Boletin de Tratamientos Experimentales Contra el SIDA

Este artículo fue publicado en la primavera de 2001 en el Boletín de Tratamientos Experimentales Contra el SIDA, por la Fundación anti-SIDA de San Francisco.

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La Combinación Doble: Aceptación y Polémica

Las píldorasDurante los últimos años, se ha visto un incremento en el empleo de combinaciones TARGA que contienen dos inhibidores de proteasa (IP), usualmente ritonavir (Norvir) más otro IP. La función principal de ritonavir en dichas combinaciones no consiste en atacar más al VIH, sino de potenciar la concentración del segundo IP en la sangre, reducir la cantidad diaria de píldoras, simplificar el horario de dosis, y mejorar así el cumplimiento al régimen.

A principios de los años 90, los investigadores de los Laboratorios Abbott tuvieron que afrontar un obstáculo significativo. Su molécula A77003 ejercía un potente efecto contra el VIH en el tubo de ensayo, pero en el cuerpo humano se descomponía rápidamente. Su semivida era de tan solo 30 minutos (la semivida es el tiempo requerido para que la mitad de un compuesto sea eliminada del cuerpo). Ni siquiera una infusión de 24 horas logró mantener una concentración sanguínea adecuada y ocasionó graves irritaciones en las venas del punto de infusión. En respuesta a este inconveniente, los científicos de Abbott alteraron la estructura de la molécula, lo cual dio lugar a una molécula con mayor potencia inhibidora contra la enzima proteasa del VIH. También ejerció potente efecto inhibidor sobre la enzima hepática CYP3A4, la cual descompone y elimina A77003, además de las moléculas de muchos otros fármacos.

El 1 de marzo de 1996, dos semanas antes de la aprobación de indinavir (Crixivan) y menos de tres meses después de la aprobación de saquinavir (comercializado primero como Invirase y luego en formulación reconstituida como Fortovase), la Administración de Fármacos y Alimentos de los EE.UU. (en inglés: FDA) aprobó el IP reconstituido de Abbott, denominado ritonavir. A pesar de que la dosis recomendada era de 600 mg dos veces al día, ritonavir resultó ser uno de los IP más criticados debido a la amplia gama de efectos secundarios producidos por esa dosis, entre otros entumecimiento de los labios y de ciertas áreas cutáneas, elevaciones de lípidos (grasa) en la sangre, concentración elevada de enzimas hepáticas (señal de daños en el hígado), diarrea, y molestias intestinales (incluyendo regurgitación del extraordinariamente amargo ritonavir).

Tanto indinavir como saquinavir también han mostrado problemas. Uno de ellos, bien conocido por los investigadores de Abbott, fue su concentración relativamente baja en la sangre. Saquinavir produjo resultados excelentes en laboratorio, pero en su formulación Invirase, el cuerpo absorbió el fármaco de manera inadecuada (sólo absorbió el 4% de la dosis) y casi todo el fármaco fue procesado por el hígado inmediatamente después de ser ingerido. Invirase resultó ser por lo tanto de poca eficacia en el organismo, con efectos antivíricos parecidos a los efectos del monotratamiento con ddC (Hivid). La nueva formulación Fortovase, comercializada a los dos años, mostró una mejor absorción que Invirase, pero la dosis era de seis cápsulas grandes tomadas tres veces al día, lo cual resultaba algo molesto para los pacientes.

La dosis recomendada de indinavir (800 mg cada ocho horas, en dos a cuatro cápsulas) tuvo la limitación de concentrarse de forma sólida en los riñones durante la excreción, ocasionado una afección dolorosa llamada nefrolitiasis, o cálculos renales. Entretanto, el hígado también eliminaba indinavir con tanta rapidez que la concentración sanguínea se reducía en un 98% antes de que hubiera que tomar la siguiente dosis. La concentración mínima de fármaco en el cuerpo resulta por lo tanto tan baja en algunas personas que puede obstaculizar significativamente su eficacia antivírica; por esta razón, debe tomarse indinavir cada ocho horas sin falta. Aunque el control de la concentración de fármaco (también conocido como control terapéutico) puede tener ventajas potenciales, no se ha determinado una gama precisa de concentración farmacéutica para los IP o cualquier otra clase de fármacos anti-VIH que sea eficaz sin ocasionar toxicidad. Y si la concentración intracelular de los IP (la concentración de fármaco dentro de las células) resulta ser más importante que su concentración en la sangre, entonces es de suponer que no sería útil controlar la concentración en la sangre.

Las concentraciones de indinavir también varían entre personas e incluso en la misma persona de un día a otro. Un reciente estudio sobre la combinación de AZT (Retrovir)/3TC (Epivir)/indinavir en Tailandia descubrió que el control de la concentración de indinavir en la sangre fue de eficacia marginal en la cuarta parte de los participantes. En un estudio holandés de un año de duración sobre el mismo régimen, las recidivas virícas (incrementos de la carga vírica) fueron más frecuentes en personas que tenían concentraciones reducidas de indinavir en la sangre (el 33%), en comparación con las que mostraban concentraciones más elevadas (el 15%). La recidiva vírica también es común particularmente en personas con historial de tratamiento pre-TARGA que haya inducido la formación de VIH resistente y haya limitado la eficacia de los análogos nucleósidos (INTR) en regímenes que incluyen indinavir.


La adición de ritonavir como refuerzo

En la primavera de 1996, ya se había establecido que debido a sus limitaciones, tanto saquinavir (Invirase) como ritonavir (empleado como monotratamiento) probablemente resultarían de poco interés comparados con indinavir. A pesar de ello, sus efectos complementarios – su margen de tolerancia comparativa e inhibición del metabolismo hepático (del hígado) – hicieron surgir la idea de combinar los fármacos en dosis reducidas. Ritonavir es capaz de aumentar el efecto de saquinavir a través de su efecto inhibidor sobre el metabolismo hepático, lo cual eleva en 20 veces o más la concentración de saquinavir en la sangre. Esto permite una reducción significativa de la dosis de saquinavir de 600 mg tres veces al día a 400 mg dos veces al día, reduciendo así también la incidencia de efectos secundarios.

