Tratamiento
Terapia antirretroviral
El objetivo del tratamiento antirretroviral es prevenir la replicación del VIH (impedir que haga más copias de si mismo). Los antirretrovirales disponibles en la actualidad pertenecen a cuatro clases diferentes: Inhibidores nucleósidos de la transcriptasa reversa (INTR), inhibidores no-nucleósidos de la transcriptasa reversa (INNTR), inhibidores de la proteasa (IP) y los inhibidores de la entrada.
Cada clase de antirretroviral combate el VIH de una manera particular. Los INTR (como AZT y tenofovir) y los INNTR (como Sustiva y nevirapine) interfieren, de diferentes maneras, en la producción de la transcriptasa reversa, una proteína que el virus necesita para multiplicarse. Los IP (como Kaletra y saquinavir) interfieren con el uso de la enzima proteasa, otro componente esencial para su replicación. Finalmente, el inhibidor de la entrada Fuzeon previene que el VIH entre en las células y comience a hacer copias de sí mismo.
La terapia antirretroviral sumamente activa (TARSA o en inglés HAART) combina tres o más medicamentos de esas cuatro clases (por ej.: dos INTR más un IP). Ésto es muy importante, ya que el virus de una persona VIH positiva puede cambiar después de haber estado expuesto a medicamentos antirretrovirales y volverse resistente a ciertos medicamentos, lo que los hace menos eficaces para dicha persona en particular. Un régimen de tratamiento que incluye medicamentos de más de una clase, tiene en sí mismo una red de seguridad: si el virus se vuelve resistente a un medicamento de una clase, los medicamentos de las otras clases pueden seguir combatiendo el VIH.
Además, algunos medicamentos están combinados con otros en una misma pastilla; por ejemplo Combivir, Trizivir, Epzicom y Truvada que incluyen dos o más INTR en una sola pastilla. Como consecuencia, algunos regímenes de tratamiento requieren que los pacientes tomen tan solo unas cuatro pastillas por día, lo que facilita la adherencia de las persona VIH positivas a su régimen de tratamiento.
TARSA es responsable de una mejoría importante de la salud y calidad de vida de muchas personas que viven con VIH/SIDA. Además, en la actualidad se están desarrollando nuevas clases y medicamentos para combatir al VIH, de manera que las personas con VIH resistente a medicamentos tengan más opciones de tratamiento.
Ver la lista de los medicamentos antirretrovirales que están aprobados
Además, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS, siglas en inglés) genera guías para el manejo médico de la infección por VIH y otros aspectos relacionados, incluyendo guías de tratamiento para adultos, adolescentes y niños. Para aprender más sobre las guías ir a AIDSInfo.
Project Inform -- una organización nacional, con sede en San Francisco, sobre el tratamiento del VIH -- brinda excelente información y materiales sobres aspectos relacionados al tratamiento del VIH.
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Cómo obtener atención médica para la enfermedad por VIH
Es importante que las personas VIH positivas reciban atención médica rutinaria por parte de un médico. Dicha atención le brindará información sobre el progreso de su enfermedad y lo ayudará a decidir si desea comenzar a tomar medicamentos antirretrovirales.
Elegir un doctor
El primer paso en obtener atención médica es elegir un médico. Obviamente, es mejor seleccionar un doctor que esté familiarizado con el tratamiento anti-VIH. Los doctores que no se especializan en VIH no se mantienen al tanto de la evolución de los medicamentos y de las estrategias de tratamiento.
Siempre es bueno obtener una segunda opinión si tiene dudas sobre la manera en que un médico aborda el tratamiento. De hecho, algunas personas "entrevistan" a varios doctores antes de elegir uno.
Para buscar un especialista en VIH/SIDA en su zona, visite la Academia Americana de Medicina en VIH (American Academy of HIV Medicine) o la Asociación de Medicina en VIH (HIV Medicine Association).
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Vigilar su estado de salud en relación con el VIH
Su salud general y el progreso de la enfermedad por VIH se ven reflejadas en la salud de su sistema inmunológico. El VIH altera la función inmunológica al infectar ciertos glóbulos blancos (llamados células CD4), que normalmente mantienen al sistema inmunológico en funcionamiento. El VIH usa las células CD4 como una herramienta para replicarse o hacer copias de si mismo: el virus entra en la célula CD4, le da "instrucciones" para que haga más copias de VIH en lugar de ayudar al sistema inmunológico y finalmente destruye a la célula CD4. Cuando desaparecen las células CD4, el sistema inmunológico está debilitado.
Incluso para una persona VIH positiva sin síntomas, es muy importante controlar el sistema inmunológico para tomar buenas decisiones sobre el tratamiento. Se usan dos análisis para controlar la salud inmunológica:
- Recuento de CD4: una prueba de control inmunológico (también llamada recuento de T4 o célula T ayudante) que mide el número de células CD4 en una muestra de sangre. Generalmente se expresa en número de células CD4 por milímetro cúbico (mm3). El recuento de CD4 indica cuánto daño ha causado el VIH en el sistema inmunológico: un recuento más alto significa menos daño. Un solo recuento de CD4 no nos dice cómo está la salud en general. Los cambios con el transcurso del tiempo nos dan un mejor panorama de la salud inmunológica al informarnos si el recuento de CD4 se mantiene estable o disminuye. Sólo se puede determinar la tendencia después de hacer tres pruebas, separadas entre sí por tres a seis meses. Para tener un panorama certero de la salud inmunológica y del progreso de la enfermedad, es esencial controlar la carga viral.
