Boletin de Tratamientos Experimentales Contra el SIDA

Este artículo fue publicado en mayo de 1998 en el Boletín de Tratamientos Experimentales Contra el SIDA, por la Fundación anti-SIDA de San Francisco.

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La Mujer y El VIH: Extractos de informes sobre las mujeres y el VIH de la 5a Conferencia sobre los Retrovirus y las Enfermedades Oportunistas

por Harvey Bartnof, MD

Adaptación y traducción de Christopher Gortner


El nivel de indinavir en la sangre varía durante el ciclo menstrual

En un interesante estudio elaborado por la Universidad del Estado de Nueva York en Búfalo, los investigadores demostraron que la concentración sanguínea de indinavir puede fluctuar durante las diferentes fases del ciclo menstrual. Solamente 6 de las 15 mujeres han sido evaluadas hasta ahora. El promedio de la concentración fue de 20.200 durante la fase menstrual, 34.000 durante la fase folicular (después de la descarga de sangre, antes de la ovulación) y 27.600 durante la fase lútea (después de la ovulación, antes de la descarga de sangre). También se determinaron las cargas virales, pero los resultados sobre las mismas aún no se han publicado. Los datos son provisionales y, por ahora, no se pueden extraer conclusiones definitivas. Sin embargo, este descubrimiento puede tener un significado importante. Es posible que los niveles de muchos fármacos varíen significativamente en las mujeres durante las fases del ciclo menstrual, los cuales se correlacionan con variables niveles de hormonas femeninas. Existen pocos estudios sobre este tema.

Adams J and others. Indinavir pharmacokinetics and menstrual cycle physiology. CROI. Abstract and poster presentation 356.


Funciones renales anormales en el 38% de las mujeres que toman indinavir

Investigadores de la Universidad de Innsbruck en Austria concluyeron que las anormalidades en las funciones renales son más comunes en las mujeres que los hombres con SIDA que están tomando indinavir. El estudio evaluó a 72 participantes por un promedio de 44 semanas; 21 de los participantes (el 29%) eran mujeres. Ocho de las 21 (el 38%) manifestaron elevaciones en sus niveles de creatinina (mayores de 1,4 mg por dl) durante 2 ó más consultas médicas. Además, las anormalidades de la función renal tuvieron significativamente más tendencia a aparecer asociadas a alguno de los siguientes factores: linfocitos blancos en la orina sin bacterias (piuria estéril), linfocitos rojos en la orina, y cálculos renales identificados, como síntomas asociados de dolor de espalda y/o ingle. La presencia de linfocitos blancos en la orina antecedió al incremento en el nivel sanguíneo de la creatinina por 5-24 semanas. Las 8 mujeres experimentaron reducciones significativas en sus cargas virales RNA del VIH, pero también padecieron pérdidas de cabello de moderadas a severas.

Las biopsias renales revelaron un glomeruli (la parte filtrante del riñón) normal, con inflamación y fibrosis anormales. El incremento del consumo diario de líquidos a más de 3 litros produjo algunas ventajas. En los 2 meses siguientes a la suspensión de indinavir, el nivel de creatinina se estabilizó y la piuria estéril desapareció. Las mujeres con afecciones renales preexistentes no fueron incluidas en el estudio, pero los autores del informe señalan que "factores de riesgo subyacentes independientes [del empleo de indinavir] podrían jugar un papel en la nefrotoxicidad [toxicidad renal] . . ." Hasta que no se obtengan resultados más concluyentes con estudios adicionales, las mujeres (y los hombres) que tomen indinavir deben someterse a pruebas regulares de orina. Aquellos que desarrollen piuria podrían requerir un control más cuidadoso para detectar tanto los cálculos renales como las elevaciones de creatinina. También sería prudente incrementar el consumo diario de fluidos, especialmente de agua pura.

Sarcletti M and others. Increased risk of indinavir nephropathy in women. CROI. Abstract 418.


Resultados anormales de la prueba de frotis de Pap en mujeres con cargas virales altas

Investigadores de la Universidad de Rochester descubrieron una correlación alta y estadística entre la carga viral del VIH en la sangre y resultados anormales procedentes de la biopsia Papanicolaou (frotis de Pap) del cuello del útero. En este estudio de 93 mujeres VIH positivas, el 51% de las mujeres con una carga viral mayor de 10.000 copias por ml manifestó resultados Pap anormales, comparado con solo el 27% de las mujeres con cargas virales menores de 10.000 copias por ml. Además, el 49% de las mujeres con cargas virales mayores de 10.000 padecieron infecciones uterinas con tipos oncogénicos (que causan cáncer) del papilomavirus humano (PVH), comparado con el 22% de las mujeres con cargas virales menores. El 47% resultó positivo en la prueba uterina del DNA del PVH.

La infección por el PVH no fue relacionada con el número de linfocitos CD4, el fumar cigarrillos o el uso de píldoras anticonceptivas. No se elaboró un análisis multivariado, que puede descubrir factores subyacentes o escondidos. Los autores del informe concluyeron que un control ginecológico agresivo es esencial para mujeres con cargas virales mayores de 10.000 copias por ml.

Luque A and others. Prediction of cervical human papillomavirus and disease by magnitude of HIV-1 plasma RNA level. CROI. Abstract and oral presentation 258.


Solo el 30% de ddI cruza la placenta

En un estudio fase I de 12 mujeres VIH positivas embarazadas, solo una porción del fármaco antiviral ddI logró cruzar la placenta, de acuerdo con investigadores del estudio 249 del Grupo de Estudios Clínicos sobre el SIDA. Las mujeres fueron inscritas en el estudio a partir de las 26 semanas de embarazo y tomaron la dosis estándar de ddI cada 12 horas. Se recomendó además el uso concomitante de AZT y se administró ddI intravenosamente durante el parto.

Las concentraciones de ddI en la sangre umbilical resultaron del 30-35% del nivel en la sangre de la madre durante el parto. No se documentó toxicidad materna, ni toxicidad, defectos congénitos ni anormalidades físicas en los recién nacidos, los cuales fueron evaluados hasta los 3 meses de edad. Se ha establecido que la transferencia de AZT a la placenta es mucho mayor, aproximadamente del 80%. Los autores concluyeron que se debe elaborar un estudio fase II de ddI como monotratamiento o en un régimen de combinación.

Livingston E and others. Placental transfer of didanosine and initial evaluation of didanosine toxicity in HIV-1 infected pregnant women and their offspring. CROI. Abstract 226.

Harvey Bartnof, MD, ha sido miembro del Comité de Consejo Científico de la Fundación del SIDA de San Francisco desde 1987.

Christopher Gortner es editor de BETA en español y Noticias Positivas.

Revisado el 30 de junio 1998


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