San Francisco AIDS Foundation condena los recientes actos de violencia contra miembros de la comunidad asiático-estadounidense. El aumento de la retórica de odio y la violencia por motivos raciales desde el inicio de la pandemia de la COVID-19 es una prolongación de la xenofobia y el racismo que han atormentado a nuestras comunidades durante generaciones.
Como organización de servicios y clínica comunitaria que atiende a 25 000 personas al año, vemos cómo el racismo contra los asiáticos afecta negativamente a la salud de las personas a las que atendemos. El año pasado, prestamos servicios sanitarios a 2 460 personas de origen asiático y de las islas del Pacífico (API), lo que supone casi el 10 % del total de nuestros usuarios, y seguimos prestando servicios durante la pandemia.
Según el Departamento de Salud Pública de San Francisco, el 6 % de las personas que viven con el VIH en San Francisco se identifican como asiáticas o de las islas del Pacífico (API). En 2019, el 11 % de los nuevos diagnósticos de VIH se dieron entre personas API. La proporción de nuevos diagnósticos que se produjeron en una fase más avanzada —definida como un diagnóstico de sida en los tres meses siguientes al diagnóstico de VIH— fue mayor en este grupo que en otros.
Como organización comprometida con la justicia racial y con un futuro en el que la raza no sea un obstáculo para la salud y el bienestar, « San Francisco AIDS Foundation » condena con firmeza la violencia por motivos raciales en cualquiera de sus formas más insidiosas. Nos solidarizamos con las comunidades asiáticas, negras, indígenas y latinas, y con todas las comunidades de color, contra la supremacía blanca y todas las formas de racismo, sobre todo aquellas que pretenden enfrentarnos unos contra otros.