En abril de 1996, un estudio sobre saquinavir/ritonavir inscribió a los participantes bajo la supervisión del Doctor William Cameron, especialista en SIDA de la Universidad Ottawa. Este estudio inscribió a 141 participantes con números CD4 entre 100 y 500 linfocitos por mm3 y sin historial de uso de IP. Inicialmente, la cohorte tomó uno de los cuatro regímenes siguientes: 400 mg de ritonavir/400 mg de saquinavir dos veces al día; 600 mg de ritonavir/ 400 mg de saquinavir dos veces al día; 600 mg de ritonavir/600 mg de saquinavir dos veces al día; ó 400 mg de saquinavir/400 mg de ritonavir tres veces al día. No se emplearon INTR de apoyo por el momento, pero los participantes podían recibir tales fármacos adicionales si sus cargas víricas no se habían reducido por debajo de 200 copias/mL a la semana 12 o si habían mostrado recidivas posteriores superiores a este nivel. (A partir de la semana 48, pudieron añadir fármacos adicionales a través de sus médicos privados). En casos de intolerancia, se permitió reducir la dosis de saquinavir y/o ritonavir.

A la semana 48, alrededor del 90% de los participantes experimentaron cargas víricas menores de 200 copias/mL independientemente de cuál había sido su régimen inicial. Para entonces, una cuarta parte de la cohorte original había dejado el estudio. De aquellos que permanecieron en el estudio, para finales del primer año, casi la mitad (52 de 106 personas) estaba tomando el régimen de 400mg/400 mg dos veces al día, y 26 estaban tomando otros INTR suplementarios, en su mayoría d4T (Zerit) más 3TC. Estas cifras se mantuvieron estables durante el resto del estudio. A la semana 44, el 88% de los participantes restantes mostraron cargas víricas menores de 200 copias/mL. El 60% estaba tomando el régimen de 400mg/400mg y otras 21 personas habían añadido otros INTR. El régimen de 600 mg/600mg y los regímenes de tres veces al día produjeron incidencias muy elevadas de intolerancia.

Pero, ¿por qué debemos conformarnos con la combinación de 400 mg de ritonavir/400 mg de saquinavir? Si reducimos incluso más la dosis de ritonavir e incrementamos saquinavir para compensar, ¿no conseguiríamos un régimen más tolerable que conservaría como mínimo la misma eficacia? Los científicos de Abbott han estado en contra de tales sugerencias desde 1996. Durante una reunión comunitaria realizada ese año durante la XI Conferencia Internacional sobre el SIDA en Vancouver, Canadá, y en otras reuniones similares, los portavoces de Abbott argumentaron que la combinación de IP doble requería algo del efecto antivírico producido por ritonavir. La concentración de saquinavir todavía resultaba marginal para algunas personas incluso en combinación con ritonavir. Además, la combinación de IP podría demostrar algo de sinergia anti-VIH (efectos potenciados) debido al hecho de que se necesitan vías de mutación con una cierta variación para reducir la susceptibilidad del VIH a cada uno de dichos fármacos. Asimismo, la protección genética conferida contra la resistencia a los fármacos y la insuficiencia del tratamiento podría resultar mayor en las dosis de 400 mg/400mg empleadas por el estudio.

A pesar de esto, Hoffman-La Roche, fabricante de saquinavir, recientemente añadió leña al fuego cuando se declaró a favor de reducir la dosis de ritonavir. A partir de la introducción de Fortovase, Roche ha intentado reducir la cantidad de píldoras y el horario de tres veces al día de esta formulación a través del uso de varias “minidosis” de ritonavir. Los investigadores de Roche están actualmente realizando ensayos con la combinación de dos veces al día de 1.000 mg de saquinavir más 100 mg de ritonavir y la combinación de una vez al día de 1.600 mg de saquinavir más 100 mg de ritonavir.

Un estudio reciente de datos disponibles investigó el régimen de 1.000 mg de saquinavir/100 mg de ritonavir dos veces al día más efavirenz (Sustiva) en 32 personas. Al inscribirse, ninguno de los participantes había conseguido suprimir su carga vírica con el empleo de su primer régimen de IP (nivel vírico basal mayor de 5.000 copias/mL). Los participantes carecían de historial de uso de saquinavir o de inhibidores no nucleósidos de la transcriptasa inversa (INNTR). A la semana 48, el 56% mostró cargas víricas menores de 50 copias/mL.

Hoffman-La Roche está patrocinando actualmente un estudio de un año de duración que comparará 1.000 mg de saquinavir/100 mg de ritonavir, la dosis preferida de Roche, con 800 mg de indinavir/100 mg de ritonavir, ambos regímenes de dos veces al día, en 300 participantes con y sin historial de tratamiento. Se están finalizado planes para un estudio parecido que comparará el mismo régimen con la dosis estándar de Kaletra (400 mg de lopinavir/100 mg de ritonavir).


Regímenes de indinavir más ritonavir

La combinación de ritonavir más indinavir ha demostrado un efecto de estabilización sobre la concentración de indinavir en la sangre, produciendo así menos variabilidad. Por lo general, la dosis reducida de indinavir (combinada con ritonavir) puede ocasionar menos toxicidad renal y mayor eficacia. Puesto que los cambios en actividad hepática (por ejemplo, los procesos metabólicos) son la causa principal de variabilidad en la concentración de indinavir, la adición de ritonavir podría favorecer la estabilización de dicha concentración, aunque hay muchas causas todavía no identificadas que pueden ocasionar variabilidad farmacocinética en las personas.

Sin embargo, Merck & Co., empresa fabricante de indinavir, se mostró poco interesada en apoyar un estudio sobre la combinación de indinavir/ritonavir y sugirió el uso de una dosis simplificada de 1.200 mg de indinavir, dos veces al día. También realizó un controvertido estudio donde intentó comprobar la eficacia de este régimen en comparación con la dosis estándar de 800 mg tres veces al día. A pesar de sus esfuerzos, los resultados iniciales del estudio demostraron una elevada incidencia de recidivas víricas en personas que estaban tomando indinavir dos veces al día. Merck suspendió el estudio en septiembre de 1997 y advirtió al público sobre los peligros de tomar indinavir dos veces al día, lo cual había ganado popularidad entre la comunidad VIH positiva. Solo después de esta lamentable situación, Merck empezó a apoyar la idea de combinar indinavir con ritonavir.

