Notas de Investigación
por Harvey Bartnof
Traducción y adaptación de Christopher Gortner

Los beneficios de TARSA persisten a pesar de la carga viral
El paradigma actual del tratamiento anti-VIH afirma que las reducciones de la carga
viral ocasionadas por el tratamiento antirretroviral sumamente activo (TARSA) están
asociadas a aumentos en los números de linfocitos CD4 y CD8 (incluyendo los subgrupos
primordiales), lo cual reduce el riesgo de desarrollar enfermedades oportunistas y la
incidencia de mortalidad. Sin embargo, alrededor de la mitad de las personas que toman
TARSA no logran alcanzar o mantener una carga viral indetectable. A pesar de esto, muchas
de estas personas permanecen relativamente saludables por meses e incluso años. ¿Qué es
el nivel máximo de virema del VIH asociado a una ausencia de destrucción linfocítica?
Ahora, investigadores del Estudio Suizo sobre la Cohorte VIH sugieren que quizás esta
pregunta es la equivocada.
Una carta de investigación publicada en The Lancet relata el análisis de 101
personas VIH positivas que tomaron TARSA durante al menos 3 meses. Antes de iniciar TARSA,
el promedio de los números CD4 era de 162 linfocitos por mm3 y el 66% de la
cohorte no logró una carga viral indetectable. Sin embargo, a las 48 semanas, el 93% (91
de 98) experimentó aumentos en el número de linfocitos CD4; 82 personas tomaron TARSA
sin interrupción. Entre aquellas con cargas virales persistentemente indetectables (21 de
82), el promedio de los incrementos CD4 fue de 138 linfocitos por mm3. Entre
quienes tenían cargas virales indetectables transitorias (33 de 82), el promedio de
incremento fue de 130 linfocitos por mm3. Sin embargo, en aquellas personas con
cargas virales persistentemente detectables (21 de 82), el sorprendente promedio
resultó de 101 linfocitos por mm3. Es incluso más interesante el hecho de que
entre los 16 participantes que no cumplieron con el régimen, el promedio de incremento
fue 57 linfocitos por mm3, a pesar de un promedio de suspensión del
tratamiento de 55 días. La suspensión o interrupción de TARSA fue asociada con un
promedio de reducción CD4 de 49 linfocitos por mm3.
Los autores de la carta sugieren que el cumplimiento con TARSA, y no la viremia, es
el factor más significativo en la determinación del número de linfocitos CD4 a partir
de las 48 semanas. Observan además que "incluso sin experimentar la supresión
[completa] de la viremia, TARSA puede tener un efecto prolongado sobre los números CD4 y
otorgar beneficios clínicos potenciales."
Los investigadores nos recuerdan que en la era anterior al tratamiento antirretroviral
el promedio de cambio en los números CD4 era una reducción de 60 linfocitos por mm3
por año. Antes del inicio del TARSA (cuando el tratamiento doble análogo nucleósido era
el estándar), el promedio de cambio era de un incremento de hasta 40 linfocitos por mm3
a partir de 1 año. La disponibilidad de TARSA ha permitido incrementos CD4 mayores de 100
linfocitos por mm3 en el estudio mencionado, incluso en ausencia de la
supresión completa de la carga VIH.
Los autores presentan la hipótesis de que la razón de los incrementos puede ser la
reducción de la agresión viral ocasionada por las mutaciones, el beneficio cumulativo de
una reducción menor en la carga viral, o la reducción en la destrucción celular mediada
por el VIH. Concluyeron que es necesario confirmar sus descubrimientos a través de
estudios clínicos con cohortes más grandes.
Kauffman D and others. CD4-cell count in HIV-1 infected individuals
remaining viremic with HAART. Lancet 351:723-724. March 7, 1998.
L-carnitina intravenosa incrementa el número CD4
Investigadores de la Universidad La Sapienza en Roma, Italia, han reportado que durante
un estudio piloto el empleo intravenoso de L-carnitina resultó beneficioso para las
personas VIH positivas. La carnitina existe naturalmente en el cuerpo humano e inhibe la
apoptosis, o muerte celular programada. Se cree que la apoptosis juega un papel en la
reducción progresiva de los linfocitos CD4 durante el curso de la enfermedad VIH. La
carnitina parece reducir los niveles linfocíticos anormalmente altos de ceramida que se
dan en personas con el SIDA que no reciben tratamiento, pero que no se dan en personas VIH
positivas cuya enfermedad no progresa largo plazo.
