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Este artículo fue publicado en la primavera de 2001 en el Boletín de Tratamientos Experimentales Contra
el SIDA, por la Fundación anti-SIDA de San Francisco.

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VI Congreso Nacional sobre
el SIDA: Polémica Garantizada

por Carlos A. Biendicho
Reproducido de ZERO, edición no. 27. 2001.
Confrontación, fraude científico y complacencia generalizada.
Es el mejor resumen del VI Congreso Nacional sobre el SIDA, que, con impecable
pulcri tud, fue celebrado en Valencia, España, entre el 3 y el
6 de abril bajo el auspicio de SEISIDA. Como era de esperar, la vacuna
fue un tema recurrente. Celebrado en la ciudad de Valencia a principios
de abril y bajo la presidencia del Profesor Rafael Nájera Morrondo,
del Centro Nacional de Biología Funda mental del Instituto de Salud
Carlos III y presidente de SEISIDA, el VI Congreso Nacional sobre el SIDA
dio cita y cabida a reputados investigadores, clínicos, a la industria
farmacéutica, y también a activistas. Hubo de destacar de
la orga nización el buen hacer de SEISIDA y de su Junta Directiva
al invitar, con total imparcialidad, a todas las partes implicadas en
la lucha contra el SIDA, permi tiendo la confrontación de distintas
hipótesis científicas en temas tan impor tantes como las
vacunas preventivas anti-VIH, las vacunas terapéuticas con inmunogenos,
las interrupciones estructuradas del tratamiento, las interrup ciones
intermitentes del tratamiento, los efectos colaterales del TARGA (el tra
tamiento antirretrovírico de gran actividad), los problemas de
adherencia o cumplimiento del tratamiento antirretrovírico (TARV),
los aspectos psicológicos de las personas con infección
por VIH, la coordinación de las ONG (organizacio nes no gubernamentales)
y otros múltiples aspectos de esta pandemia que de forma multidisciplinar
fueron tratados.

Antecedentes
El congreso es el preámbulo de los viente años que se cumplirán
desde que el día 5 de junio de 1981, en el MMWR (Morbidity and
Mortality Weekly Report), boletín epidemiológico estadounidense,
en su página 250, se informaba de que, en tres hospitales diferentes
de Los Ángeles, cinco homosexuales jóvenes habían
recibido tratamiento con motivo de una neumonía. La notícia
era titulada “Pneumocystis Pneumonia-Los Ángeles”.
Dos de los jóvenes ya habían fallecido y los cinco tenían
el diagnóstico confirmado por biopsia, además de infección
por citomegalovirus e infección de mucosas por Candida.
Esta curiosidad epidemiológica, un mes después, se ve
refrendada y ampliada: “Kaposi Sarcoma and Pneumocystis Pneumonia
Entre Hombres Homosexuales – Nueva York y California.” (MRW,
25: 305). Y ya con carácter de pandemia heredada del siglo XX la
recoge Gottlieb en el número 24 del New England Journal of Medicine,
el 10 de diciembre de 1981, cuando publica “Pneumocystis carinii
Pneumonia y Candidiasis de Mucosas en Hombres Homosexuales Previa-mente
Saludables,” el primer artículo científico de los
cientos de miles que hasta hoy se han escrito.
Veinte años de epidemia que han llevado al republicano presidente
de los Estados Unidos, George Bush, a nombrar responsable de la Oficina
Nacional del SIDA a un político gay, Scott Evertz. En veinte años,
se ha pasado de ser “la peste rosa” y “el cancer gay”
a la mayor pandemia heredada del siglo XX, y con un lider gay al frente
de la agencia americana de lucha contra el SIDA, aunque sea un líder
de tendencias religiosas y conservadores.

“Todos somos grupo de
riesgo”
Celia Villalobos, ministra de Sanidad y Consumo en España, repitió
el día 3 de Abril de 2001 en Valencia, en el acto inaugural del
congreso, lo que ya había expresado el día 1 de diciembre
de 2000, en el Colegio de Médicos de Málaga, con motivo
de la celebración del Día Mundial del SIDA: “Todos
somos grupo de riesgo”.
La ministra anunció que las próximas campañas de
prevención españolas se dirigirán a poblaciones específicas:
jóvenes, personas que ejercen la prostitución e inmigrantes.
Cuando se refirió a los jóvenes, hizo especial énfasis
en los homosexuales jóvenes, y que hacia ellos se dirigirá
específicamente un parte importante de la campaña.
La ministra manifestó que hay que difundir mas información
“sobre los métodos anticonceptivos y sobre el uso del preservativo
para evitar embarazos no deseados y la infección por VIH, porque
el SIDA se ataca desde la prevención y por eso es necesario que
los jóvenes conozcan el preservativo para usarlo con sus compañeros”.

