Prepárate para quedarte cautivado por la fuerza imparable que es Honey Mahogany: una figura clave que defiende sin miedo las revoluciones transformadoras en el mundo del drag y la política queer. Su mera existencia como mujer trans negra, abiertamente orgullosa de sí misma e hija de padres inmigrantes, rompe con las normas establecidas, suscita debates críticos y fomenta el progreso social. Pero su trabajo va mucho más allá: lleva décadas arremangándose sus mangas de lentejuelas para luchar por la liberación queer y trans.
Quizá muchos recuerdes cómo Honey Mahogany saltó a la fama en la temporada 5 de «RuPaul’s Drag Race» con una personalidad tan dulce como su nombre. Pero su historia no se limita a las pasarelas glamurosas y a las intensas batallas de playback. «RuPaul’s Drag Race» le dio voz como la activista que siempre quiso ser para nuestra comunidad.
Tras «Drag Race», Honey se valió de su experiencia en trabajo social para involucrarse activamente en actividades de acercamiento a la comunidad y organizar eventos y talleres que promovieran la aceptación, la diversidad y la igualdad. Su compromiso inquebrantable con la justicia social la convirtió en una figura muy querida y respetada tanto dentro como fuera de la comunidad LGBTQ+. Es copropietaria del popular bar «Stud» y una de las estrellas detrás de la banda de metal queer, Commando, la primera persona transgénero en formar parte del Comité Central Demócrata del Condado de San Francisco (DCCC) y, más tarde, elegida presidenta del mismo, y una de las narradoras drag favoritas.
Un hilo conductor que me llamó la atención de su activismo es el tema de la memoria. Junto con Aria Sa’id y Janetta Johnson, cofundó el primer distrito transgénero reconocido legalmente del mundo, el Distrito Cultural Transgénero de Compton, que abarca seis manzanas del barrio de Tenderloin . Su labor para crear este monumento cultural e histórico reconoce cómo las personas trans han moldeado el tejido de nuestra sociedad en San Francisco. Las personas trans siempre han liderado cambios transformadores en la comunidad y han luchado por derechos de los que todos nos beneficiamos.
Su último reconocimiento ha sido aceptar el título de Gran Mariscal (o, como se la conoce más cariñosamente, la Gran Marsha) del Orgullo de San Francisco. Este nuevo título de «Gran Marsha» reconoce que, en realidad, el Orgullo lo iniciaron mujeres trans de color como Marsha P. Johnson. Rinde homenaje a nuestra historia y a cómo las personas más marginadas de nuestra comunidad queer han luchado con fervor por las mejoras sociales que vemos hoy en día. San Francisco AIDS Foundation ya ha hablado de otras Grandes Marshas en el pasado, entre ellas Vinny Eng y Mellanique «Black» Robicheaux. Nos hace mucha ilusión que Honey Mahogany se una a esta lista de celebridades de la resistencia queer.
Su compromiso con el legado también se refleja en sus esfuerzos constantes por conservar el bar «Stud», que lleva abierto casi seis décadas y que cerró durante la pandemia. «En este clima político actual, en el que las personas trans y queer están siendo atacadas, no podemos permitirnos perder otro espacio seguro para nuestra comunidad», dijo Mahogany. Se unió a otros 17 clientes habituales del bar, reunieron recursos y lograron mantener la licencia comercial.
Aunque el local haya cerrado, su espíritu sigue vivo. Etta James actuó una vez en The Stud; también lo hicieron Sylvester, Björk, Lady Gaga y RuPaul. A lo largo de los años, el escenario de The Stud ha acogido una gran variedad de música y actuaciones experimentales. Como copropietaria del local, Mahogany y sus socios están buscando una nueva ubicación para el Stud Bar.
¿Qué es lo que la motiva? «No puedo permitirme el lujo de no ser activista», dijo Mahogany. «Nos jugamos muchísimo», añadió. «Nosotros, como personas trans, somos los que menos tenemos que perder, porque ya nos han quitado tantas cosas».
Mahogany, al igual que los lectores de este artículo, ha sido testigo de la aparición de más de 400 proyectos de ley contra la comunidad LGBTQ+, lo que empaña los avances que nuestra comunidad ha logrado en los últimos años. En lugar de ocuparse de asuntos realmente urgentes como la educación, la salud mental, las infraestructuras y la violencia armada, quienes ostentan el poder se empeñan sin descanso en atacar los derechos de la comunidad LGBTQ+.
Hay un montón de proyectos de ley que van a por los corazones tan sensibles de los niños y niñas transgénero. Estas medidas, oscuras y peligrosas, pretenden borrar la esencia misma de los vibrantes colores de nuestra comunidad. Para hacer frente a la tormenta de estos proyectos de ley opresivos, Mahogany vuelve a recordar a nuestros antepasados trans y queer. «Ya hemos pasado por esto antes. Y ya hemos sobrevivido antes. Podemos volver a hacerlo». Para respaldar esas palabras, se erige con orgullo en los brillantes escenarios del drag y en los ardientes campos de batalla de la política, dejando una huella imborrable en el mundo con su compromiso inquebrantable con el progreso transformador.