Once toxicómanos VIH positivos ingresados en un programa de rehabilitación de la
adicción participaron en el estudio. Todos eran asintomáticos con números CD4
progresivamente reducidos (promedio de 331 linfocitos por mm3); todos tenían
200 - 500 linfocitos por mm3. El promedio de la carga viral al inicio del
estudio fue de 3,8 logo copias por ml. Los 11 hombres se negaron a tomar el
tratamiento anti-VIH estándar, pero accedieron a recibir el tratamiento experimental con
L-carnitina. El tratamiento consistió en una infusión diaria de 2 horas de 6 gramos de
L-carnitina durante un total de 4 meses.
El promedio CD4 aumentó progresiva y significativamente de 331 a 476 linfocitos por mm3.
El promedio CD8 aumentó de 844 a 947 linfocitos por mm3. La carga viral
incrementó un poco, pero no significativamente, de 3,84 a 4,04 logo copias por ml. Los
investigadores también determinaron una reducción significativa en la frecuencia de
células CD4 y CD8 apoptíticas. Además, se determinó una reducción significativa en el
nivel de ceramida en los linfocitos. El tratamiento fue bien tolerado, sin aparentes
efectos secundarios. Los 11 participantes completaron los 4 meses de infusiones sin
requerir una reducción de dosis. Todos declararon "una sensación de bienestar"
a partir de la segunda semana de las infusiones.
Los autores postulan que existe una posible disociación entre la viremia del VIH y la
destrucción de los linfocitos CD4. Varios estudios realizados al azar continúan la
comparación entre el tratamiento antirretroviral con o sin el suplemento de L-carnitina.
Para aquellas personas cuyo VIH se ha tornado resistente a los regímenes anti-VIH
estándar, L-carnitina podría tener una función importante como tratamiento de
salvamento.
Moretti S and others. Effect of L-carnitine in human immundeficiency
virus-1 infection-associated apoptosis: a pilot study. Blood 91(10): 3817-3824. May
15, 1998.
La Sociedad Internacional del SIDA publica sus nuevas
pautas de consenso sobre el tratamiento del CMV
La Sociedad Internacional del SIDA (siglas en inglés: IAS-USA) reunió a un
comité de 17 médicos e investigadores destacados para desarrollar pautas de consenso
sobre el tratamiento de la enfermedad por el citomegalovirus (CMV). El comité deliberó
en 1997 y presentó un informe para la publicación en enero de 1998. Este informe fue
publicado en la edición del 11 de mayo de 1998 del Archives of Internal Medicine.
El informe carecía de datos presentados durante la Quinta Conferencia sobre los
Retrovirus y Enfermedades Oportunistas.
BETA ha publicado información sobre el tratamiento actualizado del CMV. Los
tratamientos incluyen 1 ó más de los siguientes:
- ganciclovir (Cytovene) intravenoso (IV), también disponible como cápsula, implante o
inyección intraocular
- foscarnet (Foscavir) intravenoso, también disponible como inyección intraocular
- cidofovir (Visitide) intravenoso
Los beneficios y efectos secundarios de cada tratamiento están bien caracterizados.
Las recomendaciones específicas incluyen los siguientes principios generales:
- Las personas VIH positivas deben ser educadas sobre los síntomas de la retinitis del
CMV (inflamación ocular) y consultar con su médico si experimentan síntomas visuales.
Es importante someterse a exámenes oculares y consultas médicas regulares.
- Muchos expertos recomiendan que quienes corran un riesgo elevado de desarrollar la
enfermedad CMV se sometan a un examen oftalmológico cada 3-6 meses. Antes de la
disponibilidad de TARSA, las personas en situación de riesgo de desarrollar la enfermedad
CMV incluían a las que resultaban positivas a los anticuerpos del CMV y a aquellas con
números CD4 menores de 50 linfocitos por mm3. Algunos expertos realizan
exámenes regulares en pacientes con menos de 100 linfocitos CD4 por mm3. Las
personas con cualquier diagnóstico previo de la enfermedad CMV también deben ser
examinadas regularmente.
