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Un hombre heterosexual se pronuncia a favor de la concienciación sobre el VIH

10 de febrero de 2016

Antes de que a Joshua Middleton le diagnosticaran el VIH, pensaba que la probabilidad de que un hombre heterosexual contrajera el VIH al tener relaciones sexuales con una mujer era similar a la de ganar la lotería Powerball. De hecho, el riesgo de transmisión del VIH de una mujer a su pareja masculina durante el sexo vaginal es menor que el riesgo de transmisión del VIH entre parejas masculinas durante el sexo anal. Pero no es cero.

Tras ser diagnosticado con el VIH en junio de 2012, Middleton se dio cuenta de que tenía que hablar abiertamente sobre su experiencia. En enero de 2016, la revista HIVPlusMag lo reconoció como uno de los «16 defensores del VIH a los que hay que seguir», por su página web PozitiveHope, que incluye artículos sobre cómo revelar tu estado y la familia, además de vídeos educativos y contenido sobre el tratamiento como prevención y la profilaxis previa a la exposición (PrEP).

A Middleton le diagnosticaron el VIH en junio de 2012, durante una cita que había concertado por un problema de salud que no tenía nada que ver con eso. Su médico de cabecera le había hecho la prueba del VIH a principios de esa misma semana; aún no había recibido los resultados, pero no le preocupaba que salieran positivos.

«Cuando me dijeron que mi prueba había dado positivo, me pilló totalmente por sorpresa. No tuve tiempo de prepararme para ello, aunque tampoco creo que eso hubiera cambiado mi reacción de ninguna manera. Sin duda, fue un shock. Durante un rato, me pareció que el tiempo pasaba a cámara lenta».

Middleton pidió ayuda enseguida a sus amigos y familiares.

«Necesitaba compasión y que alguien me diera un abrazo. Necesitaba que la gente estuviera ahí para mí, que me dijeran: “Oye, tío, eso es una auténtica mierda. Lo siento”. No dudé en hablar abiertamente de mi situación, y creo que eso tiene mucho que ver con que soy más bien extrovertido. Lo cuento todo tal cual: no me ando con rodeos con mis emociones».

Le costó mucho contárselo a sus padres, por miedo a que se sintieran decepcionados o pensaran que, de alguna manera, habían fallado a la hora de guiarle, educarle o protegerle. Pero al final se lo contó, tanto a ellos como a sus compañeros de trabajo, y dijo que le sorprendió el cariño, el apoyo y la compasión que le mostraron todos.

Pero la gente tenía dudas sobre cómo sería vivir con el VIH, y fue entonces cuando Middleton se dio cuenta de que tenía mucho que aprender.

«Antes de que me diagnosticaran, no conocía a nadie que viviera con el VIH. Tenía un montón de estereotipos sobre el VIH en la cabeza. Sobre ciertos tipos de personas a las que les afectaría el VIH. O sobre cómo «se veían» el VIH y el sida. Cuando empecé a informarme, me di cuenta de que esas ideas no se correspondían con la realidad. Me lancé de cabeza para intentar aprender todo lo que pudiera».

Se unió a un grupo de apoyo en Facebook, se informó sobre el VIH en Internet y habló con su hermano —que es médico de medicina interna— sobre su diagnóstico. Empezó a tomar la medicación para el VIH y, en menos de un mes, su carga viral bajó a niveles indetectables.

Después de tomar medidas para cuidarse, Middleton decidió que quería compartir su historia con más gente, para ayudar a concienciar a los demás de que el VIH puede afectar a cualquiera.

«He visto un montón de vídeos en Internet en los que la gente habla de cómo es vivir con el VIH. Y me di cuenta de que no había mucha gente heterosexual que se atreviera a hablar del tema. Vi que hacía falta, así que empecé a compartir mis experiencias».

Se dio cuenta de que algunas de las ideas erróneas que tenía antes sobre el VIH eran bastante comunes.

«Cuando vives con el VIH siendo un hombre heterosexual, hay gente que se hace suposiciones sobre ti. Que te ponen en una situación en la que sientes que tienes que demostrar tu sexualidad. La gente da por hecho que quizá te hayas acostado con alguien gay o bisexual. O quizá que tu novia se haya acostado con alguien gay o bisexual. La gente sigue pensando que el VIH es una «enfermedad de gays». Así que eso es todo un reto».

Desde que hizo pública su situación, Middleton ha conocido y se ha hecho amigo de personas de todo el mundo que viven con el VIH. Se da cuenta de que el VIH no es un tema exclusivo de «heterosexuales» o «gais». Y aunque entiende por qué las campañas de salud pública se centran en grupos de «mayor riesgo», como los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y las personas que consumen drogas inyectables, dice que es importante no dejar fuera a la comunidad heterosexual del debate sobre el VIH.

«Puede que haya cuestiones diferentes en cuanto a la prevención y la atención del VIH en la comunidad heterosexual. Por ejemplo, algo en lo que he pensado mucho desde que me diagnosticaron es cómo, o si, voy a poder tener hijos».

Middleton dice que se siente lleno de energía con su nuevo papel como defensor de las personas con VIH y que, aunque no es fácil vivir con el VIH, intenta centrarse en lo bueno de su vida.

«Ahora no tengo otra opción, así que, en lugar de amargarme, intento vivir mejor; y animar a otras personas a que se informen sobre el VIH y se eduquen sobre temas como el tratamiento como prevención y PrEP. El conocimiento es poder».

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VÍDEO: Joshua Middleton cuenta su historia sobre cómo se enteró de su diagnóstico y cómo es vivir con el VIH.