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Este artículo fue publicado en enero de 1997 en el Boletín
de Tratamientos Experimentales Contra el SIDA, por la Fundación anti-SIDA
de San Francisco.

Enero de 1997 Contenido

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Guía
internacional de la Sociedad de los EE.UU. contra el SIDA
para el tratamiento de la enfermedad VIH
por Harvey Bartnof, MD
Traducción y adaptación al español por Christopher
Gortner
Un grupo internacional de médicos experimentados en
el tratamiento del SIDA publicaron su guía más reciente
sobre el tratamiento de la enfermedad VIH en el Journal
of the American Medical Association.
La guía recomienda el inicio del tratamiento anti VIH
para:
- Personas con síntomas de la enfermedad. Estos
síntomas incluyen fiebres de origen desconocido,
sudores nocturnos y pérdidas de peso. Otros
síntomas podrían ser debidas a afecciones
relacionadas con el VIH que no son definidas como
SIDA, incluyendo infecciones recurrentes de
Candida en la boca o la vagina, y la leucoplasia
vellosa oral.
- Personas sin síntomas pero con números CD4
menores de 500 linfocitos por mm3.
Esta guía permite el retraso del inicio del
tratamiento si el número CD4 permanece estable,
entre 350 y 500 linfocitos por mm3, y
si la carga viral plasmática es menor de 5.000 a
10.000 copias por mL. Sin embargo, muchos
médicos experimentados en el SIDA inician el
tratamiento en tales casos con la meta de reducir
la carga viral a niveles indetectables.
- Personas con cargas virales mayores, sin importar
si el número CD4 es mayor de 500 linfocitos por
mm3, e incluso cuando no hay
síntomas. Se recomienda el tratamiento para
estas personas cuando la carga viral es mayor de
30.000 a 50.000 copias por mL. Se debe considerar
el inicio del tratamiento si la carga viral es
mayor de 5.000 a 10.000 copias por mL. Como en el
caso anterior, muchos médicos prefieren tratar a
estas personas con la meta de reducir la carga
viral al nivel más bajo posible - idealmente, a
niveles indetectables - durante el mayor tiempo
posible.
- Personas que experimentan síntomas de la
infección aguda por el VIH. El comité dijo que,
a pesar de ser considerado todavía como
experimental, el inicio del tratamiento de
combinación con los fármacos antiretrovirales
más potentes parece ser apropiado para las
personas que están experimentando síntomas de
la infección aguda por el VIH (por ej., fiebre,
dolor de garganta, salpullido cutáneo, dolores
musculares). La participación en un estudio
clínico es la primera opción. Se recomienda el
empleo de por lo menos 2 inhibidores de
transcriptasa inversa (nucléosidos análogos).
Se debe considerar la adición al régimen de un
inhibidor de proteasa o de un inhibidor no
nucleósido de transcriptasa inversa. Se han
documentado casos de reducciones de la carga
viral a un nivel indetectable resultantes de
combinaciones que no incluían un inhibidor de
proteasa. La recomendación actual es tratar a
estas personas por lo menos 6 meses.
Para ayudar a prevenir la transmisión del VIH, se
recomienda el tratamiento para:
- Las mujeres embarazadas VIH positivas. El comité
apoya las recomendaciones del Servicio de Salud
Pública sobre el empleo de AZT entre esta
población.
- Trabajadores del campo médico o la salud
pública que hayan sido expuestos accidentalmente
al VIH durante el trabajo. El comité apoya las
recomendaciones actuales del Servicio de Salud
Pública. La recomendación es iniciar el
tratamiento con 2 ó 3 fármacos a los cuales no
ha sido expuesta la cepa viral. El tratamiento
triple debe incluir 2 diferentes clases de
fármacos.
- Personas que hayan sido violadas. La guía indica
que se debe considerar el inicio del tratamiento
preventivo para quienes hayan sido sometidos a un
acto sexual forzado. Aunque no se han
implementando estudios que demuestran un
beneficio del tratamiento para estas personas, la
recomendación del comité es parecida a la que
se hizo para los trabajadores de salud que han
sido expuestos al VIH accidentalmente.
- Personas que hayan sido expuestas accidentalmente
a través del sexo o de una jeringa contaminada.
Aunque la guía no recomienda nada para esta
situación, miembros del comité indicaron que se
debe implementar las mismas recomendaciones para
estas personas que para los trabajadores de
salud.
Antes de iniciar cualquier tratamiento, hay que
considerar varios factores. Entre estos están los
efectos secundarios potenciales de los fármacos, la
toóxicidad a largo plazo, la posibilidad de inducir
mutaciones que produzcan cepas resistentes, el gasto del
régimen y la capacidad de la persona para tomar
medicamentos por un periodo de tiempo indeterminado,
posiblemente de por vida.
