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Este artículo fue publicado en febrero de 1999 en el Boletín de Tratamientos Experimentales Contra el SIDA, por la Fundación anti-SIDA de San Francisco.
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Notas Brevespor Liz Highleyman El FDA aprueba abacavirEl 18 de diciembre de 1998, la Administración de Fármacos y Alimentos de los EE.UU. (FDA) aprobó el nuevo análogo nucleósido abacavir (nombre de marca Ziagen) fabricado por Glaxo Wellcome. Glaxo fijó un precio de $3.450 dolares por año para el fármaco, con un descuento del 15% para los Programas de Asistencia para los Fármacos del SIDA (en inglés: ADAP). Los resultados de estudios clínicos tempranos (con límite de 24 semanas) indican que abacavir resulta eficaz en cuanto a la supresión de la replicación del VIH cuando se utiliza junto con otros fármacos antirretrovirales. Las reacciones son mejores en aquellas personas que no hayan tomado un análogo nucleósido previamente. Datos provisionales sugieren que el régimen "sin proteasa" de abacavir/ AZT/3TC puede ser una opción de tratamiento eficaz para algunas personas. El fármaco requiere una dosificación de dos veces por día, 300 mg por dosis, sin restricciones de alimento o agua. Por lo general, abacavir es bien tolerado. Sus efectos secundarios más comunes incluyen dolor de cabeza, náusea, vómito, diarrea, y malestar. Sin embargo, el fármaco puede ocasionar una reacción severa de hipersensibilidad (alergia) en el 3-5% de las personas. Estas personas pueden experimentar náusea creciente, dolor abdominal, fiebre, fatiga y/o salpullido cutáneo en las seis semanas siguientes al inicio del tratamiento con abacavir. Cuando esto ocurre, es importante buscar atención médica cuanto antes. Al dejar de tomar abacavir, no se debe tomar el fármaco de nuevo, ya que su re-introducción puede ocasionar una reacción mortal. Se aprueba 3TC y Rebetron para el tratamiento de la hepatitisEn octubre de 1998, un comité del FDA recomendó la aprobación de 3TC (Epivir HBV) para el tratamiento de la hepatitis B crónica. 3TC es un análogo nucleósido inhibidor de la transcriptasa inversa que también se emplea el tratamiento de la enfermedad VIH; la dosis empleada para la hepatitis B es de una tercera parte menos que la dosis para la enfermedad VIH. En un informe relacionado, el FDA aprobó Rebetron para el tratamiento de la hepatitis C crónica en personas sin antecedentes de tratamiento con interferón alfa; el fármaco fue aprobado anteriormente solo para aquellos que no experimentaron mejorías del monotratamiento con interferón alfa. Rebetron consiste en una combinación de ribavirina y alfa interferón 2B, un modulador inmunológico. Levy cuestiona el valor del tratamiento tempranoEn la edición de septiembre de 1998 de The Lancet, el reconocido médico y experto sobre el SIDA Jay Levy, de la Universidad de California en San Francisco, cuestionó el valor del tratamiento temprano para la enfermedad VIH. Levy señaló que muchos fármacos anti-VIH ocasionan efectos secundarios adversos, que es difícil cumplir con los regímenes, y que el virus probablemente desarrolla resistencia si se toman los fármacos durante un período de tiempo prolongado. También expresó preocupación de que el tratamiento que se inicia demasiado temprano podría afectar de manera negativa a la reacción inmunológica natural de la persona, incluyendo la actividad de los linfocitos CD8. Levy sugiere que el tratamiento debe iniciarse cuando la persona demuestre síntomas clínicos de la enfermedad VIH, o cuando su número de CD4 decaiga a un nivel menor de 400 linfocitos/mm3 y su carga viral sea mayor de 30.000 copias/mL, lo que debe determinarse mediante dos pruebas separadas. De acuerdo con Levy, "el tratamiento con los fármacos antivirales da cuerda al reloj demasiado temprano, limitando opciones futuras y haciendo del tratamiento una necesidad para toda la vida de una persona ¿No sería más beneficioso reservar ciertos tratamientos, administrándolos cuando su empleo es obviamente necesario?" Las preocupaciones de Levy están enfocadas en quienes han tenido el VIH por varios meses o años, y no en aquellos con la infección primaria o aguda. En un artículo publicado en la edición del 12 de diciembre, los destacados investigadores y médicos Anthony Fauci, John Bartlett, y Eric Goosby reconocieron las advertencias de Levy, pero resaltaron que las actuales pautas federales para el tratamiento anti-VIH son flexibles y que no deben ser interpretadas como reglas. Las pautas federales recomiendan el tratamiento temprano y agresivo de toda persona VIH positiva. IL-2 "expone" el VIHEn noviembre de 1998, el Doctor Anthony Fauci, del Instituto Nacional para Alergias y Enfermedades Infecciosas (en inglés: NIAD) hizo primera plana cuando anunció durante la reunión anual de la Sociedad Americana para las Enfermedades Infecciosas que no se había podido detectar el VIH en tres personas que tomaron un régimen anti-VIH de cuatro fármacos que incluyó tres fármacos antirretrovirales e interleuquina 2 (IL-2) en dosis alta. IL-2 es una citoquina (mensajero químico) que estimula la producción de células inmunológicas. Los linfocitos CD4 latentes representan una reserva del VIH latente. IL-2 activa o "expone" esta reserva de linfocitos, exponiendo ante los fármacos antirretrovirales el VIH presente en los linfocitos infectados. Catorce pacientes fueron tratados con el