Entretanto, Abbott tenía esperanzas de duplicar el éxito logrado con la combinación de saquinavir/ritonavir. En la primavera de 1998, los científicos de la empresa publicaron formalmente los datos iniciales sobre ritonavir/indinavir, en dosis de 400 mg dos veces al día. La combinación produjo un promedio de exposición a indinavir de casi la misma concentración que el horario estándar de las dosis de indinavir solo. Las concentraciones máximas de indinavir se redujeron, mientras que las concentraciones mínimas entre dosis aumentaron en al menos 10 veces, reduciendo así el plazo de oportunidad de replicación del VIH (al menos, si el virus individual carecía de mutaciones de resistencia al fármaco, y suponiendo un cumplimiento y absorción perfectos). Además, el tomar los fármacos con comida no ejerció efecto alguno sobre la concentración de indinavir. Indinavir no puede tomarse sin ritonavir con comida, ya que las comidas completas (de altas calorías) interfieren en su absorción.

A pesar de estos datos alentadores, es preciso señalar que este estudio de interacción se llevó a cabo en personas VIH negativas. Un estudio alemán realizado con posterioridad evaluó a 92 personas VIH positivas sin historial de tratamiento que tomaron 400 mg de ritonavir y 400 mg de indinavir dos veces al día junto con dos INTR. El promedio de las cargas víricas basales fue de 401.000 copias/mL. Resultaron disponibles 48 semanas de datos sobre 88 participantes, incluyendo 24 que dejaron el estudio. Alrededor del 90% de los participantes que continuaron en el estudio, o el 70% de los 88, experimentaron reducciones de la carga vírica por debajo de 80 copias/mL a las 48 semanas. Pero el desarrollo de la formulación comercial de indinavir con ritonavir se retrasó cuando las complicaciones de producción en junio de 1988 impulsaron a Abbott a suspender por un año la disponibilidad comercial de la formulación en cápsula de ritonavir. La decisión de Abbott obligó a las personas en tratamiento con ritonavir a tomar la amarga formulación liquida hasta que resultase disponible la nueva cápsula en el verano de 1999.

En el último año se ha registrado una gran cantidad de nuevos datos sobre varias combinaciones de estos dos IP, particularmente durante la 8ª Conferencia sobre Retrovirus y Enfermedades Oportunistas (CROI) celebrada del 4 –8 de febrero en Chicago. En esta conferencia se presentaron informes sobre dos estudios patrocinados por Abbott que evaluaron el cambio de combinaciones con indinavir en dosis de tres veces al día a combinaciones con indinavir/ritonavir en dosis de dos veces al día.

El primer estudio se llevó a cabo en personas con el VIH suprimido a consecuencia del tratamiento. Se descubrió que los participantes mantuvieron su supresión vírica hasta la semana 25, sin importar si cambiaron de regímenes de solo indinavir al régimen de indinavir/ritonavir, 400 mg/400 mg dos veces al día. De las 332 personas seleccionadas para recibir esta combinación de IP doble, el 35% dejó el estudio, comparado con el 31% de los 83 que siguieron tomando sólo indinavir. El segundo estudio inscribió a 37 personas con cargas víricas detectables, de entre 50 a 50.000 copias/mL, quienes recibieron, en lugar de indinavir solo, 400 mg de indinavir más 400 mg de ritonavir. Más de la mitad de los participantes dejó el estudio. De los 16 que llegaron a completar las 48 semanas, el 38% experimentó reducción en su carga vírica por debajo de 50 copias/mL. En ambos estudios, la única toxicidad grave observada fue la de elevaciones de lípidos en la sangre, las cuales contribuyeron en gran parte a las suspensiones por parte de los participantes, particularmente entre aquellos que tomaron ritonavir. Las afecciones renales asociadas con indinavir (nefrolitiasis) o el aumento de la bilirrubina fueron poco comunes, aunque debe señalarse que ambos estudios inscribieron solo a participantes con un historial exitoso en cierto modo de empleo de indinavir. Se presume que aquellos susceptibles a dichos efectos secundarios (por ejemplo, que desarrollaron nefrolitiasis mientras tomaban el fármaco en una etapa anterior al estudio) fueron excluidos.
Las incidencias elevadas de suspensión entre aquellos que tomaron indinavir/ritonavir en estos dos estudios fueron debidas en su mayoría a los efectos secundarios. Al igual que con saquinavir/ritonavir, puede moderarse la incidencia reduciendo la dosis de ritonavir e incrementando la dosis de indinavir. Esta es la estrategia promocionada por muchos estudios recientes patrocinados por Merck.

En uno de estos estudios, 72 participantes habían tomado indinavir previamente pero no experimentaron supresión vírica adecuada con el empleo de un régimen que contuviera al menos un IP. En el estudio recibieron indinavir/ritonavir dos veces al día en dosis de 800 mg/200 mg (47 participantes) o de 400 mg/400 mg (25 participantes). También recibieron INTR de apoyo y, en dos tercios de los participantes, INNTR. Los resultados provisionales a las 24 semanas demostraron que 24 de los 44 participantes (el 55%) que habían tomado el régimen de 800 mg/200 mg mostraron reducciones en sus cargas víricas por debajo de 400 copias/mL, comparado con 8 de los 24 (el 33%) que habían tomado 400mg/400mg.

El estudio Tai inscribió a 106 participantes cuyo tratamiento previo había sido AZT más ddI (Videx) o ddC. Los participantes recibieron AZT, 3TC, e indinavir, con o sin ritonavir, por 48 semanas. La combinación de indinavir/ritonavir consistió en 800 mg de indinavir más 100 mg de ritonavir, ambos tomados dos veces al día. El promedio basal de carga vírica fue de 10.000 copias/mL, mientras que el promedio de CD4 al inicio del estudio fue de 168 linfocitos/mm3.

