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Este artículo fue publicado en el verano
de 2000 en el Boletín de Tratamientos Experimentales Contra
el SIDA, por la Fundación anti-SIDA de San Francisco.

Verano 2000 Contenido

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La Mujer y el VIH/SIDA: Temas
Claves

Cifras y Datos
- De las 33,6 millones de personas VIH positivas en el mundo entero,
14,8 millones son mujeres
- De los 5 millones de adultos infectados en 1999, 2,3 millones son
mujeres
- De las 2,1 millones de personas que fallecieron del SIDA en 1999,
1,1 millón fueron mujeres
- En Africa, cada 12-13 mujeres están actualmente infectadas,
comparado con cada 10 hombres
- Medio millón de niños menores de 15 años de edad
son VIH positivos, la mayoría infectados por transmisión
de madre a hijo
- Entre adultos VIH positivos, las mujeres representan el 55% en África
subsahariana, el 30% en el suroeste de Asia, el 20% en Europa, y el
20% en los EE.UU.

Métodos de transmisión
La epidemia del SIDA en la mujer es heterosexual, particularmente en
África y el sur / suroeste de Asia.
En otras áreas, una proporción de mujeres es infectada
por:
- sexo con una pareja bisexual o toxicómana
- uso propio de drogas intravenosas
- sexo heterosexual sin los mencionados factores de riesgo
- transfusión de sangre (principalmente en países en vías
de desarrollo donde la evaluación de sangre no es estándar)

Susceptibilidad de la mujer al VIH
- Diversos factores hacen que la mujer sea más susceptible al
VIH que el hombre.
Biológico
- Mayor superficie genital mucosa es expuesta durante la penetración
sexual; microlesiones ocasionadas por el sexo podrían funcionar
como puntos de entrada para el virus. Las mujeres más jóvenes
son incluso más vulnerables en este aspecto porque no han alcanzado
maduración fisiológica.
- El semen contiene más virus que la secreción vaginal.
- Como con otras enfermedades venéreas (ETS), la mujer es cuatro
veces más susceptible a la infección. La presencia de
ETS no tratadas es un factor de riesgo para el VIH.
- El sexo forzado aumenta el riesgo de microlesiones.
Económico
- El depender económica o materialmente del hombre significa
que la mujer no puede tomar control de cuándo, con quién,
y en que circunstancias tiene sexo.
- Muchas mujeres se ven obligadas a intercambiar sexo para favores materiales
y para sobrevivir. La prostitución formal obviamente envuelve
este intercambio, pero también hay otros intercambios menos formalizados
en muchas regiones de escasos recursos donde la mujer no tiene otras
alternativas para cuidar a sí mismas y a sus hijos.
Social
y cultural
- Con frecuencia, la mujer no es permitida hacer decisiones sobre su
sexualidad.
- Muchas mujeres no pueden pedir, muchos menos insisitir en, el uso
del preservativo u otra forma de protección.
- Si la mujer se niega a tener sexo o pide el uso de preservativo, el
hombre con frecuencia sospecha infidelidad. Por esta razón, la
mujer es puesta en riesgo de ser abusada al negar el sexo o pedir que
su pareja use preservativo.
- Hay muchas formas de violencia contra la mujer; con frecuencia, el
sexo forzado es uno. La violación es un factor de riesgo para
el VIH.
- Es culturalmente aceptable que los hombres casados y solteros tengan
parejas múltiples, incluyendo prostitutas.
- La sociedad tiene prevista que la mujer va a tener relaciones o casarse
con un hombre mayor que tenga más experiencia sexual y por lo
tanto corre mayor probabilidad de estar infectado. En comparación,
el hombre busca a mujeres adolescentes para evitar la infección,
con la creencia cultural que el sexo con una virgen cura el SIDA y otras
ETS. Esta creencia pone a más mujeres en riesgo y podría
contribuir al incremento en asaltos sexuales.

La solución basada en género
Hay tres razones para una solución basada en el género:
- La injusticia en las relaciones entre los géneros, que ejerce
tremendas consecuencias sociales, ecónomicas y políticas,
está propagando la epidemia del SIDA.
- La mujer es afecta de manera desproporcionada por la epidemia, y además
tiene que lidiar con la responsabilidad física y psicológica
de cuidar a seres queridos enfermos. La mujer también padece
una discriminación particular -- con frecuencia es acusada por
la sociedad de ser la causa de la infección y es sujeta a la
violencia.
- Existen diferencias de género en cuanto a la patología
del VIH/SIDA. El control clínico del VIH (basado en su mayoría
en estudios de hombres) debe ser sensible a las necesidades particulares
de la mujer, incluyendo sus síntomas, clases de enfermedades,
etc.