- Un diagnóstico de retinitis por CMV es señal para elaborar un examen completo del
cuerpo de la persona afectada, con objeto de determinar si el CMV ha producido enfermedad
tanto en el ojo como en otras áreas internas. Los exámenes médicos y oculares deben
continuar de por vida.
- El control eficaz de la retinitis por CMV requiere una estrecha colaboración entre el
oftalmólogo y el médico de atención primaria.
Recomendaciones para el examen ocular:
- Los exámenes oftalmológicos deben ser elaborados inmediatamente antes del inicio del
tratamiento, después de completar el tratamiento (primer episodio y brotes subsecuentes)
y cada mes a partir de entonces.
- Las citas oftalmológicas deben ser individualizadas para cada paciente, basadas en sus
necesidades y reacción al tratamiento.
- Los pacientes deben recurrir inmediatamente a su oftalmólogo si desarrollan nuevos
síntomas oculares.
- El uso de las fotografías de la retina en combinación con los exámenes clínicos
regulares es el método óptimo de controlar el estado de los pacientes.
Recomendaciones para el tratamiento de la retinitis por CMV:
- El tratamiento debe ser individualizado, basado en las características únicas de la
enfermedad oftalmológica, la afección médica subyacente, el estilo de vida y
preferencias personales del paciente.
- Las infusiones diarias de ganciclovir o foscarnet, o las infusiones IV semanales o
bi-semanales de cidofovir, son apropiadas como tratamientos iniciales de inducción y
tratamiento de mantenimiento.
- El implante de ganciclovir es apropiado para el tratamiento inicial de la retinitis.
- Muchos expertos consideran al implante como el tratamiento preferido para pacientes cuya
retinitis no pone en inminente peligro el sentido de la vista.
- Ganciclovir oral no debe ser empleado como tratamiento único de inducción en cualquier
paciente y no debe ser la única forma de mantenimiento para pacientes diagnosticados con
la enfermedad que ponga en inminente peligro el sentido de la vista.
- Ganciclovir oral puede ser un tratamiento apropiado como mantenimiento para pacientes
cuya retinitis ponga en inminente peligro el sentido de la vista.
- En ciertas circunstancias, las inyecciones intravitreosas (dentro del ojo) intermitentes
de ganciclovir o foscarnet pueden ser apropiadas como tratamientos de inducción y
mantenimiento. Se recomienda el empleo del tratamiento anti-CMV sistémico concomitante
(por ejemplo, ganciclovir oral) con cualquier tratamiento intraocular.
Recomendaciones para el tratamiento de la retinitis CMV refractaria o recurrente:
- El tratamiento de la enfermedad refractaria o recurrente debe ser individualizado y
depende de muchos factores, incluyendo otras determinaciones de salud (por ejemplo, la
función renal), los tratamientos previos y el historial clínico de retinitis.
- Para la retinitis recurrente sin complicaciones, la re-inducción con cualquiera de los
tratamientos de inducción disponibles (incluyendo el mismo fármaco que el paciente
recibió inicialmente) es aceptable.
- Para la enfermedad refractaria, se recomienda la re-inducción con un régimen de
combinación que emplea un fármaco de inducción diferente o que incluye un tratamiento
local.
Recomendaciones para el tratamiento de la enfermedad por CMV gastrointestinal:
- El tratamiento de inducción con ganciclovir IV o foscarnet IV para la enfermedad
gastrointestinal sintomática debe emplearse durante 3-6 semanas, dependiendo de las
circunstancias clínicas.
- Debe considerarse un tratamiento de mantenimiento, particularmente después de la
necesidad de emplear la reinducción para tratar la recurrencia. Todavía no se ha
establecido el papel de ganciclovir oral como tratamiento, pero podría ser una opción
razonable.
- La combinación de ganciclovir IV y foscarnet IV puede ser eficaz cuando el
monotratamiento haya resultado insuficiente.
- Los pacientes con la enfermedad por CMV gastrointestinal deben someterse a exámenes
oftalmológicos regulares para detectar la retinitis.