¿Qué fármacos
deben ser empleados?
Para el tratamiento de la infección por el VIH que
ya está establecida, la guía indica que el
monotratamiento con AZT ya no es apropiado. Estudios
clínicos han documentado que el tratamiento de
combinación con 2 ó 3 fármacos es superior al
monotratamiento. Las combinaciones anti VIH potentes
pueden incluir un inhibidor de proteasa más 2
inhibidores de transcriptasa inversa. Tales combinaciones
triples han ocasionado las mayores reducciones de la
carga viral del VIH. La recomendación actual para el
tratamiento triple es para aquellas personas con un
riesgo elevado de sufrir progresión de la enfermedad,
incluyendo aquéllas con síntomas y/o números CD4 bajos
y/o cargas virales elevadas. El único monotratamiento
apoyado por el comité es el monotratamiento con ddI,
aunque ciertos estudios han demostrado desde la
publicación de la guía que las combinaciones que
incluyen ddI ocasionan mayores reducciones de la carga
viral.
La mayoría de los médicos tienen más experiencia
empleando combinaciones dobles de análogos nucleósidos.
Estas combinaciones incluyen AZT más 3TC, AZT más ddI,
AZT más ddC, y ddI más d4T. Por ahora, las
combinaciones triples más empleadas incluyen indinavir,
AZT más 3TC, ritonavir, AZT más ddC, ritonavir, AZT
más 3TC, saquinavir, AZT más 3TC, y nevirapina, AZT
más ddI. Muchas otras combinaciones se encuentran bajo
estudio.
¿Cuándo debe ser
cambiado el tratamiento?
Hay 3 razones para cambiar un tratamiento:
- Cuando el tratamiento pierde su eficacia
(insuficiencia). La insuficiencia puede ser el
resultado de 1 o más de de los siguientes
factores:
- La carga viral no se ha reducido en más
de 3 logos en comparación con el nivel
pretratamiento o ha retornado al nivel
pretratamiento. Se debe determinar la
carga viral en las 3 a 4 semanas
siguientes al incio o cambio de
tratamiento, y cada 3 a 6 meses
posteriormente (al determinar el número
de linfocitos CD4).
- El número CD4 empieza o continúa
reduciéndose en cantidad o porcentaje
- La persona experimenta una progresión
clínica de la enfermedad
- Si la persona desarolla intolerancia, toxicidad o
resulta incapaz de tomar el régimen tal como se
le recete. Cada fármaco puede ocasionar efectos
secundarios o toxicidades. Muchos de estos
efectos son parecidos entre los fármacos y son
leves o tratables. Pero si la toxicidad o efecto
secundario resulta intolerable, se debe cambiar
el tratamiento. Es importante tomar los fármacos
tal como son recetados, a las dosis recomendadas,
para evitar el desarrollo de resistencia viral,
especialmente en lo que se refiere a los
inhibidores de proteasa.
- Cuando el régimen actual no es óptimo. Por
ejemplo, el monotratamiento con AZT es
subóptimo, y el tratamiento de combinación es
superior.
¿A qué
tratamiento se debe cambiar?
El tratamiento que debe ser empleado es la
combinación más potente que pueda ser tolerada por el
paciente. Esta combinación depende de parte en la razón
inicial del cambio. Otras consideraciones incluyen el
historial médico de la persona, su uso previo de los
antiretrovirales, sus opciones actuales de tratamiento,
su etapa de enfermedad, otras afecciones, otros
medicamentos concurrentes, el gasto del régimen y su
seguro médico o falta del mismo. Como regla, para
contrarrestar la insuficiencia, es mejor cambiar el
régimen por completo en vez de añadir o substituir un
fármaco nuevo.
¿Cuándo se debe
suspender el tratamiento?
Las personas con el SIDA muy avanzado pueden padecer
toxicidades extremas que afectan su calidad de vida,
además del hecho de que para algunas, los tratamientos
anti VIH agresivos ya no producen algun beneficio. Sin
embargo, varias personas muy enfermas han mejorado
clínicamente al tomar un tratamiento de combinación
triple que incluye un inhibidor de proteasa.
Harvey Batrnof, MD, es miembro del Comité de
Consejo Científico de la Fundación del SIDA en San
Francisco.
Carpenter CCJ and others. Antiretroviral
therapy for HIV infection in 1996, recommendations of an international
panel. Journal of the American Medical Association 276(2):146-154. July
10, 1996.
Revisado el 17 de marzo 1997
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