No se documentaron ventajas aparentes en las incidencias de supresión vírica en favor de la combinación, aunque el empleo de indinavir/ritonavir sí permitió que los participantes pudieran deshacerse de la dosis del mediodía y de la necesidad de tener el estomago vacío, que son condiciones necesarias con el régimen de indinavir solo. Después de 48 semanas, los resultados víricos en las secciones de solo indinavir e indinavir/ritonavir fueron equivalentes: alrededor del 60% manifestó menos de 50 copias/mL del ARN del VIH. Las incidencias de reacciones adversas fueron casi las mismas, con la sección de indinavir/ritonavir manifestando una incidencia un poco más elevada de efectos secundarios relacionados con indinavir, como nefrolitiasis y niveles elevados de bilirrubina. (Debe señalarse que la elevación de la bilirrubina causada por indinavir es casi siempre asintomática). El 16% de la sección de indinavir y el 18% de la sección de indinavir/ritonavir dejó el estudio, mientras que las reacciones adversas requirieron reducciones de dosis o suspensiones del tratamiento en el 36% de aquellos en la sección de indinavir y en el 44% de la sección de indinavir/ritonavir. El estudio alemán de INTR más la misma combinación de indinavir/ritonavir también está registrando una incidencia elevada de nefrolitiasis (el 19,3% de 54 participantes a las 24 semanas).

Uno de los beneficios potenciales de añadir ritonavir a indinavir es que puede facilitar la toma de los IP en una dosis por día. Un estudio holandés investigó esta posibilidad en 11 personas con un historial de incumplimiento de regímenes con horarios de dosis más complicados. El estudio también inscribió a cinco personas sin historial de tratamiento que expresaron la firme preferencia de tomar un régimen de una dosis. Los participantes recibieron 1.200 mg de indinavir más 400 mg de ritonavir una vez al día (un total de siete cápsulas). También tomaron un fármaco con dosis de al menos una vez al día (alguna combinación de 3TC, d4T, nevirapina, y/o efavirenz; debe señalarse que la dosis de una vez al día de nevirapina y los INTR se considera experimental). En los resultados preliminares de seis meses de estudio, no se documentaron toxicidades graves relacionadas con los IP. Con un promedio de cargas víricas iniciales de 280.000 copias/mL, ocho de los primeros nueve participantes experimentaron reducciones víricas por debajo de 500 copias/mL después de seis meses de tratamiento.

Sin embargo, los cambios de diez veces en las concentraciones de indinavir observados en este estudio significaron que tales concentraciones excedieron con frecuencia el límite de toxicidad de indinavir documentado en el estudio Tai. Los resultados provisionales de un estudio estadounidense similar en diez personas indicaron que los niveles de lípidos también habían aumentado en la mayoría de los participantes. Entre los seis participantes que siguieron con el estudio después de seis meses, uno desarrolló síntomas de nefrolitiasis.

Un estudio de Merck evaluó una combinación de una vez al día de 1.200 mg de indinavir/200 mg de ritonavir en 40 participantes sin historial de tratamiento. Los resultados demostraron concentraciones en la sangre que resultaron solo un poco más bajas que en estudios de 1.200 mg/400 mg. Ocho participantes dejaron el estudio, y para la semana 24, 28 de los 32 participantes que quedaban mostraron cargas víricas menores de 400 copias/mL (21 estaban por debajo de 50 copias/mL). Un participante desarrolló síntomas de nefrolitiasis, y por lo general se documentaron elevaciones en los niveles de lípidos (particularmente de colesterol) después de seis meses de tratamiento.

Finalmente, un estudio francés ha llevado la combinación de indinavir/ritonavir al extremo en sus intentos de descubrir una formulación conveniente y segura. Este estudio retrospectivo multicéntrico revisó las fichas médicas de 431 personas que estaban tomando indinavir/ritonavir en varias combinaciones de dos veces al día: 400 mg/100 mg (103 personas); 400 mg/400 mg (83 personas); 600 mg/100 mg (76 personas); y 800 mg/100 mg (169 personas). (De acuerdo con los investigadores, algunos médicos habían reducido la dosis de indinavir en algunos de sus pacientes debido a reacciones adversas). Los investigadores también determinaron las concentraciones de indinavir en la sangre para cada persona; las concentraciones variaron en gran medida entre cada régimen, pero usualmente resultaron superiores al límite de eficacia. Debe observarse que la concentración dependía de la dosis de indinavir, pero no de la dosis de ritonavir. No se descubrieron diferencias significativas generales entre las combinaciones de 400 mg/100 mg y 400 mg/400 mg. En comparación con la dosis de 800 mg de indinavir tres veces al día, la combinación de 400 mg/100 mg dos veces al día produjo concentraciones dos veces más elevadas en la concentración mínima de indinavir y reducciones en 2,5 veces de la concentración máxima, lo cual potencialmente puede mejorar la eficacia y reducir la toxicidad.

En el estudio francés, 71 personas con toxicidad relacionada con los fármacos y concentraciones elevadas de indinavir redujeron su dosis de indinavir. Aunque se redujeron las dosis de indinavir, también se redujo la frecuencia de efectos secundarios y la posibilidad de experimentar recidivas víricas. Entre los 29 participantes con resultados víricos documentados, 22 tuvieron cargas víricas que permanecieron por debajo de 200 copias/mL o que se redujeron a ese nivel. Las cargas víricas de dos personas disminuyeron en un logo (el 90%) pero permanecieron por encima de 200 copias/mL, y en otros cinco, la carga vírica no cambió de manera apreciable.

En la actualidad se está planeado un estudio prospectivo. (En los EE.UU., "Un tema recurrente sobre la combinación de 400 mg/400 mg de indinavir/ritonavir es la práctica inexistencia de incidencia de cálculos renales..."el estudio ACTG 5055, patrocinado por el gobierno, está comparando una combinación de 800 mg/200 mg de dos veces al día contra 400 mg/400 mg en 50 personas que no experimentaron supresión vírica con el empleo del tratamiento con solo saquinavir, nelfinavir [Viracept], o amprenavir [Agenerase].) Dependiendo de su nivel de éxito, y teniendo en cuenta los datos del estudio francés ya mencionado, la combinación de 400 mg de indinavir/100 mg de ritonavir sería revolucionaria en cuanto a conveniencia (dos cápsulas dos veces al día) además de por su tolerancia, lo cual se presume mejorará el cumplimiento. También sería relativamente económico: la mitad del precio (en dólares estadounidenses) de la dosis estándar de 800 mg tres veces al día de solo indinavir, o alrededor del mismo precio que un INTR.