Montagnier, Gallo, y la Vacuna
“El hallazgo de una vacuna contra el SIDA resulta difícil
de predecir, además de que en estos momentos es muy incierto,”
manifesto el destacado investigador francés Luc Montagnier en Valencia,
y se mostró esperanzado con la aparición de nuevas clases
de fármacos anti-VIH y con el hecho de que estos sean más
baratos, más eficaces, y menos tóxicos. Según Luc
Montagnier “los investigadores debemos de ser más precavidos,
porque hace diez años dijimos que en el año 2000 dispondríamos
de una vacuna contra el SIDA y, como se ha visto, no ha sido así.”
Por otra parte, el investigador estadounidense Robert Gallo no pudo
asistir al congreso, aunque tenía anunciada su presencia, debido
a una neumonía. Fué el Doctor Nájera quien explicó
los trabajos de Gallo, denominándolos como “vacuna barroca”
aunque interesante. Las investigaciones de Gallo se encuentran en primera
fase y por ello no se conoce todavía su eficacia. La hipótesis
sobre la que trabaja es utilizar un vector (vehículo) atenuado
de la bacteria Salmonella para que resulte inocuo en el ser humano, pero
que se pueda replicar en el intestino y presentar la proteína reguladora
del VIH, denominada TAT, y así inducir una respuesta inmunológica
sin producir enfermedad.
Por otra parte, Saladin Osmanov, responsable del programa conjunto OMS-ONUSIDA,
manifestó, con respecto a los retos ante una vacuna, que hay que
“averiguar si la respuesta es predominantemente humoral o celular,
aunque los últimos datos sugieren que no existe una correlación
inmunologica única, sino que ambas barreras establecen una barrera
inmunológica de protección contra la infección por
el VIH o contra la progresión de la enfermedad”.
Asimismo, el Doctor Osmanov anunció que el próximo mes
de noviembre se conocerán los resultados de una vacuna que se está
desarrollando en Estados Unidos con 5000 voluntarios, el primero ensayo
en el mundo con humanos, varones homosexuales y no infectados por el VIH.
Señalo que el “ensayo se hace en hu-manos, porque no hay
un animal bueno para probarla.” Su prudencia le hizo matizar el
potencial éxito de la vacuna: “tal vez a finales de año
tengamos una vacuna contra el SIDA, depende de los resultados, y solo
cuando sean evidentes podremos decir que disponemos de una vacuna que
podrá marcar el control de la epidemia”.
¿Es ético ensayar en humanos? Si el voluntario se siente
protegido y, por tanto, no vulnerable, es posible que aumente sus prácticas
de riesgo. ¿Y si la vacuna no es eficaz, no se está aumentando
el riego de contraer el VIH?
La vacuna que se está investigando se basa en dos aspectos del
sistema inmunológico. Uno es la respues- ta humoral. Esta respuesta
el la de los anticuerpos que se desarrollan contra el VIH, que lo reconocen,
se unen a él para neutralizarlo y evitar que siga destruyendo el
sistema inmune. Otra es la respuesta inmunológica celular que necesita
un vector (transporte) que replique y transporte el gen del VIH hasta
las células, para que estas lo reconozcan y puedan con el arsenal
defensivo hacerle frente y vencerle.
Pero ante este planteamiento caben dudas aún no solucionadas.
Existen dos tipos de VIH, el tipo 1 y el tipo 2. Dentro del VIH-1 existen
tres grupos, los denominados M, N y O. Dentro del primer grupo, el M,
se han descrito 10 subtipos identificados con las letras, de la A a la
K, aunque se han descrito como formas recombinantes (CFR) con fragmentos
del genoma de un subtipo y con fragmentos de otro. Así, E es actualmente
CRF01-AE, y el Y el CRF04-cpx (cpx indica la presencia de tres o más
subtipos).
Los distintos subtipos y CFR se extienden por todo el planeta, pero
cada subtipo y CFR necesita unos fármacos específicos. Se
ha demostrado que determinados subtipos son resitentes a los IP, con lo
que TARGA debe basarse en INNTI (inhibidores no nucleósidos de
la transcriptasa inversa, como, por ejemplo, nevirapina). Con la vacuna
puede suceder igual. Si obtenemos una vacuna protectora para determinado
subtipo o CFR, esta solo será eficaz para determinado subtipo o
CFR y no para otras. Este es un gran reto a vencer. Podemos hacer buena
la prudencia de Luc Montagnier, de Robert Gallo y de Julio Montaner, entre
otros, al dudar que un día se alcance la vacuna o, por lo menos,
en una fecha cercana. Por ahora la mejor vacuna y la más eficaz
es la información y la prevención.