Recomendaciones para el tratamiento de las manifestaciones neurológicas del CMV:
- Los médicos deben mantenerse alertas ante el desarrollo de la enfermedad neurológica
en sus pacientes en riesgo, y si éste ocurre, deben iniciar el tratamiento en cuanto
antes.
- Se recomienda el tratamiento con ganciclovir IV o foscarnet IV o la combinación de
ambos; el tratamiento de combinación debe ser considerado en pacientes que hayan recibido
el tratamiento anti-CMV anterior.
- Los pacientes con la enfermedad neurológica deben someterse a exámenes oftalmológicos
regulares para detectar la retinitis.
Recomendaciones para el tratamiento de la enfermedad por CMV pulmonar:
- Se debe considerar el CMV como causa de la neumonía en los pacientes VIH positivos que
presenten criterios específicos de riesgo; el tratamiento es recomendado.
- El tratamiento para la neumonía CMV debe ser considerado en los pacientes coinfectados
por otro patógeno pulmonar que no reaccionen al tratamiento dirigido contra ese
patógeno.
- Se recomienda el tratamiento con ganciclovir IV o foscarnet IV para las personas con la
pneumocistis CMV por lo menos durante 21 días.
- No se recomienda el tratamiento de supresión a largo plazo en pacientes que hayan
tenido un episodio de neumonía por CMV a menos que haya un brote documentado o evidencia
del mal en otras áreas corporales.
Recomendaciones para otras manifestaciones de la enfermedad CMV:
- La viremia del CMV (virus en la sangre) puede estar asociada a efectos subclínicos
(asintomáticos) sobre otros sistemas corporales y órganos (por ejemplo, el bazo,
hígado, las glándulas adrenales, el páncreas). Si el paciente sintomático con viremia
del CMV detectable carece de otros patógenos tratables, que deben ser identificados a
través de exámenes y análisis completos de sangre, es posible que un tratamiento
temporal con ganciclovir o foscarnet sea apropiado.
Recomendaciones para la retinitis del CMV en pacientes que reaccionan a TARSA:
- Todos los pacientes VIH positivos con la enfermedad CMV deben tomar el tratamiento
antirretroviral potente (TARSA) si este es tolerado. El tratamiento debe ser recetado de
acuerdo con las pautas establecidas sobre su uso.
- En general, los pacientes diagnosticados con CMV deben continuar su tratamiento de
mantenimiento anti-CMV tal como se indique, ya que el efecto de TARSA sobre el curso de la
enfermedad por CMV todavía no está bien establecido.
Las recomendaciones acerca del tratamiento en el contexto de la reacción a TARSA son
conservadoras, pero razonables. La incidencia de la enfermedad por CMV se ha reducido
significativamente debido al empleo de TARSA. Varias presentaciones durante la 5a
Conferencia sobre los Retrovirus y las Enfermedades Oportunistas apoyan este hecho. En
1994 y 1995, se diagnosticaron 48 y 46 casos de la enfermedad por CMV en el Hospital
General de San Francisco. Durante los primeros 6 meses de 1997, se diagnosticó solamente
1 caso. Las personas que reaccionan bien a TARSA (que experimentan incrementos
significativos de sus linfocitos CD4 y reducciones de su carga viral a niveles bajos o
indetectables) por 12 meses o más son en su mayoría las que cumplen con el régimen y
son negativas al antígeno CMV o a la prueba PCR, y podrían ser candidatas a la
suspensión de su profilaxis anti-CMV bajo la recomendación de su médico. No se debe
suspender ningún tratamiento sin consultar primero con un médico. Y a la primera
señal de insuficiencia de parte de TARSA o el desarrollo de problemas visuales, es
posible que sea necesario iniciar la profilaxis anti-CMV de nuevo.
Holtzer CD and other. Decline in specific opportunistic infections at
San Francisco General Hospital. 5th Conference on Retroviruses and Opportunistic
Infections. Chicago. February 1998. Abstract 183.
Moore RD and others. Decline in CMV and other opportunistic disease with combination
antiretroviral therapy. 5th Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections,
Chicago. February 1998. Abstract 184.