régimen y los investigadores evaluaron 10-20 millones de linfocitos CD4 latentes aislados de la sangre. Seis participantes no manifestaron evidencia de VIH o reproducción viral en sus linfocitos CD4. Después de un análisis intensivo de más de 300 millones de linfocitos, no se detectó el VIH en tres participantes. También se evalúo el nódulo linfático de una persona, y no se detectó evidencia de replicación. De acuerdo con Fauci, "La adición de las interleuquinas (...) a la combinación actual de tres fármacos como tratamiento para las personas VIH positivas elimina por completo el virus de los linfocitos CD4 que circulan en la sangre." El VIH todavía puede esconderse en otras reservas corporales, como por ejemplo en el cerebro, los intestinos y los testículos. Los investigadores ahora están planeado la suspensión del tratamiento anti-VIH en algunos participantes para determinar si el virus reaparece. Fauci advierte que los resultados no señalan una cura inmediata y añadió "Es concebible que cuando suspendamos el tratamiento en estas personas, el virus saldrá como un león de una reserva que no habíamos encontrado." El timo sigue funcional en los adultosEn otras noticias de los NIAD, investigadores reportaron que la glándula del timo parece ser funcional en los adultos, lo que sugiere que el restablecimiento del sistema inmunológico es posible. El informe fue publicado en la edición del 17 de diciembre de 1998 de Nature. El timo es una glándula en la parte superior del pecho donde los linfocitos CD4 aprenden a reconocer organismos invasores. La glándula disminuye de tamaño después de la etapa temprana de la niñez y se creía que dejaba de funcionar durante la etapa adulta. Las nuevas investigaciones indican que el timo continúa produciendo nuevos linfocitos CD4 cuando el VIH es suprimido por el tratamiento anti-VIH. De acuerdo con Fauci, "Esto es un descubrimiento muy importante porque confirma que el timo sigue activo en los adultos y puede potencialmente reconstituir los linfocitos T de una persona VIH positiva cuando se haya reducido la carga viral con el tratamiento antirretroviral potente." La prueba de carga viral podría tener un significado diferente para las mujeres Investigadores han descubierto que los resultados de la prueba de carga viral pueden tener significados diferentes para los hombres y las mujeres. Un equipo de investigación de la Escuela de Higiene y Salud Pública de John Hopkins descubrió que las mujeres en una etapa dada de la enfermedad VIH tienden a experimentar determinaciones más bajas de carga viral que los hombres, incluso cuando el sistema inmunológico de la mujer ha sufrido la misma cantidad de daño. El informe apareció en la edición del 6 de noviembre de 1998 de The Lancet. El estudio descubrió que las mujeres con números de CD4 parecidos a los de los hombres tenían alrededor de un 59% menos de carga viral, y que las mujeres con cargas virales parecidas a los hombres corrían un riesgo mayor del 60% de desarrollar el SIDA. Los resultados sugieren que aquellos médicos que se fían de las pruebas virales podrían presuponer incorrectamente que sus pacientes VIH positivas disfrutan de mejor salud de la que verdaderamente tienen. El Doctor David Vlahov de la Universidad John Hopkins sugiere que las mujeres tienen un nivel basal de carga viral más bajo que el de los hombres y por esta razón deberían iniciar el tratamiento antirretroviral a un nivel menor de carga viral. Sin embargo, otros investigadores creen que es prematuro cambiar las recomendaciones actuales del tratamiento para las mujeres. El VIH permanece detectable en las secreciones genitales Investigadores reportaron en la edición del 17 de diciembre del New England Journal of Medicine que han detectado el DNA del VIH en el semen de hombres VIH positivos que tomaban TARSA. Puesto que TARSA puede reducir la carga viral al nivel indetectable en el plasma sanguíneo, muchos esperaban que se produjera una reacción parecida en el semen. Los investigadores, de la Universidad de Thomas Jefferson en Philadelphia, descubrieron el DNA proviral (DNA integrado en el cromosoma de la célula huésped) en cuatro de siete hombres que estaban tomando el tratamiento antirretroviral y manifestaban cargas virales indetectables; en dos de los hombres, el VIH resultó capaz de reproducirse. En un informe parecido, investigadores de la Universidad de Brown descubrieron que la materia genética del VIH podía ser detectada en las secreciones genitales del 3% de las mujeres VIH positivas que estaban tomando TARSA y manifestaban cargas virales indetectables. En noticias relacionadas, los investigadores de Carolina de Norte y de Suiza han reportado en la edición del 22 de octubre, 1998, de AIDS que el VIH puede mutarse en cepas diferentes en diferentes partes del cuerpo, como el plasma sanguíneo y el semen. Los resultados de los estudios sugieren que los fármacos antirretrovirales no suprimen de manera adecuada el VIH en ciertas partes corporales como el sistema genital; el cerebro y la retina son otras reservas virales potenciales. Los resultados tienen implicaciones para la prevención del VIH, y sugieren que las personas VIH positivas todavía pueden transmitir el virus incluso cuando disfrutan de la carga viral indetectable. Liz Highleyman es editora en funciones de BETA en inglés. Christopher Gortner es editor de BETA en español y Noticias Positivas. Revisado el 22 de febrero 1999 |