- Carga viral del VIH: un análisis que mide la cantidad de material genético del VIH (ARN o ADN) en la sangre. Generalmente se expresa como número de copias por mililitro (mL). Existen dos tipos de análisis de carga viral disponibles, que miden la carga viral de manera diferente. Uno se llama prueba de cadena ramificada de ADN (bDNA), que mide la carga viral al causar que el ARN de la muestra emita luz; cuanta más luz emite más cantidad de virus existe en la sangre del paciente. El otro, reacción en cadenas de polimerasa de la transcriptasa reversa o RT-PCR (generalmente conocido como PCR), multiplica químicamente la cantidad de ARN viral en una muestra de sangre, lo que facilita el cálculo de la cantidad de virus en el cuerpo. Una sola prueba de carga viral no significa nada, debe ser evaluada junto con otros análisis, como el recuento de CD4 o comparado con cargas virales anteriores para que sirvan de indicador sobre el progreso de la enfermedad y la salud inmunológica.
Otra herramienta importante en el diagnóstico es el análisis de resistencia, que permite determinar si el virus de una persona VIH positiva es resistente a ciertos medicamentos anti-VIH, que convierte a esos medicamentos en ineficaces para dicha persona. Con esta información, el individuo y su médico pueden evitar dichos medicamentos al construir un régimen de tratamiento. Existen dos pruebas de resistencia diferentes:
- Prueba genotípica: una prueba de resistencia en la que se obtiene una muestra del virus de una persona VIH positiva y se analiza su estructura genética para determinar si tiene mutaciones que lo hacen resistente a alguna droga específica.
- Prueba fenotípica: un análisis de resistencia que se realiza en copias genéticas del virus extraído de una persona VIH positiva. Dependiendo de cómo reaccione el virus ante los medicamentos anti-VIH, indica si el virus es resistente a esos medicamentos.
Otros análisis y herramientas de diagnóstico (como el recuento completo de células o CBC) ayudan a los médicos a tener más información sobre la respuesta del sistema inmunológico, con respecto al progreso de la enfermedad o al tratamiento.
Las personas con seguro médico generalmente obtienen estos análisis a través de sus doctores, clínicas u hospitales. A menudo, ciertos programas en clínicas de la comunidad o departamentos de salud ofrecen algunos o todos estos análisis de forma gratuita o a un costo reducido, a personas sin seguro médico.
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Cuándo comenzar tratamiento antirretroviral
Hay variadas opiniones sobre cuándo es el mejor momento de comenzar tratamiento anti-VIH; sin embargo los Centros para el Control y Prevención de enfermedades (CDC) recomiendan comenzar TARSA si usted tiene antecedentes de haber padecido una enfermedad oportunista (EO) o síntomas graves de enfermedad por VIH o si su recuento de CD4 es menor que 200/mm3. Los CDC también sugieren que usted debería contemplar comenzar TARSA si su recuento de CD4 es menor que 350/mm3 y su carga viral es mayor que 100,000 copias/mL, aunque no tenga síntomas de enfermedad por VIH. Cuando el recuento de CD4 indica supresión inmunológica grave, se recomienda tratamiento preventivo (profilaxis) contra la neumonía por Pneumocystis carinii y otras enfermedades oportunistas.
El tratamiento es una elección individual y la decisión sobre comenzar o cuándo hacerlo depende de varios aspectos relacionados con la salud. Es importante encontrar un doctor en quien confíe para que lo ayude a determinar qué estrategia de tratamiento es mejor para usted.
Estos enlaces de tratamiento pueden ayudarlo a tomar decisiones sobre el inicio de la terapia antirretroviral.
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Infecciones oportunistas
Las personas VIH positivas con un sistema inmunológico suprimido pueden experimentar enfermedades que generalmente no se observan (o no causan síntomas) en personas con un sistema inmunológico sano; estas enfermedades se llaman "infecciones oportunistas" (IO). Algunas de las IO más comunes son:
- Neumonía por Pneumocystis carinii (PCP): es una neumonía que puede ser mortal, causada por un protozoo (organismo unicelular). La PCP generalmente se ve en personas con enfermedad por VIH avanzada. Desde el advenimiento de TARSA es mucho menos frecuente.
- Complejo Mycobacterium Avium (MAC): es una de las infecciones bacterianas más comunes en personas con VIH. Esta bacteria se encuentra en el agua, polvo, suelo y excremento de los pájaros. Entra al cuerpo a través del agua y los alimentos y a veces por los pulmones. Un sistema inmunológico debilitado permite que la bacteria ataque las paredes de los intestinos y que se multiplique.
