INFORME FARMACÉUTICO:
El factor humano coriónico asociado a la gondatropina
por Liz Highleyman
Traducción y adaptación de Christopher Gortner

Recientes investigaciones han demostrado que un factor asociado a la gondatropina humana
coriónica (hGC) puede emplearse como tratamiento potencial del sarcoma de Kaposi, las
enfermedades del VIH, el cáncer y la anemia. El factor - recientemente descubierto y
denominado factor humano coriónico asociado a la gondatropina, o FHA - fue aislado por
Robert Gallo y sus colegas del Instituto de Virología de la Universidad de Maryland en
Baltimore. Un informe sobre el descubrimiento fue publicado en la edición de abril de
1998 de la revista Nature Medicine.
Los estudios anteriores de la hGC habían arrojado resultados confusos, pues algunos
estudios demostraron que la hCG reducía la inflamación de los tumores del sarcoma de
Kaposi (SK) y los niveles del VIH en la sangre, mientras que otros estudios no demostraron
efecto alguno. La nueva investigación indica que es el factor asociado a la hGC - y no la
hGC por sí sola - el que causa los efectos beneficiosos.
La gondatropina coriónica humana es una hormona producida por la placenta que rodea al
feto y se elimina mediante la orina de las mujeres que se encuentran en la etapa temprana
del embarazo. Es importante que la mujer tenga el ambiente corporal apropiado para
permitir el desarrollo saludable del feto. La hGC está compuesta por 2 partes o
subunidades llamadas cadenas beta y alfa.
El SK es un cáncer oportunista que afecta aproximadamente a 25.000 personas con el
SIDA en los EE.UU., en particular a los hombres homosexuales. El cáncer se caracteriza
por lesiones en la piel y también puede afectar a los órganos internos. Los científicos
determinaron recientemente que el SK es ocasionado por un virus de carácter venéreo
llamado herpetovirus asociado al sarcoma de Kaposi, o HVSK.
En 1995, se descubrió que la hGC producía efectos anti-SK debido a un error en el
laboratorio de Gallo. Ratones hembras y machos inyectados con células del SK fueron
alojados accidentalmente en la misma jaula. La naturaleza se sobrepuso y los
investigadores comprobaron que los ratones hembras que resultaron embarazadas no
desarrollaron el SK, mientras que los machos sí desarrollaron el mal. Además, unos años
antes se había reportado que un pequeño grupo de mujeres VIH positivas experimentaron la
remisión de su SK al resultar embarazadas y experimentaron recaídas del cáncer después
de dar a luz.
Gallo y sus colegas concluyeron que algún factor asociado al embarazo era el causante
de estos efectos y empezaron a estudiar la gonadotropina coriónica (aunque extrañamente
los ratones no producen esta hormona). Cuando los investigadores emplearon concentraciones
brutas de la hGC en personas VIH positivas que habían desarrollado SK, descubrieron que
éstas reducían tanto el tamaño de los tumores del SK como los niveles del VIH en la
sangre de algunos pacientes. Además, la hGC incrementó los números de linfocitos T y
ocasionó aumentos de peso en monos infectados con el virus de imunodeficiencia simia
(VHS).
Entre los resultados de los estudios publicados en abril, el grupo de la Universidad de
Maryland descubrió que la hGC purificada o recombinada y las concentraciones que
contenían únicamente las cadenas alfa o beta de la hGC no produjeron los efectos anti-SK
esperados. Este hecho llevó a la conclusión de que el causante de los efectos
alentadores en las concentraciones brutas de hGC tenía que ser un factor diferente, y no
la hormona en sí. Otros científicos ya habían sugerido la posible existencia de tal
factor.
Gallo y sus colegas emplearon una técnica cromatológica para separar las
concentraciones de grado clínico de hGC y las concentraciones de orina procedentes de
mujeres embarazadas en varios componentes conforme a su peso molecular. Cuando los
investigadores eliminaron la hGC y aislaron los componentes que quedaron, descubrieron 2
sustancias - a las que denominaron FHA - que ejercieron efectos anti-tumorales al ser
inyectadas en ratones y estimularon el crecimiento de células de sangre en pruebas de
laboratorio.
Aunque se desconoce la identidad del FHA, los investigadores creen que es una proteína
que se acopla con la hGC. Dice Gallo, "Creo que estamos cerca de identificar la
materia exacta. Es una proteína pequeña y es completamente aislable de la hGC."
Los investigadores demostraron que el FHA interfiere la replicación del VIH en los
linfocitos CD4 y los macrófagos en pruebas de laboratorio al inhibir la actividad de los
genes del VIH. Además, el FHA también estimula la formación de los linfocitos rojos y
blancos en la médula ósea, un proceso llamado hematopoyesis. A la vez, el factor suprime
el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis): este efecto es el que reduce
el tamaño de las lesiones del SK, y podría resultar útil en el control de otros tipos
de cáncer. Por ahora, el factor no parece tener efectos secundarios tóxicos, aunque su
inocuidad no puede establecerse hasta que se hayan completado estudios mayores.
El descubrimiento del FHA explica por qué la hGC pareció ser eficaz contra el SK en
unos estudios anteriores pero no en otros, ya que algunas de las concentraciones brutas de
hGC contenían FHA, mientras que otras más purificadas carecían del factor. El FHA está
presente, pero probablemente en menor cantidad, en algunas de las concentraciones
comerciales clínicas de hGC. Estas concentraciones son empleadas para tratar la falta de
formación de testosterona en los niños.
El descubrimiento de la existencia del FHA ha despertado gran interés. Ahora, los
investigadores intentan determinar la identidad y estructura química del factor para
poder producir una versión purificada que pueda ser empleada ampliamente por los
médicos. La purificación del FHA a través de la tecnología de recombinación podría
facilitar la disponibilidad del factor en cantidades mayores y su uso en concentraciones
elevadas. Actualmente, el factor resulta disponible únicamente a través de la orina de
las mujeres que están en su primer trimestre de embarazo. Gallo calcula que el FHA
probablemente no resultará disponible como fármaco para uso humano hasta dentro de al
menos 2 años.
Liz Highleyman es editora asistente de BETA en inglés.
Christopher Gortner es el editor de BETA en español y Noticias
Positivas.
Apéndice
Anonymous anti-HIV Agent (editorial). Nature Medicine 4(4): 371.
April 1998.
Lunardi-Iskandar, Y and others. Effects of a urinary factor from women
in early pregnancy on HIV-1, SIV and associated disease. Nature Medicine
4(4): 428-434. April 1998.
Revisado el 26 de agosto 1998
|