Walsh JC and others. Increasing survival in AIDS patients with cytomegalovirus
retinitis treated with combination antiretroviral therapy including HIV protease
inhibitors. AIDS 12:613-618. 1998.
Whitley RJ and others. Guidelines for the treatment of cytomegalovirus diseases in
patients with AIDS in the era of potent antiretroviral therapy - recommendations of an
international panel. Archives of Internal Medicine 158:957-969. May 11, 1998.
La neuropatía sensorial tratada eficazmente con
gabapentina
La neuropatía sensorial dolorosa de los pies y algunas veces de los dedos afecta al
30-59% de las personas VIH positivas. Es detectada en casi el 100% de las personas con el
SIDA durante la autopsia. Los síntomas incluyen ardor, sensación de picor y
entumecimiento. Se cree que la causa es el VIH, o posiblemente el CMV, y está relacionada
con la inflamación vascular. El empleo de ciertos medicamentos usados para tratar la
enfermedad VIH y sus enfermedades oportunistas asociadas también pueden causar
neuropatía. Los fármacos potencialmente causantes de la enfermedad son d4T, ddI, ddC,
isonazida (para el tratamiento de la TB), foscarnet (para el CMV) y vincristina (un
medicamento anti-cáncer). El tratamiento de la neuropatía es difícil e incluye
antidepresivos, opiáceos, capsaicina tópico y acupuntura.
El Doctor G. Newshan del Hospital San Vicente en Nueva York informó sobre un 100% de
eficacia con el tratamiento con gabepentina en 3 personas diferentes aquejadas de
neuropatía sensorial. El fármaco está aprobado por la FDA como tratamiento
anti-convulsivo.
Ninguna de las 3 personas había reaccionado a los tratamientos estándar. Dos
empezaron su tratamiento con 300 mg de gabapentina a la hora de dormir, mientras que la
tercera inició el tratamiento con 300 mg 3 veces por día. Los 3 incrementaron sus dosis
al experimentar mejorías parciales. Las dosis finales fueron de 300 mg 3 veces al día,
600 mg 3 veces al día y 600 mg cada 12 horas.
Gabapentina se elimina por los riñones; por esta las interacciones con los inhibidores
de proteasa no son un problema común; indinavir sí se elimina por los riñones, sin
embargo ninguno de los 3 pacientes está tomando indinavir. Los antiácidos reducen la
biodisponibilidad de gabapentina en un 20% si se toman en las 2 horas siguientes a la
dosis oral. Efectos secundarios comunes incluyen entumecimiento (el 19%), mareo (el 17%),
problemas de equilibrio (el 12%) y debilidad (el 11%). Las cápsulas están disponibles en
dosis de 100, 300 ó 400 mg. La dosis eficaz diaria varía entre 900-1.8000 mg en dosis
divididas (usualmente, 3 veces por día). Quienes tengan neuropatía sensorial dolorosa
que no haya respondido bien a los tratamientos estándares deben consultar con su médico
acerca de gabapentina, teniendo siempre en cuenta la advertencia de que pueden darse
posibles interacciones con indinavir.
Newshan G. HIV neuropathy treated with gabapentin. AIDS 12(2): 219-221.
February 1998.
Sorivudina diaria es tan eficaz como aciclovir 5 veces
por día para el tratamiento de la culebrilla
El salpullido doloroso llamado culebrilla se desarrolla 15 veces con más
frecuencia en las personas VIH positivas que en las VIH negativas. La culebrilla es una
reactivación del virus de la varicela zóster (VVZ), un herpetovirus que ocasiona la
varicela infantil. Sorivudina es un fármaco antiviral nuevo con mayor actividad,
absorción y media vida en la sangre que el tratamiento estándar de la culebrilla,
aciclovir.
Investigadores del Grupo de los Estudios Antivirales de Colaboración y del Grupo de
Estudios sobre el Herpes Zóster del ACTG han publicado un informe sobre este nuevo
tratamiento para la culebrilla.