Un tema recurrente sobre la combinación de 400 mg/400 mg de indinavir/ritonavir es la práctica inexistencia de incidencia de cálculos renales, a diferencia de las otras dosis de combinación. Además, esto parece persistir se ingieran o no fluidos adicionales, lo cual es estándar para todas las demás dosis de dos veces al día de indinavir/ritonavir y para la dosis aprobada por la FDA de tres veces al día de indinavir sin ritonavir.


Kaletra: Abbott se une a los juegos

El pasado 15 de septiembre, la FDA anunció la aprobación de un nuevo fármaco anti-VIH, la nueva formulación IP de Abbott, Kaletra. Cada cápsula de Kaletra contiene la combinación de 133 mg del nuevo IP lopinavir (anteriormente conocido como ABT-378) más 33 mg de ritonavir. Lopinavir es un IP de alta potencia activo contra algunas cepas del VIH resistentes a los IP. Pero sin la adición de ritonavir, la concentración de lopinavir en la sangre – que nunca ha resultado elevada – decae a niveles insignificantes a las cuatro o cinco horas de ser ingerido. Sin embargo, esta concentración reducida permanece muy sensible a la presencia de ritonavir.

Normalmente, se toman tres cápsulas de ritonavir (un total de 400 mg de lopinavir más 100 mg de ritonavir) dos veces al día. Con esta dosis, la misma Abbott ha prestado su apoyo a la estrategia de la “minidosis” de ritonavir, abandonando su insistencia anterior sobre la necesidad de aumentar la actividad de otros IP con 400 mg de ritonavir.

Abbott declara que el empleo de ritonavir en un régimen de dos veces al día también ocasiona una elevación en la concentración plasmática de lopinavir que es al menos 75 veces más alta que la requerida para suprimir el VIH normal de tipo salvaje (sin mutaciones) en un 50%. A esa concentración, lopinavir quizás podría suprimir el VIH que contenga mutaciones que confieran resistencia al fármaco. Estas declaraciones por parte de la empresa fabricante se basan en ensayos con cultivos celulares; los últimos indicios, sin embargo, apuntan al buen funcionamiento de Kaletra en humanos.

En personas sin tratamiento previo, un estudio en fase III de 653 participantes comparó el régimen de d4T/3TC/Kaletra contra d4T/3TC/nelfinavir. A las 48 semanas, el 67% de aquellos que iniciaron el estudio en la sección de Kaletra manifestaron cargas víricas menores de 50 copias/mL, comparado con el 52% en la sección de nelfinavir.

La incidencia de suspensión relacionada con la toxicidad resultó baja en ambas secciones: a la semana 40, el 2% de quienes tomaban Kaletra y el 3% de aquellos que tomaban nelfinavir dejaron el estudio. Los efectos secundarios adversos más comunes fueron diarrea (alrededor del 15% en cada sección) y náuseas (el 7% para Kaletra y el 4% para nelfinavir). Los niveles de lípidos aumentaron en ambas secciones. La sección de Kaletra experimentó una incidencia significativamente mayor de elevaciones muy pronunciadas de triglicéridos, en comparación con la sección de nelfinavir (9% contra 1%); la elevación grave se definió como un mínimo de 750 mg/dL sobre una muestra de sangre aislada en ayunas. Las incidencias totales de suspensión por cualquier razón fueron del 17% para Kaletra y del 24% para nelfinavir.

Los resultados fueron casi igual de favorables en participantes cuyos historiales de tratamiento incluyeron el uso de múltiples IP, siempre que no hubieran tomado ningún INNTR. Un estudio sobre el tratamiento de rescate con Kaletra inscribió a 57 personas con dichos historiales y que tuvieran cargas víricas mayores de 1.000 copias/mL en ese momento. El criterio del estudio exigía un historial de tratamiento de al menos tres meses con un mínimo de dos IP diferentes pero sin empleo de los INNTR como efavirenz. Los participantes admitidos recibieron efavirenz y Kaletra más dos INTR seleccionados individualmente. Todos iniciaron el tratamiento con Kaletra, dosificada en tres cápsulas dos veces al día (400 mg de lopinavir/100 mg de ritonavir). Después de las dos primeras semanas, la mitad de los participantes añadió una cápsula adicional de Kaletra (para un total de 533 mg de lopinavir/133 mg de ritonavir dos veces al día), mientras que la otra mitad añadió la cápsula extra a la semana 24. (La adición de la cápsula extra prevalece sobre el efecto de efavirenz, que estimula la degradación por el hígado de lopinavir y otros fármacos).

Al final de 48 semanas, el 56% de los participantes mostró cargas víricas menores de 50 copias/mL. Los efectos secundarios más comunes fueron diarrea y astenia (debilidad). Los niveles de lípidos en la sangre (tanto triglicéridos como colesterol) aumentaron en alrededor de una cuarta parte durante las 48 semanas. Entre las diez suspensiones (una incidencia del 17,5%), tres dejaron el estudio debido a toxicidad relacionada con los fármacos.

"Sin embargo, resultó claro que incluso las altas concentraciones sanguíneas obtenidas por lopinavir con ritonavir no logran contrarrestar todos los efectos perjudiciales de las mutaciones."Abbott interpretó los resultados de este estudio como una prueba de que Kaletra es un fármaco de elevada eficacia incluso en casos donde la resistencia a los IP es común. El 68% de los participantes mostró resistencia a tres o más IP. El pasado mes de septiembre, Abbott presentó datos adicionales indicando que la incidencia de reacción a la formulación de combinación (Kaletra) dependía de la concentración de fármaco alcanzada en la sangre con respecto a la resistencia a lopinavir presente en cada participante en el estudio.

La resistencia a lopinavir a su vez no se asoció a una gama establecida de mutaciones en el virus, sino a una cantidad de mutaciones estándar del VIH que confieren resistencia a otros IP. Los análisis de la compañía indicaron que el riesgo de padecer insuficiencia ocasionada por Kaletra va en aumento a medida que se desarrollan más mutaciones en el gen proteasa del VIH. La posibilidad de que fracase el tratamiento con Kaletra alcanza un 50% cuando la cantidad de mutaciones de proteasa a escala basal es alrededor de seis. Otro factor de riesgo es la incapacidad de poder incluir INTR eficaces que apoyen a lopinavir en la supresión de la reproducción del VIH.

