Boletin de Tratamientos Experimentales Contra el SIDA

Este artículo fue publicado en noviembre de 1998 en el Boletín de Tratamientos Experimentales Contra el SIDA, por la Fundación anti-SIDA de San Francisco.

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Informe de la 12a Conferencia Mundial del SIDA sobre las vacunas

por Bruce Mirken
Traducción y adaptación por Christopher Gortner

Los investigadores de las vacunas anti-VIH, y activistas que apoyan su desarrollo, dejaron la 12a Conferencia Mundial sobre el SIDA con un poco más de optimismo que en años anteriores. Aunque informes procedentes de estudios sobre las vacunas resultaron mixtos, hay un sentido creciente de que, al fin, la investigación dedicada al desarrollo de una vacuna preventiva anti-VIH está siendo otorgada la atención que se merece.

Una combinación de circunstancias resaltaron el enfoque sobre las vacunas, de las cuales la más destacada sin duda fueron las estadísticas sobre las personas afectadas por la epidemia del SIDA. De acuerdo con las Naciones Unidas, 30,6 millones de personas fueron diagnosticadas VIH positivos a finales de 1997. Se documentaron 2,3 millones muertes debidas al mal, y 16.000 infecciones nuevas ocurren cada día. Puesto que la mayoría de las personas afectadas viven en países que carecen de la infraestructura médica requerida para el empleo amplio de TARSA, el tratamiento antiretroviral sumamente activa, además de carecer de fondos necesarios para pagar el gasto elevado del tratamiento, la urgente necesidad de elaborar una vacuna es obvia.

Un poco antes de la Conferencia, la compañía VaxGen anunció el inicio de su primer gran estudio clínico de eficacia para la vacuna AIDSVax, elaborada en base a la estructura de la cubierta proteica del VIH gp120. El estudio de VaxGen es el primer estudio de eficacia que se ha iniciado para cualquier vacuna anti-VIH.

El problema con las vacunas gp120 es que mientras estimulan una fuerte reacción por los anticuerpos, no estimulan con eficacia el componente celular del sistema inmunológico, el cual es imprescindible, de acuerdo con muchos expertos, para la protección. A pesar de esto, muchos expertos dicen que el inicio del estudio de VaxGen marca una etapa nueva en la historia de la lucha contra el SIDA – en parte, porque representa un avance psicológico, y en parte porque es posible que el estudio proporcione datos útiles para el desarrollo de vacunas futuras. Sin embargo, muchos expertos también están de acuerdo que la elaboración práctica de vacunas anti-VIH eficazes no refleja la urgencia requerida por la devastación de la epidemia del SIDA.

La polémica sobre VVA

La investigación sobre las vacunas anti-VIH se ha concentrado en su mayoría en métodos que emplean la tecnología recombinante, incluyendo las vacunas gp 120, las cuales son elaboradas geneticamente; el denominado DNA "desnudo"; y vacunas que emplean genes del VIH a través de varios vectores virales benignos. Pero el año pasado, hubieron fuertes debates y hasta cierta polémica sobre si se debe de poner más esfuerzo en el desarrollo de tipos tradicionales de vacunas, como la vacuna que emplea el virus vivo atenuado (VVA). VVA es una cepa viral debilitada, que es administrada con la esperanza de que produzca una reacción protectora inmune sin causar daño. La Asociación Internacional de Médicos en el Cuidado del SIDA (siglas en inglés: IAPAC) ha presentado argumentos fuertes en contra de este método.

Por ahora el único trabajo elaborado sobre vacunas anti-VIH con VVA ha sido en los animales. Los científicos están en contra, y con razón, de infectar a cualquier humano con cualquier forma del VIH hasta que tengan mejor comprensión de como de débil debe ser el virus para resultar verdaderamente benigno. Esperan poder llegar a esta información a través de experimentos empleando una cepa atenuada del virus de la inmunodeficiencia simia (VIS) en los monos. Desafortunadamente, datos procedentes de estos ensayos no han sido alentadores.

Sin embargo, Ruth Ruprecht del Instituto Dana-Farber para el Cáncer, argumentó durante la Conferencia en Ginebra que en los ensayos simios, las cepas empleadas fueron tramadas para reducir su capacidad reproductiva, pero no su capacidad patogénica. Y la reducción de la capacidad reproductiva puede ser compensada por factores en el huésped [mono], incluyendo " edad, estado inmune, o la co-infección." En cuanto a VVA, Ruprecht dice que la razón más crucial para tener cuidado es que "a diferencia de otros viruses vivos atenuados que conocemos, [como por ejemplo, para la vacuna del polio] los lentiviruses vivos atenuados [retroviruses como el VIH y el VIS] persisten. Los otros viruses son inoculados en el recipiente de la vacuna, reproducen, inducen inmunidad y el cuerpo se deshace de ellos. Es diferente en el caso del VIH." La presencia persistente de un virus que depende de la enzima transcriptasa inversa para reproducir significa que no se puede descartar la posibilidad de que el virus debilitado eventualmente pueda mutuar y convertirse en una cepa más virulenta.

¿Es imposible depender del concepto de emplear el virus vivo atenuado para una vacuna anti-VIH? De acuerdo con Ruprecht, no completamente. Ella dice que debe ser posible teóricamente "descubrir determinantes moleculares de la patogenicidad." Si se logra en identificar y destruir estos elementos, entonces es posible que se podría crear un "virus verdaderamente benigno." Pero Ruprecht afirma que, por ahora, ella cree que el desarrollo exitoso de tal virus es una meta que requiere muchos años de investigación.