Poniendo la solución en pie
La independencia y seguridad física y material de la mujer, independiente
de la «protección» de un hombre, es vital. La mujer tiene que ser
apoyada en su esfuerzo para tomar control de su sexualidad y su vida.
El hombre debe participar en este proceso, principalmente con respeto.
Esto implica un cambio drástico en las relaciones de poder social
y ecónomico entre los géneros. No se puede realizar tal
cambio inmediatamente, pero el activismo debe iniciarse ahora, empezando
con:
- Más oportunidades de empleo y educación para las adolescentes y las
mujeres, y
- Campañas públicas de educación sobre los efectos dañinos
-- y con el caso del SIDA, mortales -- de la injusticia en las relaciones de los géneros.

Microbicidas: nuestra mejor esperanza
El desarrollo de un método de prevención ecónomico,
seguro, eficaz, y controlado por la mujer es esencial.
- En la ausencia de una vacuna, este método es probablemente
el único que tendrá un impacto significativo e inmediato
sobre la incidencia alarmante de nuevas infecciones en las mujeres.
- Se requiere una inversión masiva en la investigación
internacional para el desarrollo de un microbicida eficaz.
- Es imprescendible desarrollar un microbicida para la prevención
del embarazo y las ETS, incluyendo el VIH, y un microbicida que no
sea también espermicida y así permita el embarazo.

Intervenciones eficaces
Una variedad de intervenciones forma parte de las estrategias claves
para el control de la epidemia. Estas estrategias deben usarse en combinación
y son de suma importancia para la mujer.
Tratamiento
y prevención de la
infección sexualmente transmitida
- La mujer es más susceptible a las ETS; las consecuencias de
la enfermedad son más graves.
- Muchas ETS son asintomáticas en la mujer y por esta razón
no son detectadas y tratadas.
- El control sindrómico de las ETS femeninas es dificil.
- Puesto que la mujer sufre más del prejuicio social asociado
con las ETS (sugiere promiscuidad), con frecuencia teme o no está
dispuesta a buscar atención médica.
Sangre
limpia
Las mujeres y los niños son los principales recipientes de las
transfusiones de sangre, generalmente durante o después del parto.
Hay que realizar las siguientes precauciones:
- El cuidado prenatal y la alimentación apropiada reducirá
la necesidad de emplear transfusiones.
- El uso apropiado clínico de la sangre ayudará a evitar
la administración de transfusiones innecesarias.
- La evaluación de toda sangre donada es la meta final.
Educación
para el uso de preservativos
Los preservativos, tanto la variedad masculina como la femenina, son
por ahora el único método de protección disponible.
Tienen que ser aceptados y usados con regularidad.
- Se requiere educación para promover su uso.
- Hay que crear mayor acceso a través de la distribución
gratuita, subsiduos, y/o el mercado social, para que los preservativos
verdaderamente sean ecónomicos.
Se ha determinado que incluso en las circunstancias más favorables,
el uso del preservativo masculino y femenino permanece bajo. El preservativo
femenino es considerado con frecuencia como el más incomodo de
usar. Además, las mujeres no pueden insistir que sus parejas usen
preservativos, ni tampoco pueden controlar el propio empleo del preservativo
femenino. El impacto de esta forma de protección seguirá
siendo menor si no se toman en cuenta las preferencias, prácticas
sexuales y limitaciones de las personas.
Las
responsabilidades de la mujer
Las mujeres con frecuencia tienen que tomar la responsabilidad completa
por el cuidado de salud de sus familias.
- El cuidado de la familia es solo una de las muchas actividades productivos
y reproductivos de la mujer. En muchas sociedades, las actividades diarias
de la mujer incluyen también trabajar la cosecha en el campo,
recopilar leña y agua para la casa, cuidar a los niños,
limpiar, etc., a pesar de que sean VIH positivas.
- Las actividades cotidianas de la mujer parecen ser gratuitas, pero
hay gastos envueltos. Cuando la mujer se enferma, su familia pierde
su labor productivo. Esta pérdida ejerce un severo impacto sobre
el bienestar a corto y largo plazo del hogar. El cuidado de los huérfanos
después de la muerte de una madre o padre con frecuencia es asumido
por las abuelas y las tías.
Educar
al hombre sobre su responsabilidad
- Con frecuencia es dificil de afectar el comportamiento del hombre,
aunque se preocupe de su salud sexual y la de su pareja. El incrementar
el reconocimiento del hombre de los riesgos puede cambiar ciertos comportamientos.
- Se ha puesto poca atención en la participación del hombre
en los esfuerzos de protección para la mujer. Los hombres deben
tomar parte en este cambio; toda intervención debe incluir al
hombre junto con la mujer.

Este artículo fue adaptado de la Hoja de Información
Nu. 242 de la Organización Mundial de Salud (OMS)
Para mayor información:
Office of the Spokesperson
WORLD HEALTH ORGANIZATION
Avenue Appia 20
1211 Geneva 27
Switzerland
Telephone: 41-22-791-2599 Fax 41-22-791-4858
E-mail: inf@who.int
Correo electrónico: www.who.int.
Revisado el 15 de octobre 2000
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