Durante la pasada 8a Conferencia sobre Retrovirus y Enfermedades Oportunistas en Chicago, sin embargo, resultó claro que incluso las altas concentraciones sanguíneas obtenidas por lopinavir con ritonavir no logran contrarrestar todos los efectos perjudiciales de las mutaciones múltiples de resistencia adquiridas durante el tratamiento previo con IP. En un estudio pediátrico de Abbott, solo el 54% de 22 niños con historial de tratamiento con IP experimentaron cargas víricas menores de 400 copias/mL a la semana 60, comparado con el 76% de 76 niños sin historial de tratamiento. (Debe señalarse que la supresión vírica es mucho más difícil de conseguir en los niños).

Datos proporcionados por el programa de acceso expandido a Kaletra, el cual inscribió a 8.733 personas que necesitaban Kaletra para poder construir un nuevo régimen, han aportado información sobre el potencial de lopinavir. En algún momento, el 70% de los participantes experimentó una carga vírica menor de 500 copias/mL o al menos una reducción de un logo (diez veces) por debajo del nivel anterior al tratamiento con Kaletra. (En un análisis más estricto, solo alrededor del 40% de todos los participantes experimentó reducción vírica por debajo de 500 copias/mL). Dicho éxito dependió de la carga vírica y del número de linfocitos CD4 basales – además del empleo previo de fármacos INTR, INNTR y IP - lo cual refleja la resistencia medicamentosa basal. La influencia del historial del tratamiento coincide con los datos procedentes del estudio de rescate de Abbott.

La resistencia a IP previos es aparentemente perjudicial para Kaletra, pero varía según el IP empleado: Abbott ha descubierto un alto grado de resistencia cruzada a lopinavir en participantes cuyo VIH había desarrollado resistencia a ritonavir y/o indinavir. Es mucho más débil la correlación entre la resistencia a amprenavir o saquinavir y la susceptibilidad reducida a lopinavir. Un participante del estudio experimentó la supresión vírica con un régimen de amprenavir/ritonavir a pesar de haber tenido resultados desalentadores con Kaletra.


Amprenavir: rescatado del olvido

Amprenavir, desarrollado y fabricado por GlaxoSmithKline y Vertex Pharmaceuticals, es el compuesto más reciente que ha disfrutado de las ventajas que le confiere ritonavir. Sin ritonavir, la dosis de amprenavir (1.200 mg, ocho cápsulas, dos veces al día) se ve limitada por la dificultad individual de ingerir las grandes cápsulas de 150 mg, que con frecuencia ocasionan regurgitación y náuseas. Durante CNA2007, un estudio clínico de rescate llevado a cabo por los Institutos Nacionales de Salud (NIH), participantes con historial de tratamiento con IP y cargas víricas mayores de 500 copias/mL recibieron la dosis estándar de abacavir (Ziagen), efavirenz, y amprenavir. En contraste con Kaletra, fue imposible incrementar la cantidad de píldoras de amprenavir para contrarrestar la aceleración de la eliminación de amprenavir inducida por efavirenz (efavirenz redujo la concentración máxima de amprenavir en un 46% y la concentración mínima en un 59% durante un estudio piloto preparativo de CNA2007). La atenuación de la potencia de amprenavir explica en parte los resultados desalentadores del estudio, donde solo una cuarta parte de los participantes experimentó reducciones víricas por debajo de 500 copias/mL a la semana 16.

Los investigadores del NIH han llevado a cabo desde entonces un estudio de 22 personas que combinó efavirenz y amprenavir en dosis estándar, junto con 200 mg ó 500 mg de ritonavir dos veces al día. Ambas dosis tuvieron el mismo efecto: con o sin efavirenz, incrementaron la concentración mínima de amprenavir en la sangre en más de cuatro veces. La concentración máxima fue aproximadamente igual a la concentración producida por la dosis estándar de amprenavir sin la adición de fármacos concomitantes.

Es de importancia vital aumentar la concentración mínima de amprenavir: durante un estudio de Glaxo, 11 de los 22 participantes que tomaron la dosis estándar de amprenavir mostraron concentraciones mínimas del fármaco por debajo del umbral protector (220 nanogramos/mL) para el desarrollo de resistencia a amprenavir a través de una mutación que también confiere resistencia cruzada moderada a la mayoría de los demás IP (en el codón 54 del gen de proteasa).

Otro nuevo estudio de Glaxo comparó el régimen de la dosis estándar de 1.200 mg dos veces al día de amprenavir contra amprenavir más ritonavir en dosis de 600 mg/100 mg dos veces al día y 1.200 mg/200 mg una vez al día. Estas son las dos combinaciones más comunes de IP que se encuentran actualmente bajo estudio. Los 54 participantes también tomaron abacavir y 3TC, dos INTR fabricados por Glaxo. Debido al empleo de un régimen previo, casi todos los participantes iniciaron el estudio con cargas víricas menores de 400 copias/mL, y mantuvieron dicho nivel durante las 12 semanas del período de observación. Como se había observado en otros estudios, casi todos los participantes en la sección de amprenavir como IP único mostraron concentraciones mínimas de amprenavir en la sangre, que fueron menores de 200 nanogramos/mL. Ambas combinaciones con ritonavir aumentaron estas concentraciones en casi seis veces, mientras que la concentración máxima – alcanzada poco después de tomar la nueva dosis – incrementó en menos del 50%. Cada uno de estos regímenes requiere además menos cantidad de píldoras, en contraste con solo amprenavir.

El aspecto notable del régimen de una vez al día de amprenavir con ritonavir es que la concentración de amprenavir se reduce al mínimo solo una vez en un ciclo de 24 horas, en vez de dos veces. Por esta razón, el promedio de concentración de amprenavir en la sangre en el curso de un día es dos veces mayor que la combinación de 600mg/100 mg dos veces al día (y casi cuatro veces mayor que la de amprenavir sin ritonavir). Queda por determinar si esta concentración aumentada produce una mayor eficacia o efectos secundarios más severos. El régimen de una vez al día perdona menos, sin embargo, con un periodo más prolongado de concentración mínima de amprenavir si se olvida tomar una dosis, en comparación con el régimen de dos veces al día.