Otras investigaciones

Varios investigadores presentaron durante la Conferencia datos de estudios pequeños e iniciales sobre vacunas candidatas, algunos elaborados en los humanos y algunos en animales. Estos datos añaden información interesante al problema. Un estudio sueco sobre el VIS atenuada en los monos añadió más evidencias que las quimoquinas beta RANTES y MIP-1 alfa juegan un papel en la inmunidad protectora. Los monos que resultaron parcial o completamente protegidos contra el desafío por el VIS patogénico manifestaron niveles más elevados de las quimoquinas que aquellos que resultaron infectados. Sin embargo, no se sabe todavía si la actividad quimoquínica puede ser controlada para aumentar la protección inducida por las vacunas.

En un estudio del Centro McFarlane-Burnet para la Investigación Médica, el empleo de una vacuna de dos pasos, primero uno del DNA del VIH, seguido por el virus recombinante avipox, el cual contiene los genes env y gag/pol del VIH, protegió a cuatro monos contra el desafío con virus infeccioso, mientras que los cuatro animales de control resultaron infectados. La vacuna recombinate además aumentó las reacciones linfocito-T citotóxicos (LTC) y T-linfocito ayudante en hasta 20 veces.

Estudios humanos de las vacunas DNA se encuentran todavía en fases preliminares. Un estudio actual del Grupo de Evaluación de las Vacunas del SIDA (siglas en inglés: AVEG) sobre una vacuna DNA candidata, desarrollada por Apollon Inc., ha demostrado buenos resultados de seguridad en 39 voluntarios VIH negativos. Se analizarán datos de inmunogenicidad después de que los voluntarios hayan recibido sus inoculaciones de 6 meses.

Las vacunas que emplean el vector de la viruela canaria se encuentran más adelantadas en el proceso de la investigación humana. Una colleción de estudios del Grupo AVEG está investigando el empleo de vectores de la viruela canaria, en los cuales se han encajado una variedad de genes del VIH. A través de los análisis de células extraídas de voluntarios en varias etapas de inmunización, los investigadores han logrado en determinar reacciones LTC aumentadas que continuaron incluso 2 años después de la inoculación.

Vectores que contienen un número mayor de genes VIH produjeron reacciones TLC más amplias. Pero al analizar datos de varios protocolos independientes, se observó que un aproximado 30% de todos los voluntarios que recibieron vacunas no demostraron reacciones TLC. No se sabe por seguro porque no reaccionaron de esta manera. Y no se sabe por seguro si la reacción TLC es suficiente para otorgar la protección contra infección.

Varios otros estudios sobre vacunas candidatas también demostraron un nivel de inmunogenicidad y seguridad, pero todas se encuentran en estudios preliminares.

La incapacidad de la reacción anticuerpo para proteger al cuerpo de la infección por el VIH sigue siendo un tema de gran debate – y de importancia potencialmente mayor para el estudio VaxGen. Paul W.H.I. Parren del Instituto Scripps presentó una posible explicación de esta incapacidad. En ensayos de anticuerpos extraídos de personas VIH positivas, su equipo descubrió que los anticuerpos se acoplan con mayor eficacia a formas no maduras de la cubierta del VIH, o sea, a los "desechos virales", mientras que su acoplación a formas maduras resulta subóptima y ocasiona una capacidad neutralizador insatisfactoria.

¿Se puede acelerar el progreso?

Quizás de mayor interés que los resultados de estudios específicos presentados en Ginebra fue el sentido general de una dedicación renovada a la expansión y aceleración de la investigación para las vacunas anti-VIH. En un foro poco usual, la discusión no se enfocó tanto en datos, sino en la expansión de programas de becas otorgadas por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas para la investigación de vacunas. Y el Grupo de Iniciativa Internacional para la Vacuna del SIDA (en inglés: IAVI) espera suplementar los esfuerzos gubernamentales y privados actuales a través de la implementación de equipos compuestos de investigadores y profesionales de desarrollo clínico. La meta de IAVI es que cada equipo se dediqué a, y acelere, un método específico de inoculación por el proceso de desarrollo, con la mayor eficiencia posible.

Mientras tanto, la necesidad de desarrollar una vacuna eficaz que prevenga la infección por el VIH requiere que se realizen todas las opciones razonables de investigación.

Bruce Mirken es un escritor médico de San Francisco.

Christopher Gortner es el editor de BETA en español y Noticias Positivas.

Brown-Peterside, P. and others. Enabling women to participate in HIV vaccine efficacy trials: lessons learned from a US vaccine preparedness study. Abstract 33215.

Evans, T. and others. CD8 + CTL induced in AIDS vaccine evaluation group Phase I trials using canarypox vectors (ALVAC)encoding multiple HIV gene products (vCP125, vCP205, vCP300) given with or without subunit boost. Abstract 21192

Goepfert, P. and others. AVEG 031: Phase I evaluation of a gag-pol facilitated DNA vaccine for HIV-1 prevention. Abstract 33216.

Hays, R. and others. How would gay men decide whether or not to participate an HIV vaccine efficacy trial? Abstract 43546.

Kegeles, S. and others. How should large-scale HIV vaccine efficacy trials be conducted? Recommendations from U.S. community-members likely to be targeted. Abstract 43547.

Kent, S. and others. Protective T-cell mediated immunity induced by a consecutive HIV-1 DNA and avipox vaccine regimen. Abstract 21198.

Lewis, M. and others. Attenuated SIV vaccines: safety and efficacy following heterologous challenge. Abstract 11238.

Parren, P. and others. The antibody response in HIV-1 infection is directed against viral debris rather than virions. Abstract 31104

Thorstensson, R. and others. Role of beta-chemokines in protective immunity against intrarectal SIVsm challenge of macaques. Abstract 11239.

Revisado el 16 de febrero 1999


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