investigación contribuya a mejorar el acceso a una atención integral y asequible que afirme la identidad de género, incluida la cirugía de reasignación de género, para cualquier persona transgénero que la desee».
«Es súper importante que San Francisco AIDS Foundation ofrezca atención que afirme el género a los miembros de nuestra comunidad trans y no binaria», dijo Marion Pellegrini, la responsable de enfermería especializada de San Francisco AIDS Foundation. «Tener que lidiar con varios profesionales y sistemas sanitarios para conseguir la atención que uno necesita crea barreras innecesarias a la hora de alcanzar la salud y el bienestar. Por eso, es importante contar con profesionales que estén familiarizados con el tratamiento del VIH y los servicios de afirmación de género, y que puedan integrarlos en la atención que prestan. Podemos derivar a las personas a los servicios de afirmación de género, así como a otros servicios de salud sexual, tratamiento de adicciones y VIH que ofrece nuestra clínica. Al ofrecer estos servicios de forma gratuita, ayudamos a crear un punto de acceso a la atención con pocas barreras».
Referencia:
Rodríguez-Hart, C. y otros. La cirugía de reasignación de género se asocia a una elevada supresión viral entre las personas transgénero que viven con el VIH. CROI 2021, resumen 107.