Un problema potencial que surge con la combinación de 600 mg/100 mg es cuando se combina amprenavir/ritonavir con efavirenz – o el INNTR nevirapina (Viramune), el cual acelera el metabolismo de amprenavir. En este caso, la concentración de amprenavir se torna mínima de nuevo, según indica un estudio de cinco participantes alemanes. En contraste con el estudio alemán, investigadores franceses que evaluaron a 20 participantes descubrieron que por lo general la combinación de 600 mg/100 mg contrarrestó los efectos perjudiciales de efavirenz o nevirapina.

El estudio alemán también investigó una combinación diferente de dosis de dos veces al día, 450 mg de amprenavir más 200 mg de ritonavir, la cual resultó mucho más fácil de tomar que la combinación del NIH ya mencionada. La combinación de 450 mg/200 mg neutralizó el efecto de efavirenz/nevirapina en 12 participantes, con concentraciones de amprenavir parecidas a las producidas por el estudio de Glaxo de combinación de 600 mg/100 mg dos veces al día y de 1.200 mg/200 mg una vez al día, sin efavirenz o nevirapina.


Cuál es la verdadera ventaja?

Una de las dificultades experimentadas por las personas que toman IP y por los investigadores que tratan de elucidar la acción de estos fármacos en el cuerpo es que los IP a menudo no penetran en las células en grandes cantidades. No siempre se puede incrementar la dosis como solución a este problema, debido en gran parte a la toxicidad y a la capacidad de cada persona de ingerir más píldoras. No es sorprendente, por lo tanto, que la supresión completa del VIH dependa de un cumplimiento de al menos el 95% del horario de dosis y que incluso en personas que lo cumplen, las concentraciones in vivo de los IP todavía pueden resultar subóptimas.

"Por ahora, ha habido pocos estudios clínicos que comparen los regímenes IP con ritonavir contra regímenes con un solo IP."En la actualidad, los fabricantes recomiendan la adición de ritonavir como estrategia para afrontar dichas restricciones. Actualmente, DuPont, Boehringer Ingelheim, y Bristol-Myers están investigando la combinación con ritonavir como parte de sus programas de desarrollo de IP experimentales. Glaxo incluso ha implementado un estudio con 600 personas sobre la combinación con ritonavir para su nuevo profármaco de amprenavir, GW433908. Este profármaco es una formulación de amprenavir con mayor absorción, que supuestamente debería incrementar la concentración del IP en la sangre por sí mismo. En realidad, aunque la dosis es de solo tres cápsulas compactas y ocasionó menos trastornos digestivos, GW433908 produjo las mismas concentraciones que la formulación estándar de amprenavir, a pesar de haber implementado diversos incrementos de dosis.

En esta situación confusa de diferentes combinaciones y dosis, es difícil determinar con certeza cuál es la más eficaz o segura. Por ahora, ha habido pocos estudios clínicos que comparen los regímenes IP con ritonavir contra regímenes con un solo IP. Con la posible excepción de Kaletra, no se ha demostrado todavía que la adición de ritonavir a otro IP produzca un avance clínico sustancial en la lucha para controlar la replicación del VIH.

Obviamente, el campo está repleto de implicaciones comerciales, y cada empresa implicada está intentado recopilar datos que apoyen el uso de dosis más altas de su fármaco en particular y de menos ritonavir. Pero con escasos datos clínicos a su disposición, la base necesaria para poder desarrollar y determinar la seguridad y eficacia de los IP con ritonavir recae sobre la evaluación de la diferencia entre las concentraciones mínimas en la sangre y la concentración de fármaco necesaria para suprimir el VIH. Ambas determinaciones se miden con métodos muy diversos y son vulnerables a una variedad de interpretaciones.

Por ejemplo, dependiendo de la determinación que se use, la combinación de saquinavir/ritonavir puede resultar inferior en cuanto a las concentraciones de fármaco obtenidas. Por está razón, no es sorprendente que los científicos de Hoffman-La Roche cuestionen la validez de las técnicas de determinación de otras compañías farmacéuticas. Señalan que la diferente metodología puede ocasionar enormes diferencias en la determinación de concentraciones mínimas en la sangre, en las concentraciones inhibitorias, y en el acoplamiento a proteínas sanguíneas (que absorben la mayoría del IP ingerido). Estos investigadores sugieren reducir en lo posible las aproximaciones en el laboratorio y determinar la auténtica actividad y las verdaderas concentraciones de fármaco en la sangre en personas normales durante su vida cotidiana.

Pero ningún método utilizado hasta ahora ha logrado determinar la cantidad de fármaco que penetra en las células. En el análisis final, las concentraciones intracelulares del fármaco parecen ser de importancia vital, y las aproximaciones de dichas concentraciones impulsan hacia el campo de la especulación la evaluación del uso adicional de ritonavir. La concentración intracelular depende de la actividad de la glucoproteína P, la cual se localiza en las membranas celulares para expulsar los IP además de otros compuestos “indeseables”. Los IP se ven afectados por esta bomba celular en varios grados, tanto en los leucocitos como en el sistema digestivo, donde la glucoproteína P en las membranas reduce la absorción de los IP.

Hay indicios de que ritonavir bloquea la actividad de la glucoproteína P de forma paralela al bloqueo de la enzima hepática CYP3A4 que descompone los IP. No se ha definido con precisión el grado de esta inhibición de la glucoproteína en los distintos tipos de células. Además, todavía no hay pruebas clínicas concluyentes de que el bloqueo de la glucoproteína P pueda aumentar la actividad anti-VIH de los IP. Hay de hecho algo de constreñimiento que un efecto opuesto pudiera negar cualquier beneficio potencial el laboratorio, las células con niveles elevados de glucoproteína P resistieron mejor la penetración e infección por el VIH.