¿Controversia o fraude
científico?
El inmunógeno VIH-1 (la vacuna REMUNE), elaborado por Immune
Response Corp., está constituido por virus completo inactivado
administrado con adyuvante incompleto de Freund (IFA). Es obtenido del
aislado VIH-1 zairiano (HZ321) subtipo M. El doctor Eduardo Fernández
Cruz, del Hospital Gregorio Marañón, investigador en España
de REMUNE, informó del estudio STIR-2102, aclarando que “los
datos sugieren que la restauración de la respuesta específica
frente al VIH-1, su potenciación y su mantenimiento pueden beneficiar
clínicamente a los pacientes VIH positivos, aumentando la capacidad
de respuesta frente a los antígenos VIH y manteniendo la respuesta
vírica a largo plazo”
“Los datos del estudio STIR-2102, en el que se han controlado
54 pacientes asintomáticos con cifras de CD4 de entre 300-700 durante
dos años, sugieren que las vacunas que contienen inmunógenos
del VIH-1, ya sean virus completos inactivados o constructos, tales como
Canary pox, que contienen genes víricos del VIH, pueden ser utilizadas
como terapia coadyavante a los medicamentos antirretrovíricos,
dentro de una estrategia dirigida a inducir, potenciar y mantener respuestas
protectoras anti-VIH colaboradores y citotóxicas.” Además
de estos datos, Fernández Cruz informó de que el REMUNE
estimula los precursores de memoria cititóxicos cuando se administra
con TARV, produce un aumento de la función T-CD4 colaboradora con
incremento de la respuesta linfoproliferactiva de células T en
respuesta a los antígenos VIH-1, incrementa la respuesta de hipersensibilidad
y aumenta de la producción de gamma interferón en el grupo
que recibió el inmunogeno, en comparación con el grupo placebo.
En contra de lo expresado por Fernández Cruz, el Doctor James
O. Kahn, director del Positive Health Program del Hospital General de
San Francisco, se limitó a dar los datos de un ensayo suspendido
publicados el 1 de noviembre de 2000 en la revista JAMA, (17). Dicho ensayo
analizaba “un compuesto [REMUNE] sobre el que no se tiene un claro
concepto de su mecanismo de acción. Tomamos la decisión
de dar a conocer los resultados debido a que una de nuestras funciones
es proporcionar a los pacientes la confianza para que continúen
con el tratamiento antirretrovírico. La confianza del paciente
es fundamental, y cuando se quiebra, resulta imposible recuperarla.”
En opinión de Kahn, no se puede restringir el empleo antirretrovírico
y limitar así las opciones de las personas VIH+ cuando se ignoran
muchos aspectos.
Esta polémica hizo que la editora jefe de la revista JAMA, Catherine
de Angelis, defendiera en un editorial la obligación de publicar
resultados. El estudio publicado en JAMA antes mencionado, y que fue suspendido
figura como “Evaluación del Inmunogeno VIH-1, un Modificador
Inmunológico, Administrado a Pacientes Infectados por VIH con 300
a 349 linfocitos CD4.” Para el estudió se contó con
77 centros hospitalarios de los Estados Unidos con 2.527 participantes,
1.262 de los cuales recibieron el inmunogeno VIH-1 más TARV y 1.265
placebo (IFA) más TARV. No hubo diferencias significativas entre
el grupo en tratamiento con REMUNE más TARV y el grupo con placebo
más TARV. El número de participantes fallecidos es semejante,
no hay diferencias en cuanto a incremento de linfocitos T-CD4+, cambios
en ARN del VIH, infecciones oportunistas, y otros marcadores subrogados.
Esto hace cuestionar claramente el ensayo del Doctor Eduardo Fernández
Cruz, lo cual supone pérdida de tiempo, gasto de dinero y la generación
de falsas expectativas en pacientes que perderán la confianza en
los clínicos, así como engaño a la opinión
pública.

Claridad de ideas
El Doctor Joep Lange, presidente electo de Sociedad Internaciónal
del SIDA y director del Tratamiento Nacional del SIDA de la Academic Medical
Centre de la Universidad de Amsterdam hizo un repaso impecable del tratamiento
antirretrovírico y de los fármacos que lo componen. Reconoció
los problemas de la adhesión al TARV y las consecuencias de un
mal cumplimiento del tratamiento prescrito, analizó los efectos
colaterales como la toxicidad mitocondrial, la accidosis láctica,
la osteoporosis y ostenecrosis, la necrosis avascular, la lipodistrofia,
la lipoatrofia, la hipercolesterolemia, la hipertrigliceridemia, la hiperglucemia,
y la diabetes mellitus tipo II.
“No debemos olvidar que tenemos un grupo muy limitado de antirretrovíricos.
Pero a pesar de que una persona haya experimentado un fracaso terapéutico
continuado y no dispongamos de otras opciones, siempre es mejor seguir
administrando medicamentos, ya que a pesar de los efectos secundarios
se limita en parte la replicación del VIH”. Esta fue otras
de las lúcidas afirmaciones de Lange, que por ver lejana la posibilidad
de la vacuna, pidió que el trabajo con los antirretrovíricos
continuara sin descanso: “Actualmente no disponemos de un tratamiento
curativo y estamos muy lejos de conseguirlo. Por ello son necesarios todos
los esfuerzos posibles en avanzar en el desarrollo de nuevos antirretrovirales
y perfeccionar los disponibles hoy en día.”
Carlos Biendicho López es presidente
de la Plataforma Popular Gay de España y coordinador de la sección
Salud-SIDA de la revista ZERO. Puede ser contactado a través de
la dirección: cabiendicho@yahoo.es
Revisado el 18 de abril 2002
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