Un estudio multicentro, controlado por placebo y doble-ciego inscribió a 170
participantes VIH positivos (el 10% mujeres) con el salpullido agudo de la culebrilla. Los
participantes recibieron un curso de 10 días de 40 mg diarios de sorivudina más
aciclovir ó 800 mg 5 veces al día de aciclovir más placebo. Se evaluó a los
participantes hasta 1 año.
Sorivudina resultó un 48% más eficaz que aciclovir en cuanto a la reducción del
tiempo transcurrido hasta la cesación de la formación de nuevas ampollas. Además,
resultó significativamente más eficaz (el 54%) que aciclovir en cuanto a la reducción
del tiempo transcurrido hasta la formación de costras en las lesiones. No se
distinguieron diferencias entre los fármacos en cuanto al tiempo transcurrido hasta la
resolución del dolor, nuevos brotes del VVZ en otras áreas cutáneas o la incidencia de
recurrencias de la culebrilla.
Un aspecto alentador del tratamiento con sorivudina es que debe administrarse una sola
vez al día. Sin embargo, el gasto diario del fármaco es mayor que los 800 mg 5 veces
al día de aciclovir.
Los autores del informe indican que es poco probable que la FDA apruebe sorivudina para
su empleo en los Estados Unidos puesto que se documentaron 18 muertes en pacientes VIH
negativos japoneses que recibieron el fármaco en 1993 como tratamiento para el cáncer.
Sorivudina inhibe indirectamente el metabolismo de 5-FU, lo cual puede ocasionar toxicidad
excesiva en la médula ósea. El gobierno japonés suspendió las ventas de sorivudina en
Japón sólo 1 mes después de su aprobación. No es raro emplear 5-FU como tratamiento de
las personas VIH positivas, pero ninguna persona del estudio ACTG mencionado tomó 5-FU
con sorivudina. Al concluir el estudio, la compañía Bristol-Myers Squibb suspendió el
desarrollo norteamericano de sorivudina debido a las preocupaciones de la FDA como
resultado de la alerta japonesa.
Gnann JW and others. Sorivudine versus acyclovir for treatment of
dermatomal herpes zoster in human immunodeficiency virus-infected patients: results from a
randomized, controlled clinical trial. Antimicrobial Agents and Chemotherapy
42:1139-1145. May 1998.
La candidasis vaginal es tratada eficazmente con
supositorios de ácido bórico
Investigadores del Centro Médico Naval en San Diego informaron sobre el
tratamiento eficaz de la candidiasis vaginal recurrente y refractaria resistente a los
fármacos azoles en una mujer diagnosticada con SIDA. La candidiasis resistente a los
azoles puede proliferar a pesar de la presencia de fármacos antimicóticos como
ketaconazola (Nizorol), fluconazola (Diflucan) e itraconazola (Sporanox). El empleo de
Nystatina tópico no alivió los síntomas genitales de la mujer.
Un curso de 10 días de supositorios con 600 mg de ácido bórico y una pomada con el
5% de ácido lanolino bórico tópico, empleados 2 veces al día, resultó eficaz. Los
síntomas desaparecieron en 24 horas y la mujer toleró bien el tratamiento. No se
detectó ácido bórico en su sangre. Las recaídas subsecuentes fueron tratadas con
cursos de 2-3 días de ácido bórico. Se desconoce la forma en que el ácido bórico
controla las infecciones micóticas; es posible que el ácido débil penetre la célula
micótica y rompa la membrana celular.
Mientras que la incidencia de candidiasis en las personas VIH positivas ha disminuido
sustancialmente desde el inicio del TARSA, algunas mujeres VIH positivas con candidiasis
refractaria vaginal podrían beneficiarse de este novedoso tratamiento.
Shinohara Y Todd and others. Successful use of boric acid to control
azole-refractory Candida vaginitis in a woman with AIDS. Journal of Acquired
Immunodeficiency Syndromes and Human Retrovirology 16(3):219-220, 1997.
Swate TE and others. Boric acid treatment of vulvovaginal candidiasis. Obstetrics
Gynecology 43:893-895, 1974.
Harvey Bartnof, MD, es miembro del Comité de Consejo Científico de la Fundación
anti-SIDA de San Francisco desde 1987.
Christopher Gortner es editor de BETA en español y Noticias
Positivas.
Revisado el 26 de agosto 1998
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