También se requieren más estudios con humanos para determinar los riesgos totales de la adición de ritonavir. Los IP han sido asociados a una gran cantidad de efectos secundarios metabólicos, particularmente a acumulación adiposa, o lipodistrofía, así como a desequilibrios del azúcar en la sangre (aunque por ahora se han observado pocos casos de diabetes). Las combinaciones de IP con ritonavir usualmente ocasionan una reducción de la concentración máxima de los IP potenciados, tradicionalmente responsables de la mayoría de los efectos secundarios. Al mismo tiempo, ritonavir incrementa la exposición total a los IP potenciados y su concentración mínima, aunque que no se ha determinado todavía cómo afectará este hecho a la toxicidad a largo plazo. Algunos expertos también están preocupados de que la exposición a dosis bajas de ritonavir pueda llevar al desarrollo de resistencia a ritonavir, y por lo tanto a otros IP.

Además, es preciso considerar los efectos a largo plazo de ritonavir sobre el hígado, que pueden ser fundamentales para el desarrollo de lipodistrofía debido a sus funciones reguladoras sobre los lípidos y el azúcar. Ritonavir se destaca particularmente por su capacidad de incrementar los lípidos en la sangre, lo cual incrementa el riesgo de provocar enfermedad cardíaca. Además de los incrementos de lípidos, la incidencia de inflamación hepática, determinada por la concentración de enzimas hepáticas en la sangre, también ha resultado elevada en estudios sobre el uso de ritonavir como compuesto aditivo de los IP.

Lo más preocupante es el hecho de que ritonavir aumenta las concentraciones de muchos fármacos, no sólo de los IP. No se ha definido bien el grado de estos cambios: el folleto de información de ritonavir incluye una extensa lista de interacciones entre el IP y otros medicamentos, entre las cuales una gran cantidad está poco definida incluso para la dosis estándar de ritonavir de 600 mg dos veces al día. Entre los medicamentos problemáticos se encuentran algunos de los compuestos comunes empleados para reducir los lípidos, los cuales son necesarios para contrarrestar los efectos del propio ritonavir. Tales interacciones pueden crear situaciones potencialmente mortales, como en el caso de sildenafil (Viagra), cuya exposición total, o área debajo de la curva (ADC), aumenta en 11 veces con la dosis completa de ritonavir. (De acuerdo con Cristina Gruta, PharmD, del Hospital General de San Francisco, la dosificación de sildenafil se limita a 28 mg cada 48 horas para personas que tomen un régimen con ritonavir, con objeto de minimizar el riesgo de sufrir una toxicidad adversa grave y potencialmente mortal. Advierte de que toda persona que tome sildenafil junto con cualquier régimen con ritonavir debe consultar con su médico sobre posibles interacciones).

En cuanto a las inhibiciones de la glucoproteína P, se sabe incluso menos. La inhibición de esta glucoproteína podría permitir que penetren en las células más fármacos y sustancias tóxicas. Esto también esquivaría las barreras sanguíneo-cerebrales y maternas-fetales (uterinas) que proveen protección especial a estas áreas corporales vitales.

En definitiva, sabemos que la dosis baja de ritonavir puede con frecuencia mejorar las concentraciones sanguíneas del IP potenciado, pero que también puede complicar el control médico de las personas VIH positivas, que pueden estar tomando una gran variedad de medicamentos para otras afecciones físicas y psicológicas tanto relacionadas como no relacionadas con el VIH en sí. Este complejo empleo de medicamentos aumenta con frecuencia con la edad, ya que en muchos casos hay que usar más medicamentos para otras afecciones crónicas no relacionadas directamente con el VIH.

Finalmente, ¿qué puede pasar cuando un régimen doble IP con ritonavir como aditivo resulta insuficiente o deja de funcionar? La adición de ritonavir al régimen puede crear presión de evolución que favorezca cepas del VIH que sean resistentes a ritonavir además de al IP potenciado, particularmente si no se ha experimentado supresión vírica completa. Estas mutaciones de resistencia asociada con ritonavir se observaron con frecuencia en un pequeño estudio de personas que tomaron 600 mg de saquinavir tres veces al día (en la formulación de menos absorción [Invirase]) más 100 mg de ritonavir dos veces al día. El desarrollo de mutaciones resistentes puede resultar de mayor preocupación conforme avanza el tratamiento: el año pasado, investigadores holandeses declararon que las concentraciones de saquinavir se redujeron sustancialmente en seis personas que tomaron 400 mg de saquinavir/400mg de ritonavir por más de un año. El promedio de cambio en la concentración mínima de saquinavir fue del 30%, con un efecto incluso mayor sobre las concentraciones máximas. Sólo un participante tuvo una carga vírica detectable a lo largo del estudio, lo cual sugiere un incremento de la resistencia metabólica a saquinavir entre los seis participantes, más que problemas de cumplimiento.

Los fármacos IP como clase tienen un defecto grave: la cantidad de fármaco que logra penetrar en la sangre y las células es demasiado pequeña. La adición de ritronavir es una forma obvia de solucionar este problema y permitir que el IP potenciado por ritonavir alcance su potencial antirretrovírico. Pero con excepción de Kaletra, no se ha establecido con claridad la dosis apropiada o el horario de dosis para una combinación doble de IP con ritonavir. Se sabe incluso menos sobre el valor comparativo de cada combinación, y menos sobre sus efectos secundarios a largo plazo. Por ahora, el uso de ritonavir como aditivo se ha vuelto popular, particularmente para regímenes de segunda línea, pero su popularidad es el resultado en gran parte de experimentación particular en lugar de datos resultantes de estudios de diseño riguroso.

A pesar de todo, debe destacarse que el comité experto de médicos que asesora al Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) ha incluido ritonavir más saquinavir o indinavir entre las combinaciones “altamente recomendadas” en sus pautas actualizadas del tratamiento anti-VIH para adultos y adolescentes.

Debe considerarse experimental la mayoría de las combinaciones dobles IP con ritonavir discutidas en este artículo. No se han mencionado todos los cambios en efectos secundarios o concentraciones de cada combinación en la sangre, particularmente el tratamiento de combinación con un INNTR. Consulte siempre con un médico experimentado antes de aplicar cambios de dosis en cualquier régimen.

Dave Gilden es Director de Servicios de Información de Tratamiento en amfAR.


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Revisado el 8 de julio 2001


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