- Cytomegalovirus (CMV): un virus herpes que en personas con un sistema inmunológico debilitado puede causar enfermedad grave, incluyendo retinitis (inflamación de la retina), neumonía, colitis (inflamación del intestino grueso) y encefalitis (inflamación del cerebro).
- Tuberculosis (TB): una enfermedad infecciosa que puede ser mortal, causada por el Mycobacterium tuberculosis. La TB generalmente afecta los pulmones, pero también puede afectar otros órganos.
- Toxoplasmosis: es una IO causada por el protozoo Toxoplasma gondii, que comúnmente se encuentra en las heces de los gatos y en la carne poco cocida. Los signos tempranos incluyen fiebre, confusión, dolores de cabeza, temblores, desorientación, cambios de personalidad y convulsiones.
- Candida: un hongo tipo levadura. Algunas especies de Candida se encuentran normalmente en la boca, intestinos y vagina, pero puede sobre-desarrollarse y causar enfermedad (candidiasis) en personas con un sistema inmunológico comprometido.
- Criptosporidiosis: una enfermedad causada por el protozoo Cryptosporidium parvum, que se transmite por contacto con heces de animales, al ingerir alimentos o agua contaminados, por contacto sexual oral-anal. La criptosporidiosis puede causar pérdida de peso, inflamación o dolor de ganglios linfáticos y diarrea crónica y grave.
Muchas IO pueden ser prevenidas o tratadas con éxito. Ésto ha aumentado la longevidad y calidad de vida de las personas con VIH/SIDA. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) genera guías para el manejo médico de la infección con el VIH, incluyendo el tratamiento y prevención de infecciones oportunistas. Para aprender más sobre las guías de tratamiento de las IO ir a http://www.projectinform.org/fs/strat_oi.html o http://www.aidsinfo.nih.gov/guidelines/.
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Ensayos clínicos
Los ensayos clínicos estudian medicamentos prometedores pero que todavía no han demostrado ser eficaces. Cada medicamento nuevo debe pasar por varias fases de estudios clínicos para determinar su toxicidad (determinar si causa daño) y su eficacia (establecer si funciona).
La mayoría de los estudios clínicos tienen reglas de eligibilidad. Estos criterios incluyen carga viral, recuento de CD4, síntomas actuales o pasados, infecciones oportunistas y medicamentos antirretrovirales que tome o haya tomado.
Es importante que las personas que elijan participar en un estudio clínico se sientan bien informadas sobre el estudio y cómodas con sus reglas, al igual que con los doctores e investigadores que lo llevan a cabo. Los participantes deben saber que tienen derecho a abandonar el estudio en cualquier momento y por cualquier motivo.
Lea más sobre estudios clínicos en AIDSInfo o en AIDSMeds, o en este artículo de BETA.
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Maneras naturales de combatir la infección por VIH
Muchas personas VIH positivas creen que la medicina contemporánea u "occidental" es más apropiada para tratar enfermedades. Otros creen que la medicina "alternativa" es más apropiada o que complementa los tratamientos occidentales. Los tratamientos alternativos o complementarios incluyen medicina china o con hierbas, medicina holística, espiritualidad, trabajo corporal, técnicas de relajación y muchas otras. Para algunos, la combinación de medicina alternativa y occidental ayuda al cuerpo a combatir toxicidades y la supresión del sistema inmunológico.
Las técnicas naturales para el bienestar son tan diversas como los antecedentes culturales de cada persona, sus experiencias de vida y el metabolismo personal. Igual que con otras consideraciones relacionadas con el tratamiento, es mejor consultar con un doctor en quien confíe. Además, asegúrese de informar a su doctor sobre cualquier medicina alternativa o suplementos (incluso vitaminas o hierbas) que esté tomando, ya que ellos pueden afectar la manera en que su cuerpo responde a un medicamento anti-VIH.
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Nutrición
El sistema inmunológico de una persona con VIH se encuentra bajo mucho estrés. Ingerir una dieta balanceada que incluya una variedad de alimentos puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y a mantener un peso corporal óptimo. Una dieta balanceada se basa en la selección de alimentos de los cuatro grupos básicos: proteínas, frutas y vegetales, panes y granos, y productos derivados de la leche.
Se alienta a las personas VIH positivas a que consuman una dieta balanceada con alto nivel de proteínas y calorías, las que el sistema inmunológico necesita para combatir enfermedades. La mayoría de las personas VIH positivas con síntomas necesitan hasta 3,500 calorías por día. Quizás también requieran consumir una y media o dos veces más proteína que otras personas (hasta 130 gramos por día). Para leer un resumen sobre nutrición para personas con VIH, vea este artículo del invierno de 2006 de BETA.
Debido a que ciertas condiciones relacionadas al SIDA afectan la capacidad de comer y que algunos tratamientos tienen restricciones alimenticias, es importante consultar con un médico y con un nutricionista que sepa sobre VIH, para asegurar una nutrición adecuada. La Association of Nutrition Services Agencies brinda educación sobre nutrición a las personas con VIH/SIDA en www.aidsnutrition.org.
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Page last updated: 9/17/2007